Nadie puede ser excluido de nuestro amor

Mons. Javier Salinas    Durante los meses de mayo y junio, en que se ha realizado la correspondiente declaración de renta, hemos sido testigos de una intensa campaña sobre el deber dela Iglesiade pagar el impuesto de bienes inmuebles (IBI). Una campaña de denuncia de unos privilegios inexistentes, pues la realidad es quela Iglesiasimplemente cumplela Leydel mecenazgo, por la que se excluye de determinados impuestos a fundaciones y entidades sin ánimo de lucro, entre las que se incluyela Iglesia Católica.

Una campaña ruidosa que oculta la realidad cotidiana de comunidades parroquiales y otras entidades eclesiales que se esfuerzan día a día por mostrar que la fe nos lleva a responder a las necesidades de los demás, especialmente de los más pobres. Toda campaña que quiere resaltar el poder económico dela Iglesiaacaba evidenciando que éste no es tanto, en primer lugar; y en segundo, quedelque dispone es para el cumplimiento de su misión, especialmente en el ámbito de la acción caritativa y social.

Apostar por la caridad constituye una dimensión fundamental dela Iglesia. Cáritases la institución eclesial para la promoción y ayuda a las personas más necesitadas. Una tarea que no se puede entender sin sus vínculos con la comunidad cristiana. A veces se habla de Cáritascomode una ONG más, lo cual no es cierto. Cáritas esla Iglesiaal servicio de los pobres, con acciones y programas concretos. Precisamente este año celebramos el 50 aniversario de la constitución de Cáritas en nuestra Diócesis. Una realidad que ha ido creciendo en la medida en que se han ido reconociendo necesidades en nuestro entorno, y, a la vez, las limitaciones de las instituciones públicas para atender dichas necesidades. Con Cáritas, ayudar a los necesitados ha pasado de ser sólo una tarea personal de cada cristiano a una misión en la que se resalta también la necesidad de promover estructuras e instituciones en favor de los derechos humanos fundamentales.

Hoy, apostar por la caridad significa comprometerse con la justicia social, una tarea que corresponde principalmente a la acción política, pero de la quela Iglesiano puede ni debe quedarse al margen, pues “le interesa sobremanera trabajar con la justicia esforzándose por abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien” (Deus Caritas est, 28).La Iglesiatiene una gran tarea a través de su acción caritativa, independiente de partidos e ideologias. La presencia de Cáritas en las parroquias dela Diócesisconstituye un instrumento vital en la misión dela Iglesia, aquí y ahora. Y no por ser una exigencia más notoria ante la crisis, sino porque la caridad de las obras asegura de forma inequívoca la fe que creemos, celebramos y oramos. 

† Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior. Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca. El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017. Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis. El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.