Regar con aguas con nutrientes

Mons. Joan Piris    Leyendo un extracto del libro de Mario Toso, sdb, “Rehabilitar la Política”, me he parado a reflexionar en las siguientes afirmaciones: “Si los católicos asumieran realmente los principios de reflexión, los criterios de juicio y directrices de acción que ofrece la Doctrina Social de la Iglesia, podrían ser levadura que fermenta la masa, sal que da sabor, fuerza cultural que trastorna radicalmente esquemas y lugares comunes referentes a los problemas cruciales de la libertad, los derechos y deberes humanos, del ambiente, de la orientación financiera de la economía, de la justicia social, de la autoridad, de la democracia, de la comunidad política mundial “.

Y como seguramente en estos días de verano tenemos menos ocupaciones, ¿por qué no dedicar un tiempo a refrescar principios básicos de esta Enseñanza Social, desconocida para muchos y infrautilizada de hecho por los mismos cristianos a la hora de estar presentes en la transformación de la sociedad? Claro que esto supone remitirse a su fuente más profunda, a sus raíces: Jesucristo (Encarnado, Muerto y Resucitado), su Evangelio y su mandamiento fundamental del amor. ¿Pero no tenemos ya bastantes quebraderos de cabeza con la crisis que vivimos y sus consecuencias?

Sí, y precisamente en esta situación, los cristianos seguimos llamados a ser sacramento de la nueva humanidad que Cristo ha hecho posible “no sólo despertando el anhelo del siglo futuro, sino dando aliento, purificando y fortaleciendo también aquellos generosos propósitos con los que la familia humana intenta hacer más sostenible la propia vida y someter la tierra a tal fin … porque la ley fundamental de la perfección humana y de la transformación del mundo es el mandamiento nuevo de la caridad “(Gaudium et spes 38).

Por eso necesitamos una fe sólida y una presencia evangelizadora en nuestro territorio respectivo. Nos hace falta más formación y virtudes firmes para ser comunidades interesadas en la construcción de la historia según el Evangelio, para superar mediocridades y cansancios, para no ceder a la tentación de la indiferencia ante los problemas de la gente, sino todo lo contrario para ayudar a aplicar criterios capaces de generar nueva vida y esperanza a nuestro alrededor.

La Enseñanza Social de la Iglesia no es una serie de valores externos a nuestra vida, situados como en un escaparate de lo que podemos elegir a conveniencia. Para nosotros son los nutrientes necesarios sin los cuales no podemos mantener la fidelidad al Evangelio “en situación” ni favorecer, a su luz, los cambios convenientes en una determinada cuestión. Esta Enseñanza Social, bien conocida y asimilada, nos puede facilitar a las personas ya las comunidades aquella consistencia que necesitamos para ser y actuar como cristianos y como Iglesia en el mundo, para ser testigos del Evangelio de la caridad y para poder dar razón de nuestra esperanza en nuestra cultura plural y relativizadora.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola, Obispo de Lleida

 

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.