La Peregrinación a Fátima: "Inicio de la Misión-Madrid" Conversión y penitencia: presupuestos espirituales de la nueva evangelización

Mons. Antonio Mª Rouco Varela   Mis queridos hermanos y amigos:

El próximo fin de semana peregrinamos a Fátima. Un grupo de fieles, consagrados y sacerdotes, muy representativo de las Vicarías Episcopales territoriales de nuestra Archidiócesis, acompañará a su Arzobispo y a sus Obispos Auxiliares en esta peregrinación de penitencia al lugar en el que la Virgen Santísima se apareció a tres sencillos y pobres pastorcillos  en el lejano 13 de mayo de 1917 para pedirla la gracia de una renovada conversión para toda la comunidad diocesana de Madrid, que siente la llamada del Santo Padre a evangelizar de nuevo como una grave y urgente responsabilidad de la que ha de dar cuenta a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, al haberla enriquecido con nuevas gracias espirituales y celestiales, hace poco más de un año en la Jornada Mundial de la Juventud de la tercera semana de agosto del 2011, convocada y presidida por el Sucesor de Pedro, Benedicto XVI: ¡“una verdadera cascada de luz”! ¡un renovado Pentecostés! ¿Vamos a “reservarnos” a Cristo para nosotros, “un puñado” de “elegidos” introvertidos, autosuficientes, timoratos y pusilánimes? Sería el comienzo del fin de un proceso espiritual y pastoral que, al rechazar o rehuir la gracia, termina en un progresivo avance de la increencia y de la apostasía de la fe y en la imposibilidad de salir de una vida personal, familiar y social, corrompida por el pecado.

 Las Apariciones de Fátima a los niños Lucía, Francisco y Jacinta tuvieron lugar respectivamente en los días 13 de cada uno de los meses de mayo, junio, julio, septiembre y octubre de 1917. En el mes de agosto, ante la detención de los tres niños por las autoridades municipales ocurrida el día 13, la Virgen se les aparece el 18 después de que hubieran sido puestos en libertad, entregándoselos a sus padres. El mundo y, muy especialmente Europa, se encontraban envueltos en un horrendo y devastador conflicto bélico que la historia conoce como la I Guerra Mundial. Unos días después de la última aparición de la Virgen en octubre de ese mismo año, la Revolución Soviética triunfaba en Rusia después de un intento inicial fallido en el mes de febrero anterior. El milagro del “sol danzante” , el día final de los encuentros de “la Virgen del Rosario” con Lucía, la niña de once años, y sus dos primitos Francisco y Jacinta, presenciado por decenas de miles de fieles que acompañaron a los pastorcillos a la Cova de Iría, se podía antojar a los testigos del prodigio cósmico como una señal de preocupante, imperiosa y urgente llamada divina a acoger y a cumplir los mensajes de María, la Madre del Señor, que urgía a hacer penitencia y/o como un signo luminoso del triunfo de Jesucristo Resucitado que se renovaría en muchas almas a través de un nuevo periodo de la historia de la Iglesia y del mundo. La revelación progresiva de “los tres secretos” fue de hecho desvelando cómo el Señor se había propuesto guiar a los suyos, en un tiempo extraordinariamente dramático para la humanidad, por el camino penitente de una vuelta a Él clavado en la Cruz y escarnecido: ¡a su Divino Corazón, herido despiadada y cruelmente por los pecados del hombre contemporáneo! La revelación del tercer secreto, comunicada por el entonces Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, Cardenal Joseph Ratzinger, al finalizar la Solemnísima Eucaristía en la gran explanada del Santuario de Fátima, presidida por el Beato Juan Pablo II el 13 de mayo del año 2000, Año del Gran Jubileo, que sirvió de marco litúrgico a la beatificación de los niños Francisco y Jacinta en presencia de la Hermana Lucía, la tercera vidente, permitía a los cristianos de inicio del Tercer Milenio comprender mejor lo que significó el nuevo capítulo de la historia de la Gracia iniciado en Fátima el 13 de mayo de 1917. Un capítulo de martirio, de santidad, de renovada devoción y de mucho amor a la Virgen, a la Iglesia y al Papa: ¡de nuevos y fervientes impulsos misioneros y apostólicos! Un capítulo, que escrito en la página de una historia de la humanidad, de las más dolorosas y cruentas que se conocen, aparece sembrado de muchas lágrimas, muchos sacrificios y mucha entrega, marcadas por el signo de un amor reparador y expiatorio y un deseo ardiente de “dolerse con Cristo dolorido”, de estar dispuestos a completar su Pasión y de ser sus instrumentos para la salvación del mundo. Un capítulo que culminaba con la convocatoria y celebración del Concilio Vaticano II, llamado a iniciar una etapa de conversión cristiana para una Europa y para un mundo que se había alejado de Dios con todas las tremendas consecuencias históricas −espirituales y materiales−  que hemos señalado y que necesitaba ser evangelizado íntegramente: ¡desde los fundamentos mismos de la fe! Pablo VI y, muy especialmente Juan Pablo II, lanzarían la llamada de la nueva evangelización a la Iglesia de Cristo del año dos mil y para la humanidad del tercer milenio: una humanidad ya decididamente globalizada y que no acababa de desprenderse de “los demonios familiares de siglo XX; es más,   que sucumbía a las nuevas tentaciones del agnosticismo rampante, del relativismo moral y del  vacío espiritual y religioso, con escasa o nula sensibilidad  en el alma de las personas y de la sociedad para el ejercicio del verdadero amor. Benedicto XVI ha retomado el impulso apostólico de sus predecesores para evangelizar con inusitada fuerza. El Año de la Fe, al que nos ha convocado, lo demuestra con creces. Nuestra Archidiócesis lo quiere hacer suyo incondicionalmente como una exigencia apremiante y grave  del amor a Cristo y al hombre hermano que  sufre, se rebela y se esconde ante el único que puede salvarle: ¡Jesucristo Nuestro Señor!

