La renovación de la comunidad eclesial

Mons. Javier Salinas     Vivimos tiempos que nos plantean grandes desafíos de todo tipo. Tambiénla Iglesiavive el gran reto de la transmisión de la fe a las generaciones más jóvenes. Una realidad que va unida al estilo de vida de los cristianos y al modo en como la misma comunidad eclesial es expresión de fraternidad y de presencia de Dios en nuestro mundo. Todos podemos constatar que los tiempos han cambiado y que hoy la fe cristiana, con todos los valores humanos que inspira, ha dejado de ser una referencia en amplios sectores de la sociedad.

Si miramos la historia veremos que esto no es una novedad. La comunidad eclesial realiza su peregrinación en medio de “las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios”, como gustaba decir a San Agustín. Una mirada a la historia nos permite descubrirla Iglesia, portadora de Cristo, que es a la vez santa y necesitada de purificación, y busca constantemente la conversión y la renovación. Basta recordar el testimonio de San Francisco de Asís cuando percibe que el Señor le llama a renovar su Iglesia, a reconstruirla. Si es así, es porque mucho del Evangelio se había perdido, había quedado oculto en formas de vida que sólo en apariencia eran cristianas, cuando no contrarias.

También en el siglo XVII, cuando está madurando todo lo que significa el descubrimiento de América, cuando se dan ya nuevas formas de comprensión del hombre en el campo de la filosofía o las nuevas aportaciones que ofrece la ciencia y la técnica, surge enla Iglesia, especialmente en España, un impulso de renovación interior, una necesidad de volver al centro de la fe. En este contexto sobresale San Juan de Ávila: un sacerdote, un teólogo, un misionero, que recorrió pueblos y ciudades de Andalucía,La Manchay Extremadura, anunciando el Evangelio: “Sepan todos que nuestro Dios es Amor”. Se cumple una vez más una realidad de las grandes encrucijadas que marcan la vida dela Iglesia: la respuesta de los santos.

Este domingo el Papa Benedicto XVI declarará Doctor dela Iglesiaa Sant Juan de Ávila. Lo presentará así como alguien que ha estudiado y presentado con singular clarividencia los misterios de la fe, y que ha sido capaz de exponerlos para que a todos sirvan de guía en su formación y en su vida. El Maestro Ávila es un buen testimonio de qué hacer cuando todo parece tambalearse y es más necesaria que nunca la renovación dela Iglesia: volver a la fe en Cristo, vivirla con todas sus consecuencias personales y sociales. La renovación eclesial no es una cuestión de mejor organización sino de una mayor calidad de vida cristiana.

 

† Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior. Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca. El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017. Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis. El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.