Cuatro años en Lleida

Mons. Joan Piris     El próximo día 21 se cumplirán cuatro años del inicio de mi servicio episcopal en Lleida y a la pregunta que me hacen frecuentemente de «como se lo prueba en la Tierra Firme?», mi respuesta es bastante sencilla: me siento bien acogido y eso facilita mucho las cosas. Podríamos decir que favorece la inmersión y estoy muy agradecido, aunque siempre queda mucho camino por recorrer.

No sé hasta qué punto podré conseguirlo, pero mi preocupación sigue siendo mantener una relación fraterna con los sacerdotes y una dedicación incondicional al pueblo que se me ha encomendado «para que tengan vida», para que puedan vivir como Dios lo quiere, y eso anunciando a Jesús de palabra y con hechos, acompañando a los hijos e hijas de Dios, compartiendo, procurando ser más testigo que maestro, y favoreciendo un estilo y una pastoral que nos ayude a complementar mejor, etc. Y, como tantas veces he manifestado, intentando animar a la Comunidad Diocesana a «leer la vida» para poder responder a la doble responsabilidad que tenemos hacia el interior de la Iglesia y hacia el mundo. Si es un error separar la fe y la vida, también lo es ignorar pastoralmente el entramado social en el que vivimos.

He insistido e insistiré en la pastoral de conjunto, en la comunión fraterna que podríamos decir que es la marca de la casa, nuestra identidad. Jesús dijo: «Si os ven unidos, creerán…» Se trata de construir la Iglesia-Comunión que propugnó el Concilio Vaticano II: una Iglesia en la que se vaya pasando de la ‘colaboración’ a la ‘ corresponsabilidad ‘y en la que nos mostremos cada día más «unidos». Y eso es algo que hay que pedir al Padre Dios continuamente como lo hizo Jesús en su discurso de despedida.

En los últimos decenios, la Iglesia de Lleida ha sabido dar responsabilidades a los laicos. Los fieles cristianos laicos son el cuerpo de la Iglesia. Pueden y deben evangelizar y, a través de ellos es como la fe se hace experiencia tangible y puede suscitar preguntas. No me cansaré de agradecer públicamente el ejemplo de tantos y tantas que, en nuestras comunidades, entregan tiempo y energías en favor de los demás. La Misión que Cristo confió a la Iglesia no puede ser efectiva en su totalidad sin la aportación insustituible de los laicos.

Esto no quiere decir dejar de lado la llamada vocacional al sacerdocio ministerial, siempre necesario. El mismo día 21 hará también 49 años que yo fui ordenado sacerdote. Sigo invitando a los jóvenes y no tan jóvenes a estar atentos y dóciles a la llamada de Dios y a orar insistentemente el dueño de la mies. Y pido a los sacerdotes que procuren asegurar con imaginación y generosidad servicios de acogida, de orientación, de acompañamiento personal, de confesión sacramental, y también espacios de recogimiento y oración, y experiencias de reflexión que puedan ser ocasión para replantearse a fondo criterios evangélicos.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.