El Sínodo de Obispos (I)

Mons. Francesc Pardo i Artigas     En una reciente celebración dominical, en la homilía, comenté que durante el mes de octubre se celebraría un Sínodo muy importante para los momentos que vivimos. A la salida del templo, comentando con los fieles las actividades parroquiales, me preguntaron que era un Sínodo y para que servía. También me lo han preguntado tras leer las cartas en las que he comentado el significado de la nueva evangelización. Así, me he dado cuenta que, con frecuencia utilizamos expresiones sin pensar que no todo el mundo conoce su sentido exacto. Por ello, la razón de estas líneas dado que durante las próximas semanas escucharemos o leeremos con frecuencia noticias sobre el Sínodo. 

El Sínodo -o asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos- es una reunión de un grupo de obispos representantes de los episcopados de todo el mundo para reflexionar en un ambiente de plegaria, de escucha de la Palabra de Dios y de comunión afectiva i efectiva sobre las grandes cuestiones que vivimos como Iglesia Católica. 

El próximo Sínodo se celebrará en Roma del 7 al 28 de octubre, y el tema sobre el que se reflexionará será: “La nueva evangelización y la transmisión de la fe cristiana”. Dicho Sínodo será el decimotercero de los celebrados los últimos 45 años. 

El Concilio Vaticano II, en el decreto sobre el ministerio pastoral de los obispos, insiste en que éstos, como sucesores de los apóstoles, están unidos entre ellos y son responsables de la Iglesia, como maestros y guías, bajo la jurisdicción y siempre en comunión con el obispo de Roma, el Papa. Por ello se indican dos instituciones: el Concilio Ecuménico, que es la reunión de todos los obispos del mundo, y el Consejo o Sínodo Episcopal (Sínodo de los Obispos). Concretamente se indica, en relación con el Sínodo, que: “obispos escogidos de diferentes partes del mundo, en la forma y por los procedimientos establecidos por el Papa, ofrecen su ayuda consistente al Pastor Supremo de la Iglesia en el Consejo que lleva el nombre propio de  Sínodo de Obispos, el cual, representando todo el episcopado católico, significa al mismo tiempo que todos los obispos participan en comunión de la solicitud de toda la Iglesia”. 

Podemos formularnos dos preguntas: ¿Cómo se ha preparado este Sínodo y qué esquema o documento utilizará para reflexionar? 

¿Cómo se ha preparado? Es interesante conocer dicha preparación. El 2 de febrero de 2011, la secretaría del Sínodo ofreció un documento preparatorio, que en latín se denomina líneamenta. Dicho documento plantea la urgencia de una “nueva evangelización”, el deber de evangelizar y hacerlo en el mundo de hoy a partir de los retos o desafíos que nos planeta. Después de cada capítulo se presentaban una serie de cuestiones o preguntas para facilitar la reflexión a todos los niveles de la Iglesia Universal. 

Este documento se envió a las Iglesias Orientales Católicas, a las  Conferencias Episcopales de todos los países, a las congregaciones de la curia romana, a la reunión de los superiores generales de las órdenes religiosas con el ruego que las diócesis, los arciprestazgos, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones, movimientos de apostolado… lo estudiasen y respondieran a las cuestiones planteadas. Las reflexiones y respuestas a las preguntas fueron recogidas y analizadas por la secretaria del Sínodo y otros expertos, en reuniones sinodales. 

Concretamente, en nuestra diócesis de Girona, algunos capítulos del documento fueron estudiados en las reuniones mensuales de presbíteros y diáconos de cada arciprestazgo. 

Los obispos, recogiendo sugerencias de consejos diocesanos y otros, transmitieron sus opiniones a los responsables de preparar el documento inicial de trabajo del Sínodo. 

Es bueno resaltar que un sacerdote y profesor de la Facultad de Teología de Catalunya, Mn. Xavier Morlans, que recientemente ha pronunciado conferencias en nuestra diócesis,  fue designado experto y asesor del Sínodo. 

El Sínodo se ha preparado a conciencia. Es momento de dar a conocer los grandes ejes del documento de trabajo. La haré, si Dios quiere, en la próxima carta. 

+Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 371 Artículos
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.