Nueva evangelización: volver a empezar

Mons. Javier Salinas     El próximo domingo, día 7 de octubre, se inicia en Romala XIII AsambleaGeneral Ordinaria del Sínodo de los Obispos, sobre el tema “la nueva evangelización para la transmisión de la fe”. Una reunión eclesial de gran alcance para la misión dela Iglesia. Convocadospor el Santo Padre, Obispos provenientes de todas las Iglesias del mundo, junto con representantes de congregaciones religiosas y de movimientos de laicos, afrontarán unidos una cuestión permanente y decisiva: anunciar el Evangelio del Reino de Dios en el corazón de las aspiraciones y de las dificultades de los hombres.

Hoy esta tarea de siempre adquiere un nuevo rostro ante los cambios sociales que vivela Iglesia, sobre todo en nuestra sociedad occidental. Es innegable el cambio cultural que afecta a nuestras sociedades, y también el hecho de que muchos bautizados se han alejado de la fe. Y crece una gran preocupación: cómo ser cristiano aquí y ahora, en un mundo que está cambiando tan radicalmente. En este sentido, el Papa Juan Pablo II ya habló de la necesidad de impulsar una nueva evangelización, es decir, proponer de nuevo el Evangelio en esta nueva situación cultural.

Sobre este tema el Cardenal Ratzinger –hoy Benedicto XVI- presentó en el año 2000 una reflexión en la que afirmaba: “Nueva evangelización significa no contentarse con el hecho de que del grano de mostaza haya crecido el gran árbol dela Iglesiauniversal, ni pensar que basta el hecho de que en sus ramas pueden anidar aves de todo tipo, sino actuar de nuevo valientemente, con la humildad del granito, dejando que Dios decida cuándo y cómo crecerá (cf. Mc 4, 26-29)”. Una visión que vincula la nueva propuesta del Evangelio a la fe en Dios, quien es causa, guía y meta de todo. De ahí que la nueva evangelización esté vinculada a un nuevo tiempo de conversión interior que promueve la renovación de la misma Iglesia.

El domingo día 7 los ojos de los cristianos estarán puestos en Roma. Será un gran acontecimiento eclesial. A él se unirá también la proclamación de San Juan de Ávila como Doctor dela Iglesia. Unmotivo más para pedir al Señor el don de anunciar el Evangelio con nuevo ardor, nuevos métodos, nuevas formas, pues si la nueva evangelización pretende reanimar la vida cristiana de creyentes y alejados de la fe, y difundir a todas las gentes la buena noticia de Jesús, Juan de Ávila es un testimonio vivo de esta gran tarea. Por ello, celebrar el inicio del nuevo Sínodo con la declaración de este nuevo Doctor dela Iglesiaes un estímulo para volver a empezar, para promore una nueva evangelización.
† Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior. Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca. El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017. Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis. El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.