La Asunción de María

María es un nombre muy frecuente entre nosotros. A mediados de agosto los cristianos celebramos la fiesta de la Asunción de María. Es una entrañable fiesta mariana.
La Asunción de María a los cielos es un dogma proclamado en 1950 por el papa Pío XII. La verdad de la asunción fue reafirmada por el Concilio Vaticano II, el cual expresa así la fe de la Iglesia: «La Virgen Inmaculada, que había sido preservada de toda mancha de pecado original, concluido el curso de su vida terrenal, fue llevada en cuerpo y alma hacia la gloria celestial y exaltada por Dios como Reina del universo, a fin de que gozara de una más plena semejanza con su Hijo, Rey de reyes y vencedor del pecado y de la muerte».
La fiesta de la Asunción de María proporciona a los cristianos una ocasión muy propicia para reflexionar acerca del futuro de su existencia en el más allá, en el cielo y en la tierra nuevos de que nos habla la revelación. Allí, después de la muerte y purificado de toda culpa, el hombre hallará su glorificación definitiva en Dios. Nos precede María, la Madre de Jesús, asunta en cuerpo y alma a los cielos.
El Concilio Vaticano II afirma que María, asunta al cielo, «no se ha desentendido de su dedicación salvadora, sino que con su intercesión múltiple continúa procurándonos los dones de la salvación eterna». La mediación de María continúa en la historia de la Iglesia y del mundo. María Asunta, con su amor maternal, cuida de los hermanos de su Hijo que todavía peregrinan y se hallan en medio de peligros y angustias hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada.
La Madre de Jesús, glorificada en cuerpo y alma en el cielo, es una imagen y un principio de la Iglesia que ha de llegar a la plenitud en la gloria futura. Por eso María es un firme signo de esperanza y consuelo para el pueblo de Dios en marcha hasta que llegue el día del Señor.
El Catecismo de la Iglesia Católica lo expresa bellamente con estas palabras: «La Santísima Virgen María, concluido el curso de su vida terrenal, fue llevada en cuerpo y alma hacia la gloria celestial. Allí, participa ya de la gloria de la Resurrección de su Hijo, anticipando la resurrección de todos los miembros de su cuerpo.»

+Lluís Martínez Sistach
Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Artículos
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.