Determinación

Mons. Javier Salinas    Determinación es una de las expresiones que más escuchamos en boca de quienes ejercen responsabilidad de gobierno. Una manera de invitarnos a afrontar la crisis de un modo activo, no arrastrando los pies sino disponiéndonos a aportar lo mejor de nosotros mismos, a esforzarnos por salir de esta situación en la que estamos inmersos. Sin embargo hay que reconocer que no siempre esta propuesta alcanza todo su efecto, pues la cuestión no está sólo en la voluntad de colaborar, sino en el para qué.

La crisis económica y social nos plantea cuestiones de fondo: ¿por qué hemos llegado hasta aquí?; ¿qué deberíamos cambiar?; ¿hacia dónde nos encaminamos?; ¿qué sociedad queremos construir? Son preguntas de gran alcance porque está en juego la vida de las personas. No tienen una respuesta fácil, pues necesitamos afrontar una cuestión de ahora y de siempre: sobre qué construimos nuestra vida. El Señor, después de exponer su estilo de vida, que inicia con la proclamación de las Bienaventuranzas, dijo estas palabras a quienes le escuchaban: “el que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca” (Mt 7,24-25).

Para mover nuestra voluntad, para determinarnos a afrontar una situación difícil, lo importante es saber sobre qué apoyamos nuestra vida. Nuestro tiempo exige de nosotros fortaleza. Pero no basta con proponérselo. Son los fundamentos y las motivaciones los que nos hacen fuertes. En este sentido, si hoy se nos pide un gran esfuerzo, ¿será para construir una sociedad en la que, de nuevo, los que más tienen tengan más? Hace falta coraje para aclamar por los derechos de los más pobres y marginados. Y todavía más para disponerse a compartir lo poco o lo mucho que tengamos. A nuestra sociedad le sobra espectáculo y le faltan personas que tengan el coraje, la valentía, de mirar la realidad de frente, sin dejarse abatir ni por el miedo ni por la huida fácil. La cobardía nunca es ninguna respuesta.

Es necesario no olvidar que una persona -o una sociedad- sin convicciones no se puede determinar en ninguna dirección. A veces puede caer en la tentación de dejarse llevar por sus impulsos, por la rabia, por un sentirse víctima inocente. Los cristianos no podemos desvincular la vida de la fe, y desde su perspectiva vivimos las alegrías y de los dolores. Sobre nuestro amor a Cristo queremos edificar nuestra vida y nuestro mundo, pues es lo que nos lleva a reconocer que el futuro es de fraternidad y de justicia. 

† Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior. Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca. El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017. Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis. El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.