Oremos por el Papa, Benedicto XVI

Mons. Casimiro López Llorente    Queridos diocesanos:

El día 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo, se celebra también el Día del Papa y la colecta llamada desde los primeros siglos Óbolo de San Pedro; óbolo viene del griego ‘obolós’, moneda pequeña. En nuestra Diócesis de Segorbe-Castellón, al no ser día festivo en el calendario laboral en la Comunidad Valencia, a excepción de la Ciudad de Castellón, celebraremos el Día del Papa y la Colecta el domingo anterior, 24 de julio, para que la colecta no coincida con la del primer domingo de mes, dedicada a Cáritas.

En el Día del Papa estamos invitados, de manera especial, a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro con un especial recuerdo al Santo Padre, Benedicto XVI. Es una jornada para dar gracias a Dios por su persona y por su ministerio, para valorar su papel insustituible para toda la Iglesia y para cada uno de los cristianos católicos, para avivar nuestro afecto hacia el papa Benedicto, para orar por él y para contribuir con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad.

Decía bellamente el Papa Pío XII: “Los sucesores de Pedro, mortales también, como todos los hombres, pasan más o menos rápidamente. Pero el Primado de Pedro subsiste siempre, con la asistencia especial que le fue prometida, cuando Jesús le encargó de confirmar a sus hermanos en la fe. Sean lo que sean, nombre, origen y rostro humano de cada Papa, es siempre Pedro que vive en él; es Pedro quien rige y gobierna; es Pedro, sobre todo, quien enseña y difunde por el mundo la luz de la verdad salvadora”. Hoy para la Iglesia es el Papa Benedicto XVI, testigo valiente de la verdad y humilde trabajador en la viña del Señor.

Hemos de orar por el Papa Benedicto XVI. Ya en la primera hora de la Iglesia, cuando Pedro estaba en la cárcel, toda la comunidad cristiana oraba insistentemente a Dios por él (cf. Hech 12, 59). Hoy toda la Iglesia tiene el deber de orar por el Sucesor de Pedro, Benedicto XVI. Cuando oramos por el Papa, que “preside la caridad de todas las Iglesias”, como afirmó San Ignacio de Antioquia, pedimos también que la Iglesia se mantenga fiel a su Magisterio, para que, como los primeros cristianos, vivamos como hermanos arraigados firmemente en el amor y en la caridad. Actualmente, el Papa está pasando momentos delicados por la filtración de documentos confidenciales suyos. Esta filtración no se ha hecho por el bien del Papa, sino para perjudicarlo. Es una traición al Papa y a la confianza depositada en el Papa por una serie de personas, que se dirigieron al Pontífice. Pero la sustracción de documentos no puede debilitar nuestro cariño y nuestra confianza en el Papa como Pastor. Él mismo está empeñado en su aclaración con el mismo coraje que ya ha mostrado al afrontar otros temas.

En este día estamos llamados a colaborar con nuestras limosnas y donativos al llamado ‘Óbolo de San Pedro’. Con la colecta, que se realizará en las Misas del domingo 24 de junio, ayudamos al Santo Padre, para que pueda realizar su misión en favor de la Iglesia Universal y de los más pobres de la tierra. La colecta en nuestra Diócesis el año 2011 ascendió a la cantidad de 3.983 Euros. Doy las gracias a todos y pido la generosa aportación económica de todos los diocesanos, para que el Santo Padre pueda cumplir su ministerio. Que el Señor os lo premie.

Con mi afecto y bendición,

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

 

 

Mons. Casimiro Lopez Llorente
Acerca de Mons. Casimiro Lopez Llorente 339 Artículos
Nació en el Burgo de Osma (Soria) el 10 de noviembre de 1950. Cursó los estudios clásicos y de filosofía en el Seminario Diocesano de Osma-Soria. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de El Burgo de Osma el 6 de abril de 1975. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y en 1979 la Licenciatura en Derecho Canónico en el Kanonistisches Institut de la Ludwig-Maximilians Universität de Munich (Alemania). En la misma Universidad realizó los cursos para el doctorado en Derecho Canónico. El 2 de febrero de 2001 fue nombrado Obispo de Zamora. Recibió la Ordenación episcopal el 25 de marzo de 2001. En la Conferencia Episcopal es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos y Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.