XX Peregrinación de la Archidiócesis de Zaragoza al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia

Mons. Manuel Ureña    El viernes 6 de julio, terminada la misa de partida en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, dio comienzo a media mañana la peregrinación a Lourdes de nuestra Hospitalidad diocesana.

Tras varias horas de viaje, los autobuses alcanzaron Lourdes. Y, a las 22 horas, pudo celebrarse el acto de llegada de peregrinos en la Basílica de la Inmaculada.

Ayer sábado, día 7 de julio, nuestros peregrinos y nuestros enfermos comenzaron el día con la celebración sacramental de la Penitencia y de la Eucaristía. A media mañana, tuvo lugar, para la peregrinación, el rezo del Via Crucis en el Calvario y, para los enfermos, el rezo del Via Crucis en la Pradera. Por la tarde, se celebró el paso de los enfermos por la Gruta y tuvo lugar también la ceremonia del agua. A las 21 horas, concluyó la jornada con el Rosario de la procesión de antorchas.

Hoy, domingo, día 8 de julio, celebramos, a las 9´30 horas, la Misa Internacional en la gran iglesia de San Pio X y, por la tarde, la peregrinación participará en la procesión eucarística, en la bendición de enfermos y en la celebración de su fiesta.

Mañana, lunes, 9 de julio, concluye la peregrinación. A las 8´30 horas tendrá lugar la celebración de la misa en la Gruta y, a las 10 horas, se procederá al descenso de enfermos a las piscinas. Finalmente, a las 14´30 horas, la peregrinación emprenderá el regreso hacia la Capital de Aragón.

Desde Iglesia en Zaragoza dirijo un saludo cordial a nuestra Hospitalidad: a su Presidente, D. Germán Guillén, y a su consiliario, Rvdo. D. José María Bordetas; a los enfermos y a todos los peregrinos.

¡Cuánto bien ha hecho Lourdes a peregrinos y a enfermos desde 1858, año de las apariciones, hasta el día de hoy!

Como sabemos, fueron 18 las apariciones de María Inmaculada a Bernadette. La primera tuvo lugar el jueves, 11 de febrero; la segunda, el domingo 14 del mismo mes; la tercera aparición acontece el jueves 18 de febrero; la cuarta tiene lugar al día siguiente, viernes; la quinta se da el sábado, día 20; la sexta aparición ocurre el domingo, día 21; la séptima aparición se dio el martes, 23 de febrero; la octava aparición fue el miércoles, 24 de febrero, y en ella la Virgen pidió a la niña rezase por la conversión de los pecadores; la novena aparición, acontecida el 25 de febrero, insiste en la necesidad de la oración y de la penitencia, al tiempo que en ella tiene lugar el descubrimiento por Bernadette del manantial de agua en el fondo de la Gruta; la décima aparición sobreviene el sábado, 27 de febrero; la undécima se sitúa en la línea de las apariciones anteriores y ocurre el domingo 28 del mismo mes.

La duodécima aparición, que ocurre el 1 de marzo, insiste en la penitencia, pero ofrece una novedad singular: la actuación del primer milagro; la décimo tercera, ocurrida el martes, 2 de marzo, supone también una novedad: la Señora confía a Bernadette la misión de comunicar a los sacerdotes el mandato de acudir a la Gruta en procesión y de construir en ésta una capilla; en las apariciones 14 (3 de marzo) y 15 (4 de marzo) la Señora insiste en la petición que dirigiera a Bernadette en la 13; y, por fin, en la décimo sexta aparición, acontecida el 25 de marzo, día de la Anunciación, la Señora dice ser ella la “Inmaculada Concepción”.

Sólo quedarían dos apariciones: la 17ª, del miércoles 7 de abril, en la que tiene lugar el conocido milagro del cirio; y la 18ª y última, ocurrida el 16 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, que tiene lugar más allá de las vallas y que consiste en un acto de visión en el que Bernadette no habría visto más que a la Santísima Virgen.

Cuatro años después, el obispo de Tarbes, Mons. Laurence, hizo pública una carta pastoral en la que reconocía el carácter indudable de verdad de las apariciones. “Juzgamos – decía el Prelado – que María Inmaculada, Madre de Dios, se apareció realmente a Bernadette el 11 de febrero de 1858 y los días siguientes, en un número de 18 veces, en la Gruta de Massa-vielle, cerca de la ciudad de Lourdes; que esta aparición reviste todas las características de la verdad; y que los fieles tienen fundamentos para creerla cierta”.

¡Cuántas curaciones milagrosas ha obrado Dios en Lourdes por la intercesión de la Virgen María! En los 154 años que nos separan del año de las apariciones se han declarado 7.200 curaciones en los archivos de la oficina médica, de las cuales han sido reconocidas 67 como milagros en sentido estricto.

Pidamos también nosotros, poniendo como intercesora a María de Lourdes, por todos los que han participado en la peregrinación de este año.

Te pedimos, Señor, que por intercesión de tu Madre y Madre nuestra, María, nos devuelvas la salud del alma y la salud del cuerpo, y que nos libres de las angustias de este mundo y nos alcances ser dignos de gozar un día de las eternas alegrías del cielo. 

† Manuel Ureña

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
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Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia.Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza.En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe.Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986).Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.