 En su despedida de España Juan Pablo II, los días 3 y 4 de mayo del 2003, lanzaba a sus hijos e hijas españoles un grito lleno de amor: ¡España evangelizada, España evangelizadora! Grito que queremos aplicar rigurosamente a Madrid: ¡Madrid evangelizado, Madrid evangelizador! No hay tiempo que perder. Por ello, nos preparamos para este gran compromiso apostólico y espiritual, comprometidos profundamente con los ciudadanos y el pueblo de Madrid, peregrinando en penitencia a Fátima: queriendo vivir el ser “evangelizadores” con toda la urgencia de la conversión que la Virgen Nuestra Señora y Madre imprimía a su mensaje de Fátima en los albores de nuestra época, sabiendo muy bien de sus  dolores trágicos, no pocas veces, y, también, de sus esperanzas, al fin y siempre victoriosas, como la  Cruz  de su  divino Hijo.

 Iniciamos la peregrinación buscando su amparo maternal bajo la advocación de Nuestra Señora de La Almudena y la concluiremos, D.m. el próximo Domingo con la Eucaristía que celebraremos ante la Catedral dedicada a Ella en el corazón del viejo Madrid. ¡A María, Nuestra Señora de Fátima, Virgen de La Almudena, nos encomendamos de todo corazón unidos fervientemente en la oración personal y en la  plegaria comunitaria! 

