Cristianos ateos

Mons. Joan Piris      En nuestro país hay un alto porcentaje de personas que se declaran católicos, aunque muchos de ellos dicen que no son practicantes, no olvidemos que la atmósfera en la que crecen muchos de nuestros conciudadanos es la indiferencia religiosa. Como dice Gaudium et Spes (19) “ni siquiera se plantean la cuestión de la existencia de Dios, porque, al parecer, no sienten ninguna inquietud religiosa ni perciben el motivo de preocuparse por el hecho religioso”. El cambio cultural ha afectado las relaciones con la naturaleza, con la sociedad y con Dios, y la crisis religiosa consiguiente lleva a esta actitud e incluso al ateísmo, una palabra que hay que utilizar con matices porque incluye a “aquellos que se imaginan un Dios, al que rechazan, y que no tiene nada que ver con el Dios del Evangelio “(GS 19-21).

Pero en la historia de las primeras comunidades cristianas hay un hecho significativo: se les acusa de ser “ateos”, es decir, de no creer en Dios. Y es que la idea de Dios que tenía mucha gente de aquel tiempo era muy diferente al Dios que predicaban los cristianos y es eso lo que hay que repensar. Realmente, ser cristiano no es creer de cualquier manera, sino creer en el Dios que Jesucristo nos ha revelado, nos ha manifestado. Debe elegirse entre las diferentes formas de concebir el cristianismo porque todo depende de creer o no creer en Jesús y en los valores de lo que Él llama ‘el Reino’. Creer será siempre abrirle a Dios en nuestra vida un crédito ilimitado para que Él reine en ella sin condiciones, sin rebajas… Es aquello de la opción fundamental.

Para un cristiano, creer no es simplemente admitir que hay Dios. Es reconocer a Dios en Jesucristo, reconocer que Dios, en Jesucristo, ha entrado y actúa en nuestra historia de una manera definitiva. Que en Jesucristo Dios ha comunicado al mundo su palabra única y definitiva y que, como dirá san Juan de la Cruz Subida al Monte Carmelo Libro II, c 22, nº 3-4) “en darnos, como nos dio, a su Hijo -que es una Palabra suya, que no tiene otra-, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar… Dios ha quedado ya como mudo, y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en él todo, dándonos el todo, que es su Hijo… Por lo cual, el que ahora quisiere preguntar a Dios o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo sin querer otra cosa o novedad”.

Naturalmente, aceptar así al Dios de Jesucristo, aceptar y creer en Jesucristo de esta manera, lo trastoca todo: “el que quiera seguirme”… renuncie a tenerse en cuenta… “Quien quiere salvar su vida la pierde; quien la pierde por mí, la salva”.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

 Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Artículos
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.