Dios bendijo el descanso y lo santificó

Mons. Rafael Palmero     Bienvenidos, queridos veraneantes, a vuestro lugar de reposo y de sosiego, a vuestra casa, que es la Diócesis de Orihuela –Alicante. Os transmito como Obispo de ella, un cordial saludo personal y de parte de los cristianos y grupos que formamos esta familia. Os deseamos todos un provechoso descanso y una feliz estancia entre nosotros. 

Miles de años antes que el Código Ético Mundial para el Turismo proclamara que “El derecho al turismo para todos debe entenderse como consecuencia del derecho al descanso y al ocio, y en particular a la limitación razonable de la duración del trabajo…” (A.7, p.2), el libro del Génesis presentaba a Dios reivindicando este principio para toda la humanidad, poniéndose Él mismo como ejemplo a imitar. ”Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó” (Gn 2,3). 

 Esta cesación divina aparece relacionada también con el preceptivo descanso del sábado. Día festivo y de ocio, que tras la resurrección del Señor, “El primer día de la semana” (Lc 24,1), los cristianos trasladaron al Domingo. En la ley sabática se nos revela el aspecto humanitario del descanso; es el reposo que permite cobrar aliento (Ex 23,12). Pero la Biblia le da también otro sentido. Por su trabajo, el hombre imita a Dios creador y por su cese imita el reposo sagrado de Dios. (Ex 31,13). Descansar unido a Dios es signo de santificación: “Guardaréis mis sábados, pues el sábado es una señal entre yo y vosotros, de generación en generación, para que sepáis que yo soy el señor que os santifica” (Ex 31, 13). 

 La salvación que Dios regala al hombre durante su descanso, choca con la mentalidad secularista actual que impregna hoy nuestra cultura y las costumbres; y que inexorablemente incide en una concepción laicista y hedonista en el desarrollo turístico y las vacaciones, convirtiéndolas, para algunos, en un periodo de permisivismo moral, con total indiferencia religiosa y, en ocasiones para algunos en licencioso ocio banal. 

 Al contrario, el descanso y  las  vacaciones han de referirse siempre a Dios y a la humanización de la persona. Y la Iglesia tiene mucho que aportar a las concepciones culturales e ideológicas del momento. “También en el campo cultural – señala Benedicto XVI – el cristianismo ha de ofrecer a todos la fuerza de renovación y de elevación más poderosa, es decir, el amor de Dios que se hace amor humano” (Discurso al P. C. de la Cultura, 15 – 6 – 2007). 

 En esta línea, permitidme algunas sugerencias que puedan ayudaros en este verano: respetad la naturaleza y descubrid en la playa, en la montaña, en el campo… la presencia de Dios. La via pulchritudinis, el camino de la belleza, es “una senda privilegiada y fascinante para acercarse al misterio de Dios”, dice el Papa (A. general, 18 – 11- 2009). 

 Tu testimonio y ejemplo, el de cada uno, ante los demás, son importantes. No te avergüences de ser cristiano, manifiesta tu fe. También en vacaciones Dios sigue hablando. Acude a la Eucaristía dominical el sábado por la tarde o a lo largo del domingo. Aprovecha la presencia de los sacerdotes, para realizar una buena confesión sacramental… Muchos así lo hacen. 

  Descansa en familia. Dialoga, juega, goza con los tuyos sin prisas. Reza también en familia. Cultiva la amistad. Es buena ocasión para compartir. Recuerda que otros trabajan para que tú tengas vacaciones. También ellos tienen sus derechos. Respétalos. Descansa y deja que los demás descansen… Y comparte de alguna manera, puesto que la caridad tampoco toma vacaciones.

 Que este verano sea para todos periodo de maduración. Dios es Señor de todo y de todos. De Él proviene “el tiempo” y lo que con él nos regala. Aprovechémoslo bien.

 Que nuestra Madre la Virgen María os proteja y acompañe. A Ella os encomiendo con sincero afecto, 

+ Rafael Palmero Ramos

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Rafael Palmero
Acerca de Mons. Rafael Palmero 18 Artículos
Nace en Morales del Rey, provincia de Zamora y diócesis de Astorga, el 27 de julio de 1936. Curso los estudios de humanidades y filosóficos y los dos primeros años de teología en el seminario conciliar de Astorga. Después, en Roma, amplió su formación teológica. Allí obtuvo la licenciatura y el doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana y la licenciatura en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Santo Tomas de Aquino “Angelicum”. Fue ordenado sacerdote el 13 de septiembre de 1959 en Astorga. En 1972 se incardinó en la archidiócesis de Toledo.CARGOS PASTORALESSu ministerio presbiteral comenzó en la diócesis de Astorga. Entre 1961 y 1965 fue secretario de estudios y profesor de Eclesiología y de Doctrina Social de la Iglesia en el seminario mayor diocesano de Astorga y, entre 1963 y 1968, fue delegado episcopal de cáritas diocesana de Astorga. En el año 1968 se trasladó a Barcelona como secretario particular del entonces arzobispo coadjutor de Barcelona, Mons. Marcelo González Martín, cargo que desempeñó hasta el año 1972. También hasta este año, y desde 1969, fue el Presidente del Patronato Diocesano de la “Obra Benéfica Asistencial del Niño Dios”, en la ciudad condal. El año 1972 se trasladó, junto a Mons. González Martín, a Toledo. En esta diócesis fue Vicario General y profesor del Seminario Mayor, entre 1972 y 1987, y arcediano de la Catedral, entre 1974 y 1987.El 24 de noviembre de 1987 fue nombrado obispo auxiliar de Toledo y obispo titular de Pedena. Recibió la ordenación episcopal el 24 de enero de 1988. El 9 de enero de 1996 fue trasladado a la sede episcopal de Palencia. El 26 de noviembre de 2005 fue nombrado Obispo de Orihuela-Alicante, tomando posesión de la sede el 21 de enero de 2006. El 27 de julio de 2012, el Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis, en conformidad con el canon 401, párrafo 1, del Código de Derecho Canónico. Dejó la diócesis el 29 de septiembre de 2012.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde 1987 hasta 1990. Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 1990 hasta 1993. De 1990 a 1999 ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales y de 1993 a 1999 de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Desde 1999 es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral, donde es responsable del Departamento de Pastoral de la Salud. Fue miembro del Consejo de Economía desde 1999 hasta noviembre de 2012.