Con todo afecto y con mi bendición,

+Antonio Mª Rouco Varela

Cardenal-Arzobispo de Madrid

Mons. Antonio Mª Rouco Varela
Acerca de Mons. Antonio Mª Rouco Varela 68 Artículos
Nació el 20 de Agosto de 1936 en Villalba (Lugo). Estudios en Latín, Humanidades y Filosofía en el Seminario de Mondoñedo 1946-1947 a 1953-1954. Estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca 1954-55 a 1957-58, donde obtiene la Licenciatura en esa disciplina en Junio de 1958. Se ordena Sacerdote el 28 de Marzo de 1959, en la Catedral Vieja de Salamanca, y el día 1 de Abril celebra su Primera Misa en la iglesia parroquial de Santa María de Villalba. Estudios de Derecho y Teología en la Universidad de Munich, cursos 1959-60 a 1963-64, donde se doctora en Derecho Canónico el 25 de Julio de 1964, con la tesis: “Iglesia y Estado en la España del siglo XVI”. Profesor en el Seminario de Mondoñedo los cursos 1964-65 y 1965-66, de Teología Fundamental y Derecho Canónico. Profesor Adjunto en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich de 1966 a 1969. Profesor de Derecho Público Eclesiástico en la Universidad Pontificia de Salamanca de 1969 a 1971 y Catedrático de Derecho Canónico Fundamental en la misma Universidad en 1971 y Vicerrector de la misma Universidad en 1972. Cargos que desempeña hasta su nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela en Septiembre de 1976. “Perito” del Concilio Pastoral de Galicia desde la fase preparatoria del mismo 1974. Consagrado Obispo, con el Titulo de Gergi, el 31 de Octubre de 1976. En los años de estudio y trabajo científico en la Universidad de Munich estuvo adscrito a las parroquias de San Rafael y San Ansgar de esa ciudad, y en Salamanca fue Consiliario de Acción Católica Nacional de Propagandistas. Ha publicado Libros y numerosos trabajos científicos en Revistas Españolas y extranjeras de su especialidad sobre temas relativos a la fundamentación teológica del Derecho Canónico y a los problemas de las relaciones Iglesia Estado. Es miembro de la Asociación Internacional de Derecho Canónico y de la Asociación Española de Canonistas. Ha sido ponente en la Semana Española de Derecho Canónico y en Congresos Internacionales de la misma materia. Perteneció al Círculo Ecuménico de Canonistas de Heidelberg y al Comité Cristiano Interconfesional de Madrid. Fue Consultor de la Sagrada Congregación para el Clero desde 1973. En la Conferencia Episcopal Española fue Presidente de la Junta de Asesores Jurídicos y Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, durante tres trienios 1981-1989. Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española desde 1984. Arzobispo de Santiago de Compostela 18 de mayo de 1984 (Bula de 9 de mayo de 1984). Posesión 30 de junio de 1984. Le impone el Sagrado Palio el Nuncio Apostólico Mons. Antonio Innocenti el 25 de julio de 1984 en la Catedral de Santiago en el Pontifical del Apóstol. Responsable de la IV Jornada Mundial de la Juventud, 19-20 de Agosto de 1989 en Santiago de Compostela) Nombrado Hijo adoptivo y Medalla de Oro al Mérito Ciudadano de la ciudad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 26 de julio de 1990. Elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades en Febrero de 1990. Miembro del Sínodo de los Obispos Octubre 1993: sobre la formación de los Sacerdotes. Participante en los Simposios de Obispos Europeos de 1985-1989. Miembro del Comité Ejecutivo de la CEE – 1993. Nombrado por el Santo Padre, con fecha 27 de Junio de 1994, miembro de la Congregación para la Educación Católica. Nombrado por el Santo Padre, el 28 de Julio de 1994, Arzobispo de Madrid. Nombrado “Socio de Honor” de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Madrid, 22 de octubre de 1994. Recibió en Palio como Arzobispo Metropolitano de Madrid el 29 de Junio de 1995. Recibió el “Baylio Gran Cruz de Justicia” de la S.O.M. Constantiniana de San Jorge. Madrid, 17 de Octubre de 1995. Nombrado “Magnum Cancellarium” de la Facultad de Teología San Dámaso por el Santo Padre, el 19 de septiembre de 1996. Nombrado Cardenal de la Santa Iglesia con el título de San Lorenzo in Damaso, por SS. Juan Pablo II, en el Consistorio del 21 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para la Educación Católica, por S.S. Juan Pablo II, el 25 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación del Clero, por S.S. Juan Pablo II, 25 de febrero de 1998. Premio “Madrigallego de Oro” de 1998. Madrid, 28 de mayo de 1998. Galardonado con la “Medalla de Oro de Galicia 1998”, por la Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 25 de julio de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, por S.S. Juan