Bajo el umbral de la pobreza

Mons. Joan Piris     La Federación de Entidades de Atención y Educación a la Infancia y la Adolescencia (FEDAIA), con 30 años de historia y experiencia impulsando cambios y transformaciones en este sector, ha publicado hace unas semanas un Informe del que quiero hacerme eco porque habla de miles de niños que no tienen cubiertas sus necesidades básicas aunque todavía no van descalzos y buscando comida en los vertederos como en países en vías de desarrollo. En la mayoría de países de la Unión Europea, la crisis ha agudizado aún más la situación de la infancia más vulnerable y en España, concretamente, un 26,5% de los menores de 16 años vive en una familia donde los ingresos se encuentran por debajo del umbral de lo que se considera pobreza moderada.

El Informe cita el artículo 27 de la Convención sobre los Derechos del Niño que dice que todos ellos tienen derecho a un nivel de vida adecuado que les permita desarrollarse como personas y, si las familias no pueden atender en lo que es necesario, los Estados deben dar ayudas y programas de apoyo, principalmente en cuanto a la nutrición, el vestido y la vivienda. Como afirma la enseñanza social de la Iglesia: “quisiera recordar a todos, en especial a los gobernantes que se ocupan de dar un aspecto renovado al orden económico y social del mundo, que el primer capital que se debe salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad. “(Benedicto XVI, Caritas in veritate 25). Y todos sabemos que las situaciones de pobreza sufridas en la infancia tienen grandes repercusiones en la vida adulta. La FEDAIA afirma que una mejora significativa del bienestar de la infancia en nuestro país pasa por repensar el actual modelo económico y aprovechar el esfuerzo que se está haciendo para salir de la crisis para impulsar un nuevo modelo que garantice la sostenibilidad de las políticas sociales destinadas a la infancia ya las familias.

En esta línea, consideran necesario invertir más en prevención, detectando las situaciones e interviniendo con rapidez: es conveniente identificar lo antes posible los riesgos de exclusión social y los efectos que conllevan para los menores de edad (crear Centros Abiertos de atención a niños y adolescentes en riesgo de exclusión; equipamiento público-privado de atención a las familias; invertir en programas de orientación, formación, seguimiento, acreditación e inserción laboral, becas escolares para garantizar el acceso a salidas y actividades extraescolares y de ocio; potenciar la figura del educador de calle y la corresponsabilidad de los diferentes agentes sociales y educativos en el fomento de actitudes cívicas en los barrios y ciudades; discriminación positiva en el mercado laboral; viviendas sociales y ayudas para evitar desahucios. ..). Y, para gestionar mejor esta situación, favorecer una mirada transversal de la situación de los niños y de sus familias actuando sobre los diferentes ámbitos que la provocan. Esto requiere voluntad política, sensibilización social, provisión de recursos, coordinación y trabajo en equipo en un marco comunitario.

Aunque no se refieren directamente a los niños y adolescentes en riesgo de exclusión, sería bueno tener presentes las palabras de Jesús: “Os aseguro que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicisteis “(Mt 25, 40).

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida

 

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.