Algunos rasgos del perfil cristiano

Mons. Julián Ruiz Martorell    Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

¿Qué es lo que distingue a un cristiano de una persona honesta, de un “buen ciudadano”, de alguien comprometido, responsable?

Lo que distingue al cristiano es que se ha encontrado con Jesucristo y ha reconocido en Él el fundamento de su ser y de su obrar. Desde el encuentro con el Señor, su vida adquiere una orientación decisiva.

Desde Jesucristo, el cristiano se pone en camino porque comprende que amar significa, precisamente, suprimir distancias. 

Desde Jesucristo, el cristiano rompe el círculo de su bienestar privado, y amplía su horizonte, sus proyectos, sus esquemas. 

Desde Jesucristo, el cristiano pone rostro y palabra al anuncio del evangelio y camina por senderos que, antes, fueron distintos y lejanos y que, ahora, siente como propios y familiares, para salir al encuentro de un prójimo necesitado.

Desde Jesucristo, el cristiano experimenta el amor del Padre y vive desde una actitud consciente y permanente de agradecimiento. 

Desde Jesucristo, el cristiano se desprende de lo que limita la contemplación de Dios y la aceptación de su proyecto. De este modo, acoge y vive un designio de amor.

Desde Jesucristo, el cristiano sabe que necesita cicatrizar sus heridas, abandonar todo lo que intoxica su vida; sabe que necesita dejar de transitar por sendas perdidas y caminar con paso firme tras las huellas del Señor. 
Desde Jesucristo, el cristiano vive con sencillez e intensidad. Su corazón no tiene pliegues reservados. Sus palabras carecen de intenciones ocultas. Su expresión es humilde. Prescinde de lo superfluo en el uso de las cosas y en la distribución del tiempo.

 Desde Jesucristo, el cristiano vive la Eucaristía como el centro de su vida, el eje de la semana y el tronco de cada jornada. 

Desde Jesucristo, el cristiano se siente acompañado, vive en actitud de búsqueda y se alimenta continuamente con la oración.

Desde Jesucristo, el cristiano experimenta que, en momentos especiales, su fe se pone a prueba y, aunque sea consciente de la limitación de sus fuerzas, sabe que el Señor no le abandona.

Desde Jesucristo, el cristiano es testigo de esperanza en medio de un mundo desilusionado, desesperanzado y hasta desesperado. Pero puede ser una “persona luz”, que ilumina con su presencia y se convierte en foco de calor vital. 

Desde Jesucristo, el cristiano sabe que ha nacido de nuevo y que ha pasado de las tinieblas a la luz porque ama a los hermanos. Se ha producido un definitivo amanecer en su existencia. Ha dejado atrás la oscuridad de la noche y vive orientado hacia la luz.

Desde Jesucristo, el cristiano ama a la Iglesia. Se siente miembro activo, “piedra viva” edificada sobre la “piedra angular” que es Jesucristo. Se siente edificado sobre el cimiento de los apóstoles y firmemente arraigado en el Señor.

Desde Jesucristo, el cristiano se abre a la escucha dócil de la Palabra de Dios.
Desde Jesucristo, el cristiano se abre a la acción del Espíritu Santo, Señor y dador de vida, fuente de santificación, principio de unidad.

Desde Jesucristo, el cristiano siente la presencia y la intercesión materna de la Virgen María, “mujer de fe”, “mujer de esperanza”, “mujer que ama”.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.
+Julián Ruiz Martorell

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
Acerca de Mons. Julián Ruiz Martorell 325 Artículos
D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.