Pablo II, 17 de octubre de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para los Obispos por un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Insignia de Oro, por la Asociación de Médicos Gallegos: ASOMEGA. Madrid, 24 de Noviembre de 1998. Nombrado miembro de Honor del Foro Iberoamericano de la Fundación Carlos III. Madrid 23 de octubre de 1998. Elegido Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid, 1 de diciembre de 1998. Ingreso con el discurso: “Los fundamentos de los Derechos Humanos: una cuestión urgente”, en Madrid, 29 de mayo de 2001. Elegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 1999-2002. Madrid, 2 de marzo de 1999. Nombrado Enviado Especial del Papa, para el Congreso Eucarístico Nacional del 26/29 de mayo de 1999 en Santiago de Compostela (26 de marzo de 1999). Elegido “Gallego del año”, por El Correo Gallego. Santiago de Compostela, 29 de octubre de 1999. Nombrado Relator General del Sínodo de Obispos para Europa (octubre de 1999), por S.S. Juan Pablo II. Nombrado “Gallego del Año 2000”, por el Círculo de Periodistas Gallegos en Madrid. Madrid, 23 de junio de 2000. Nombrado miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum”, por S.S. Juan Pablo II, el 20 de septiembre de 2000. Participante en la X Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos 30 septiembre /27 octubre de 2001. Recibió el XV Grelo de Ouro, de la Fundación O Grelo – ‘Amigos de Galicia’. Villalba (Galicia), 10 de noviembre de 2001. Recibió el Percebe de Oro, de la Enxebre Xuntanza do Percebe. Barcelona, 22 de febrero de 2002. Reelegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 2002-2005. Madrid, 26 de febrero de 2002. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. 17 de enero de 2003. Recibió la Insignia de Oro de los Amigos del Camino Portugués a Santiago. Pontevedra. 11 de agosto de 2003. Recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, concedida por S.M. el Rey. Madrid, 13 de julio de 2003. Recibió la Insignia de Oro 2002 de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago. Pontevedra, 11 de agosto de 2003. Reelegido miembro de la Congregación para los Obispos por un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 10 de noviembre de 2003. Reelegido como miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de diciembre de 2003, para un nuevo quinquenio. Nombrado miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de marzo de 2004, para un quinquenio. Recibió el Premio “Vieira de Plata”, en su categoría de GALLEGO UNIVERSAL, en su XV edición. Madrid, 17 de mayo de 2004. Nombrado Enviado Pontificio para presidir las ceremonias de conclusión de la Peregrinación de Jóvenes a Santiago de Compostela del 7 y 8 de agosto de 2004. Roma, 19 de junio de 2004. Nombrado Académico de Honor de la Academia de la Hispanidad, por el Capítulo de Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Ávila, 9 de marzo de 2004. Nombrado Caballero de Honor por el Capítulo de la Orden Militar de los Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Madrid, 1 septiembre de 2004. Nombrado miembro del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos para un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 21 de octubre de 2004. Nombrado miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 29 de noviembre de 2004. Nombrado miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 6 de marzo de 2005. Participante en la XI Asamblea Ordinaria General del Sínodo de Obispos 1/24 octubre de 2005. Recibió la Medalla de Oro de la Universidad Pontificia de Salamanca. Madrid, 10 de marzo de 2006. Designado como Legado Pontificio para presidir los actos conmemorativos del V Centenario del Nacimiento de San Francisco Javier, que tendrán lugar en el Santuario de Javier (Navarra) el día 7 de abril de 2006. Roma, 27 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad FASTA (“Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino”). Mar del Plata (Argentina) 20 de abril de 2006. Nombrado miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas de Buenos Aires. Buenos Aires (Argentina), 2 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Pablo-CEU. Madrid 16 de junio de 2006. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, por S.S. Benedicto XVI, 7 de octubre de 2006. Elegido Miembro de Número de la Sección Primera de Teología de la Real Academia de Doctores de España. Madrid, 8 de noviembre de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos. Burgos, 17 de septiembre 1999. Reelegido miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum” para un quinquenio, por S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2007.