Un Sínodo para la transmisión de la fe cristiana hoy (y 2)

Mons. Joan E. Vives     El próximo Sínodo de los Obispos que se celebrará en Roma en octubre sobre «La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana», nos recuerda que nuestro tiempo exige un nuevo ímpetu evangelizador. Hay unos nuevos «escenarios» que han de convertirse en «lugares de anuncio del Evangelio y de la experiencia eclesial» (Instrumento de trabajo n. 51). El documento de trabajo del Sínodo, recientemente dado a conocer, define estos escenarios en los siguientes ámbitos: cultura, fenómeno migratorio, economía, política, investigación científica y tecnológica, medios de comunicación y pluralidad religiosa.

La nueva evangelización se considera «como una exigencia, pero además como una operación dediscernimiento y como un estímulo para la Iglesia actual» (n. 44), a fin de que las comunidades cristianas se conviertan en «lugar en el que ya ahora se realiza la experiencia de Dios, y lugar donde nos dejamos transfigurar por el don de la fe, bajo la guía del Espíritu del Resucitado» (n. 88).

La Iglesia ha sido desde sus orígenes misionera y ha anunciado a Jesucristo y su Evangelio a quienes no los conocían. Lo específico de la propuesta actual de una «nueva evangelización» hace referencia a que se dirige sobre todo a las personas bautizadas pero no suficientemente evangelizadas, más bien alejadas de la vida de la Iglesia. Es con este objetivo que se propone una renovación de la pastoral ordinaria de las Diócesis para poder nutrir la vida y la fe de muchas personas de países de antigua tradición cristiana, que sufren un proceso de secularización creciente.

La finalidad de la nueva evangelización es, pues, la transmisión de la fe que la Iglesia vive, de una manera más adecuada a los tiempos actuales. Las condiciones históricas son diferentes respecto al pasado, y los contenidos esenciales de la fe, a pesar de ser siempre fundamentalmente los mismos, «tienen necesidad de ser confirmados y profundizados» (n. 94). Hay obstáculos internos y externos a la vida de la Iglesia, pero muchos signos positivos hacen esperar un renacimiento de la fe en el nuevo contexto cultural del siglo XXI.

El sujeto de la transmisión de la fe es la Iglesia, que se manifiesta visiblemente en cada Iglesia particular, presidida por un obispo. Lugares privilegiados de evangelización son la parroquia, «comunidad de comunidades» (n. 107), y la familia, «lugar ejemplar de evangelización» (n. 110). Todos los cristianos estamos llamados a la evangelización, y muy especialmente, los consagrados y los contemplativos, así como también los miembros de grupos apostólicos y movimientos.

Para reavivar la acción pastoral, es necesario aumentar localmente las ocasiones de un primer anuncio del Evangelio a un nivel lo más amplio posible, así como también consolidar el proceso de iniciación cristiana en la vida sacramental y un camino educativo que sostenga un compromiso cristiano más firme en las condiciones sociales y culturales actuales. Una nueva evangelización significa anunciar en todo lugar, con nuevo ardor, sin miedos y sin complejos, la verdad de Jesucristo, «Evangelio de Dios, para la fe de los hombres» (n. 169). Hagamos caso de la vivencia de San Pablo: «El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1 Co 9,16).

+ Joan-Enric Vives Sicilia

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 293 Artículos
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).