«Misioneros de la fe»

Mons. Joan Piris    El Domingo Mundial de las Misiones, que se celebra desde 1926 y corona el esfuerzo de animación misionera de todo el curso, tendrá este año un significado especial al coincidir con la celebración del 50 aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II, la apertura del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización. Todo ello debe contribuir a reafirmar la voluntad de comprometerse con más interés en la misión para que el Evangelio llegue a todas las personas en todo el mundo. Son muchos todavía los que no conocen a Jesús.

La fe, don de Dios, viene propuesta por los misioneros buscando no sólo que se pueda tener noticia de Jesús, sino que llegue a provocar la adhesión a su persona y a su manera de entender la vida.

Como nos recuerda el Papa Benedicto XVI en el Mensaje del Domund de este año, «la fe es un don que no podemos guardarnos para nosotros mismos. Es un don recibido para ser compartido, una luz que no debe permanecer escondida sino iluminar toda la casa. Es el don más importante que se nos ha dado en la vida».

Ciertamente, la complejidad de la situación actual requiere nuevas formas de comunicación de la fe para que sea más eficaz y, sobre todo, el testimonio claro de nuestra adhesión de fe personal y comunitaria al Evangelio de Jesucristo. El anuncio del Reino de Dios, que es el centro de la misión de Jesucristo y de todos los cristianos, pide el compromiso de hacernos presentes en el mundo como testigos suyos para que todos puedan conocer el Proyecto amoroso de Dios.

Son los misioneros quienes, con su palabra y el testimonio de su caridad y entrega amorosa, hacen posible que quienes no conocen a Jesús puedan sentirse seducidos y se entreguen a Dios en el acto de fe bautismal. Pero también a todos los ya bautizados se nos pide renovar el entusiasmo de comunicar la fe recibida.

Nuestra generación está llamada a acentuar de nuevo a Jesucristo como fundamento y como impulso de la Misión, y se nos sigue urgiendo a que nos impliquemos cooperando en la edificación del Reino en un mundo en el que muchos han sido bautizados pero no evangelizados y tienen derecho a conocer a Jesucristo.

Seguir a Jesús puede comportar la experiencia de la Cruz con fracasos, incomprensiones, desprecio y persecución, pero también la experiencia de un gozo profundo y el consuelo que se deriva de compartir sus sentimientos y asimilar su estilo de vida multiplicándose en el servicio al hermano. Un servicio que se traduce en diferentes proyectos de evangelización y de desarrollo, sociales y educativos, que van multiplicándose gracias a los donativos procedentes de todo el mundo (jardines de infancia, escuelas, hospitales, dispensarios, leproserías, hogares para ancianos y minusválidos…).

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.