III Congreso Bíblico Internacional

Mons. Juan José Asenjo    Comienzo esta breve intervención conclusiva del acto inaugural del III Congreso Bíblico Internacional, organizado por la Asociación Bíblica Española, saludando a su Presidente, a los miembros de la Junta Directiva, a quienes han preparado esta cita científica y a todos los congresistas. Saludo especialmente al Sr. Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, D. Gregorio Serrano, a la Ilma. Sra. Vicerrectora de Relaciones Institucionales de la Universidad hispalense, Dña. Teresa García, al Sr. Deán del Excmo. Cabildo y a D. Ramón Valdivia, Director del CET. A todos los congresistas le doy la bienvenida más cordial a nuestra ciudad y a nuestra Archidiócesis, una tierra tempranamente evangelizada, una Iglesia con una historia esplendorosa, que a lo largo de los siglos ha dado admirables frutos de santidad y de cultura.

El catálogo de sus Arzobispos, entre los que descuella San Isidoro, y las obras de evangelización, de caridad y de servicio que aquí han dejado son un acicate para todos los que en esta coyuntura difícil estamos llamados a seguir sus huellas. Testimonio elocuente de las profundas raíces cristianas de esta Iglesia es su riquísimo patrimonio artístico, que en estos días, al menos en parte, tendrán ocasión de conocer, y su pujante religiosidad popular, que es camino de vida cristiana para muchos sevillanos, manantial de servicio a los pobres y senda clara de evangelización a través de la belleza de sus pasos y misterios.

El tema de vuestro Congreso es “Los rostros de Dios en la Biblia”, título verdaderamente sugestivo. Como vosotros sabéis mejor que yo, la Biblia recoge la experiencia de Dios que a lo largo de más de mil años ha  vivido un pueblo pequeño, una cultura no espectacular, unos miles de personas de un rincón de la historia de la humanidad que, en buena ley, deberían haber desaparecido de la faz de la tierra y de la aventura humana sin dejar rastro, como ha sucedido en tantos otros casos. Sin embargo ha sobrevivido milagrosamente. De tal manera que aún hoy bebemos y vivimos de las experiencias religiosas de aquellos hombres y mujeres que empezaron balbuceando sus vivencias del Absoluto y las fueron plasmando en sus escritos y en sus vidas. De balbuceos incipientes pasaron a convertirse con el tiempo –y guiados por la “pedagogía de Dios”, que dirá San Pablo- en auténticos hitos de la espiritualidad humana y de los escritos religiosos.

Este camino multisecular explica la diversidad de “rostros” de Dios que encontramos en la Sagrada Escritura. Del “Terror de Isaac” al “Abbá” de Jesús, el ser humano ha pasado por muy distintas formas de referirse y relacionarse con el inefable misterio divino. Todas esas formas tienen verdadera profundidad teológica y responden a vivencias humanas casi inexpresables y, por ello, muchas veces contradictorias.

Entiendo que vuestro Congreso intenta acercarse a ellas y conocerlas más a fondo. La experiencia religiosa, como experiencia humana que es, está condicionada por la cultura, la sociedad y la historia de cada grupo humano. Y también su expresión literaria. El Congreso va a abordar estos temas de forma interdisciplinar: desde la fenomenología religiosa, la dimensión teológica, el proceso de elaboración de los textos, los factores históricos, la función social, etc. En este sentido, y esto es lo importante, quiere ser una ayuda para nuestro propio acceso vital al inmenso, espléndido y entrañable Misterio de Dios.

Termino mi breve intervención reiterando mi bienvenida más cordial a todos los congresistas. Agradezco por anticipado los trabajos de los ponentes y el compromiso de todos ustedes, investigadores y profesores, escudriñando la riqueza insondable de la Palabra de Dios para que sea efectivamente la inspiradora de nuestra existencia cristiana. Muchas gracias.

  + Juan José Asenjo Pelegrina

 Arzobispo de Sevilla

Mons. Juan José Asenjo
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Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. CARGOS PASTORALES Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003. El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009. Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017). Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003. Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003. Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".