La acogida pastoral

Mons. Lluís Martínez Sistach

El segundo objetivo del Plan Pastoral de la archidiócesis de Barcelona es acoger a los que vienen a nuestras parroquias, en especial a los que acuden para pedir los sacramentos de la iniciación. Bueno es preguntarnos qué imagen damos como Iglesia en esta actuación.
Se da la circunstancia de que dos organismos colectivos de nuestra Iglesia diocesana, el Consejo Presbiteral -integrado por sacerdotes, tanto diocesanos como religiosos- y el Consejo Pastoral Diocesano –en el que también están presentes los laicos, hombres y mujeres-, han dedicado sus últimas reuniones al tema de la acogida pastoral.
Al inicio de toda acción pastoral hay algo que es muy importante: la acogida, que puede condicionar de algún modo todo lo que vendrá después. El acogedor debe mirar a las personas con una mirada de amor y con una actitud como las que indican las palabras de Jesús: “No he venido a condenar al mundo, sino a salvarlo.” Por ello hay que descubrir, valorar, agradecer y celebrar la presencia y la obra de Dios en cada persona que es acogida por la Iglesia.
Y así en todos los campos o en todos los temas que muevan a las personas a personarse en su parroquia. No obstante, el campo pastoral que exige mayor actitud de acogida y que presenta más dificultades para los presbíteros y catequistas es el de la pastoral sacramental. Hoy ya no es tan acentuada entre nosotros la tensión de los años postconciliares entre evangelización y sacramentalización. Hemos ido descubriendo que no debe haber tensión sino complementariedad entre estos dos conceptos y sus aplicaciones.
Sin embargo, todavía se hacen peticiones de celebraciones de los sacramentos sin las motivaciones de fe y eclesiales necesarias. Lo cual muchas veces es motivo de insatisfacción para los pastores y los laicos –hombres y mujeres- que en número cada vez mayor colaboran en la catequesis y en la acogida de los padres y madres que piden bautizar, confirmar o celebrar la primera comunión de sus hijos e hijas, y también de los que colaboran en la acogida de los novios que quieren casarse en la Iglesia.
Tal como se dijo en la sesión de trabajo de los dos consejos diocesanos que he citado, en todos estos casos es necesario acentuar la actitud de acogida, de diálogo y, sobre todo, de amor para con los que vienen requiriendo un sacramento, manteniéndonos fieles a las exigencias de la pastoral sacramental. No siempre podremos conceder todo lo que nos pidan. A veces deberemos decir no, pero siempre con actitud de diálogo, teniendo en cuenta que la verdadera acogida comporta una aceptación mutua, en la que cada parte se interpela para anunciar y hacer cambiar la propia visión. El lenguaje, en estos casos, es también muy importante.
Una catequista, en la reunión del Consejo Pastoral Diocesano, dijo unas palabras llenas de sentido común y de buen sentido pastoral: “Muchas de las personas que quieren recibir los sacramentos no tienen suficiente formación religiosa. Pero se deben aprovechar estos momentos para evangelizar, con un uso apropiado del lenguaje: llano, breve y cordial. Es necesario que se vayan con ganas de volver.”
La incultura religiosa y la gran diversidad de situaciones religiosas de las personas que acuden a nuestras parroquias, y también a las otras obras e instituciones de la Iglesia, requiere una acción de acogida que hoy día se encuentra con situaciones nuevas, que convierten la acción pastoral actual en algo muy complejo. No obstante, quisiera reconocer que en la práctica pastoral nuestras comunidades cristianas están dando una imagen de una Iglesia que es Madre y Maestra, y que también es cada vez más acogedora.

+ Lluís Martínez Sistach
Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Artículos
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.