La belleza de Dios que brilla en el rostro de Cristo

Mons. Àngel Saiz Meneses     Entre las realidades “buenas y bellas” de la creación, salidas de la mano de Dios, ocupa un lugar único el ser humano, creado “a imagen de Dios” precisamente en cuanto varón y mujer, como se expresa en los dos primeros capítulos del libro del Génesis. Pero la realización más lograda del ser humano es Jesucristo, el hombre nuevo, que “manifiesta plenamente el hombre al propio hombre”; el Hijo de Dios que “con su encarnación se ha unido en cierto modo con todo ser humano”, como enseña el Concilio Vaticano Ii (GS n.22).

Cristo es la verdadera “imagen del Dios invisible” (Col 1,15), la manifestación plena de la gloria divina, la epifanía de la belleza de Dios. Por ello, puede ser designado como “el más bello de los hombres” (Sal 45,33). Pero él mismo es también misteriosamente, aquel que “no tiene aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres… ante el cual se ocultan los rostros”, como dice el profeta Isaías (Is 53,2).

La belleza de Dios se ha revelado así en la belleza del Hijo de Dios como paradoja suprema. Lo dijo bellamente el profesor Santiago del Cura, en su intervención en el acto final del Atrio de los Gentiles, celebrado en la basílica dela Sagrada Familiade Barcelona el pasado mes de mayo: “Cristo es la belleza del amor anonadado y crucificado, la omnipotencia contraída en la debilidad, la gloria en la cruz. Paradójicamente, la belleza divina se revela como humildad y anonadamiento de entrega, como ‘kénosis  del esplendor y a la vez esplendor paradójico de la kénosis”, dijo el profesor del Cura citando al teólogo Monseñor Bruno Forte.

Y concluyó con estas palabras: “La verdadera belleza no es sino el amor de Dios, revelado definitivamente en el misterio pascual y capaz de transformar el misterio oscuro de la muerte en la luz radiante de la resurrección”.

Estas reflexiones quieren ser una invitación y una ayuda para entrar en el mensaje de una fiesta de Nuestro Señor Jesucristo que celebramos y en pleno verano: mañana, 6 de agosto, que es la fiesta dela Transfiguracióndel Señor. Es el día en que muchas de las personas que llevan el nombre de Salvador celebran su fiesta onomástica. También es el día de la fiesta de la basílica romana de San Juan de Letrán, cuyo titular es precisamente Nuestro Salvador Jesucristo.

Según la tradición, el hecho dela Transfiguraciónocurrió en el monte Tabor. El Evangelio habla sólo de “una montaña alta”. Allí Jesucristo dejó ver a sus apóstoles más allegados su gloria divina, para prepararles a asumir el llamado “escándalo de la cruz”, que habrían de vivir en Jerusalén, para que comprendieran, que para él y para todos los hombres, la cruz es camino de gloria, y la muerte, camino de resurrección. 

Es tan bello el mensaje del hecho dela Transfiguracióndel Señor que el beato Juan Pablo II lo introdujo en el Santo Rosario, en los misterios llamados “de luz”, que se rezan el jueves de cada semana. El mensaje dela Transfiguraciónlo comprendieron muy bien los artistas del Románico, al plasmar las llamadas “majestades”, un Cristo que reina desde la cruz. Las heridas de este “varón de dolores” nos han curado. Las cicatrices del crucificado están llamadas a transfigurarse en el Resucitado, que ha asumido las heridas y las cicatrices de la humanidad doliente, abriendo el dolor a la esperanza. 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
Acerca de Mons. Josep Àngel Saiz Meneses 329 Artículos
Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.