Misioneros de la Fe

Mons. Julián Barrio    Queridos diocesanos:

Con este lema “Llamados a hacer resplandecer la Palabra de verdad”, el Papa nos invita a celebrar la Jornada Misionera Mundial en el contexto del cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II, de la apertura del Año de la fe y del Sínodo de los Obispos que tiene como tema la preocupación de la Nueva Evangelización para que siguiendo el mandato de Jesús el Evangelio llegue a todas las gentes.

Misión evangelizadora e identidad cristiana

El Papa quiere avivar el espíritu misionero de la Iglesia, sobre todo en aquellos lugares donde la fe se ha debilitado por la presión del secularismo. Los bautizados en Cristo estamos llamados a «dar razón de la esperanza que tenemos» y la preocupación misionera sigue teniendo toda su vigencia. El Papa nos recuerda unas palabras del beato Juan Pablo II, en las que manifiesta que “los hombres que esperan a Cristo son todavía un número inmenso”, por lo que “no podemos permanecer tranquilos, pensando en los millones de hermanos y hermanas, redimidos también por la Sangre de Cristo, que viven sin conocer el amor de Dios”1. La misión evangelizadora forma parte de nuestra identidad cristiana. En este sentido Benedicto XVI en su mensaje nos advierte que “necesitamos retomar el mismo fervor apostólico de las primeras comunidades cristianas que, pequeñas e indefensas, fueron capaces de difundir el Evangelio en todo el mundo entonces conocido mediante su anuncio y testimonio”.

Sintiendo la urgencia y la necesidad de la acción misionera, nuestro Plan Pastoral Diocesano contempla el compromiso de anunciar la Palabra de Dios,celebrarla y testimoniarla, sabedores de que como observa el Papa “el inmenso horizonte de la misión de la Iglesia, la complejidad de la situación actual, requieren hoy nuevas formas para poder comunicar eficazmente la Palabra deDios”3, que nos lleva a la conversión y es el fundamento de la evangelización.

 

Encontrarnos con Cristo conlleva la necesidad de darlo a conocer. “Es necesario renovar el entusiasmo de comunicar la fe para promover una nueva evangelización de las comunidades y de los países de antigua tradición cristiana, que están perdiendo la referencia de Dios, de forma que se pueda redescubrir la alegría de creer”4.

El anuncio se transforma en caridad

 

¡Ay de mí si no evangelizase!, dice el apóstol Pablo (1 Co 9,16). Estaspalabras resuenan con fuerza para cada cristiano y para cada comunidad cristiana. “El encargo de anunciar el Evangelio en todas las partes de la tierra pertenece principalmente a los obispos, primeros responsables de la evangelización del mundo, ya sea como miembros del colegio episcopal, o como pastores de las iglesias particulares. Ellos efectivamente, han sido consagrados no sólo para una diócesis, sino para la salvación de todo el mundo, mensajeros de la fe que llevan nuevos discípulos a Cristo y hacen visible el espíritu y el celo misionero del Pueblo de Dios, para que toda la diócesis se haga misionera”5.  También en las Iglesias de los territorios de misión, iglesias en su mayoría jóvenes, frecuentemente de reciente creación, el carácter misionero se considera una dimensión connatural, incluso cuando ellas mismas aún necesitan misioneros.

 

Misioneros de la Fe

 

Los misioneros son las personas (obispos, sacerdotes, religiosos y laicos) que entregan su vida o un período largo de ella, a la primera evangelización.“Aunque la tarea de propagar la fe incumbe a todo discípulo de Cristo según su condición, Cristo Señor llama siempre de entre sus discípulos a los que quiere para que estén con él y para enviarlos a predicar a las gentes” (Ad Gentes, 23).

El misionero comunica la fe, don de Dios, a los que aún no conocen a Cristo, nosólo para que tengan noticia del mensaje sino para se adhieran a la persona de Cristo y le presten su asentimiento, en la certeza de que “la fe se fortalece dándola” (Redemptoris Missio, 2). Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas de todas partes del mundo, laicos y hasta familias enteras dejan sus países, sus comunidades locales y se van a otras iglesias para testimoniar y anunciar a Cristo, en el cual la humanidad encuentra la salvación. Se trata de una expresión de profunda comunión, de un compartir y de una caridad entre las Iglesias, para que cada hombre pueda escuchar o volver a escuchar el anuncio que cura y, así, acercarse a los Sacramentos, fuente de la verdadera vida. “La cooperación misionera se debe ampliar hoy con nuevas formas para incluir no sólo la ayuda económica, sino también la participación directa en la evangelización” (Redemptoris Missio, 82). La celebración del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización serán ocasiones propicias para un nuevo impulso de la cooperación misionera, sobre todo en esta segunda dimensión”6.

Imitemos a san Juan de Ávila, gran evangelizador, proclamado Doctor de la Iglesia hace unos días, que predicando el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, exclamaba: “Quien pudiere tener mil millones de lenguas para pregonar por todas partes quién es Jesucristo”. Que la Jornada mundial de lasmisiones reavive en cada uno el deseo y la alegría de «ir» al encuentro de la humanidad llevando a todos a Cristo, pidiendo con el beato John Henry Newman: “Acompaña, oh Señor, a tus misioneros en las tierras para evangelizar; pon las palabras justas en sus labios, haz fructífero su trabajo”.

Os saluda con afecto en el Señor,´

Julián Barrio Barrio

Arzobispo de Santiago de Compostela

 

1BENEDICTO XVI, Mensaje para la Jornada Misionera Mundial 2012, 3.2 Ibid.3BENEDCITO XVI, Verbum Domini, 97. 4BENEDICTO XVI, Mensaje…, 8.5Ibid., 4.

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).