Adorar para ser libre

Mons. Francisco Cerro     La Capilla de la Adoración Perpetua en la Parroquia de Ntra. Sra. del Rosario de Fátima de Cáceres, como propuesta diocesana, es una apuesta por la adoración eucarística perpetua, para fomentar nuevos evangelizadores “con los sentimientos de Cristo”.

Hará memoria constantemente del Amor de Dios que en la Eucaristía, se ha hecho “pan partido y sangre derramada” para la reconciliación en un mundo dividido y necesitado de misericordia. Todos debemos ponernos de rodillas, como Jesús en el Cenáculo, al servicio de los pobres y sufrientes.

El porqué y para qué de esta capilla es sencillamente la necesidad que tenemos hoy y siempre de volver una y otra vez la mirada a Cristo Vivo en la Eucaristía. Como decía San Francisco de Asís, sólo las personas que adoran a Dios son libres. Si no adoramos al Amor de los amores, tenemos la tentación continua de centrar nuestra vida en nuestros egoísmos, adorar el poder y el dinero y sobre todo, olvidarnos de los pobres, más pobres de los pobres.

El Padre Justo, con el carisma religioso de una llamada a potenciar la adoración perpetua, ha hecho realidad cientos de capillas de adoración perpetua en el mundo, implicando a las parroquias que lo deseen, como expresión de toda la comunión de la diócesis. Agradeciendo su inmensa labor y pidiendo a todos que apoyen y colaboren con este hermoso proyecto que redundará en beneficio, sin lugar a dudas, para vivir el proyecto pastoral de nueva evangelización y de construir juntos la civilización del Amor y de la vida.

Son muchas las personas que se necesitan. La experiencia dice que todas estas capillas están funcionando a las mil maravillas y que de noche y de día, el Señor desde la Eucaristía, como decía Pablo VI, está vivo y vivificador, presente para cambiar los corazones de los que se atreven a adorarlo.

Todos los que podáis, dedicad un turno de una hora a la semana a estar a “solas con quien sabemos que nos ama” que decía Santa Teresa de Jesús. Los que os sintáis llamados a promover el Amor a la Eucaristía y a servir a los pobres, comprometeos más. Este servicio de la Iglesia Diocesana que camina en Coria-Cáceres está llamado a ser una fuente de evangelización para todos. Será instrumento de gracia para la ciudad de Cáceres y para toda la diócesis

Apuntaos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos, todos aquellos que saben que la fuerza de la evangelización está en vivir unidos vitalmente a Aquel que nos dijo: “Sin mí nada podéis hacer”. Sin la contemplación no existe evangelización posible.

También se ofrecerá en esta capilla el Sacramento de la Penitencia, de la reconciliación, de la alegría, porque sabemos que el encuentro con el perdón de Dios cambia nuestra vida.

Encomendamos a la Virgen de la Contemplación, la mujer eucarística, la Virgen de Fátima, esa iniciativa diocesana para dar fruto abundante de vida nueva.

† Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 135 Artículos
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.