La clase de religión no es catequesis

Mons. Ángel Rubio    La enseñanza religiosa escolar presenta su peculiaridad propia: debe establecer un diálogo, desde la fe cristiana, entre el Evangelio y la cultura humana, en cuya asimilación crítica madura el alumno.

En España, la enseñanza religiosa escolar es un derecho de los padres reconocido en nuestra propia Constitución de 1978, que establece que los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias creencias.

La parroquia deberá concienciar a los padres acerca de estos deberes y derechos sobre la información integral de sus hijos en la escuela especialmente en el aspecto moral y religioso.

La catequesis de la comunidad parroquial y la enseñanza religiosa en la escuela no se identifican, sino que se complementan. La catequesis no debe ser un doblaje o repetición de la enseñanza religiosa en la escuela.

A través de los años de escolaridad, se presenta el mismo mensaje fundamental considerado desde distintos ángulos, si cada año se va a repetir lo mismo en la escuela que en el templo, puede producir el hastío en los niños. El mensaje perdería su cualidad de buena nueva.

En la clase de religión los alumnos en situación de búsqueda o enfrentados con dudas religiosas encuentren pistas de reflexión y respuestas. Los alumnos no creyentes tienen un cauce, si quieren, para confrontar su situación de increencia con las perspectivas de la fe. Por su parte, los alumnos creyentes pueden integrar su fe en el interior de una cultura profana, alimentada a partir de ella, purificarla y capacitarse para dar razón de su fe.    

La enseñanza religiosa escolar es imprescindible para conocer y comprender las múltiples manifestaciones culturales de nuestro pueblo relacionadas con la fe católica: valores humanos y sociales; patrimonio artístico, calendario y fiestas; costumbres y modos de vida; creencias y ritos…

La escuela hoy, no lo olvidemos, ha de llevar a cabo su tarea en un clima cultural en el que, consciente o no, se pretende impedir que la razón humana tienda hacia la verdad, mientras que su misma naturaleza tiende a alcanzarla. Sin embargo, en primer lugar, por ser lugar de la sociedad donde, subsidiariamente a la familia, se ayuda a aprender a ser hombre, la escuela ha de ayudar a vivir, pensar y actuar conforme a la recta razón. Por lo mismo tiene como misión propia la búsqueda y el ofrecimiento de la verdad, no teniendo más límites que la verdad misma. Se trata del tema de la verdad como base de toda su labor.

Toda su solicitud educativa ha de estar empeñada y volcada en que el valor y dignidad del hombre se realice plenamente en su verdad de hombre, es decir conforme a su creación querida por Dios, como es querido por Dios todo hombre, criatura suya.

La enseñanza de la religión católica en los centros escolares es un marco adecuado para la nueva evangelización. Hemos de tener en cuenta las diferencias existentes entre las escuelas de titularidad pública y las escuelas católicas cuando hablamos de la enseñanza religiosa.

La enseñanza de la religión católica en cualquier centro requiere en los profesores no solo una buena cualificación profesional sino también un adecuado nivel de vivencia de la fe cristiana.

+Ángel Rubio

Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Artículos
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.