Los sacerdotes y el corazón de Cristo

Mons. J. Leonardo Lemos    En este mes de junio, en el que la mirada de nuestros corazones se centra en la contemplación y adoración del Misterio Eucarístico, la Iglesia nos invita a realizar una Jornada Mundial de Oración para la santificación del Clero.

 Ha sido el beato Juan Pablo II el que instituyó esta jornada con el fin de suplicar al Corazón  Misericordioso de Jesús que nos conceda sacerdotes y seminaristas santos. Constituye, además, una ocasión de reparación por los pecados de los sacerdotes, y una súplica ferviente para que nos ayude a ponernos en camino de conversión.

 Este es el sentido del auténtico caminar cristiano ¡Convertíos y creed en el Evangelio! Las circunstancias actuales no son fáciles para nadie que quiera vivir sus compromisos con fidelidad. Esas dificultades se dejan sentir en la vida familiar y profesional, en las relaciones esponsales, en la vida religiosa, misionera y monástica y, por supuesto, en el ejercicio del ministerio sacerdotal. Aunque somos conscientes de esas dificultades, también lo somos de las muchas ayudas que tenemos a nuestro alcance para ser fieles en este camino.

 Por otra parte, la Iglesia, como Madre y Maestra, preocupada siempre de nosotros, cuando nos encontramos con las adversidades, nos invita a que elevemos nuestra mirada al Buen Dios suplicándole que nos ayude. Y, tantas veces, cuando abrimos nuestro ser a la mirada del Señor, percibimos en lo más íntimo de nuestro corazón, la presencia silenciosa, viva y eficaz del Espíritu. Dador de Vida, Fortaleza, Sosiego, Dulzura, Alimento, Luz, Paz… 

Acogiendo con gozo los deseos expresados por la Congregación del Clero, os ruego que, en torno a la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, o, si es posible, en el mismo día, se lleven a cabo actos eucarísticos de adoración y desagravio, en los que pueda participar todo el Pueblo de Dios, también los niños y enfermos, porque su oración es especialmente grata al Señor. 

Por otra parte, os ruego que pidáis para que el nuevo Consejo Presbiteral – una especie de “senado”, constituido por los sacerdotes de nuestra Diócesis, elegidos por ellos mismos, que ayudan al Obispo en el ejercicio de su ministerio al servicio de esta Iglesia particular de Ourense-, pueda desarrollar, con renovada ilusión, y con mucha esperanza, los proyectos que la Iglesia desea para salir al encuentro de tantas necesidades humanas y pastorales. 

Todos somos conscientes de que la Iglesia, para poder desempeñar su misión en el mundo actual, debe permanecer muy unida a Jesucristo y no separarse de Él. Para

lograrlo, debemos cuidar la calidad humana, física y espiritual, de nuestra vida personal, para ser apostólicamente fecundos. Necesitamos tomar en serio la dinámica de la renovación de la Iglesia y, para ello, reemprender cotidianamente la lucha por ser santos. La Jornada Mundial de Oración para la santificación del Clero constituye, también, una invitación a tomar en serio el compromiso bautismal de la santidad propia y de todo el Pueblo, de tal modo que se hagan efectivos los sentimientos del Corazón de Cristo: Maestro y Pastor.

 Omnia in Caritate!

¡Que todo sea hecho en Caridad, en y por Dios!

Vuestro siempre 

J. Leonardo Lemos Montanet

Obispo de Ourense

Mons. José Leonardo Lemos Montanet
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Mons. J. Leonardo Lemos Montanet nació el 31 de mayo de 1953 en la parroquia de Santiago de Barallobre, ayuntamiento de Fene, provincia de Coruña y diócesis de Santiago de Compostela. A los 9 años se traslada con su familia a Ferrol, por destino de su padre, donde realiza los estudios hasta el bachillerato superior. Cursó el COU en el Instituto Xelmírez de Santiago de Compostela al tiempo que realizaba el propedéutico en el Seminario Mayor. Cursará los Estudios Eclesiásticos, siendo ordenado Diácono en el año 1978. En septiembre de ese mismo año será nombrado Formador en el Seminario Menor Diocesano de la Asunción. Desde este momento es socio de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. El 19 de mayo de 1979 será ordenado Sacerdote al servicio de la Archidiócesis de Santiago de Compostela por el arzobispo D. Ángel Suquía Goicoechea. Continuó como Formador del Seminario Menor, al tiempo que colaboraba los fines de semana en la parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Conxo (Santiago), hasta septiembre de 1982 en que es enviado a Roma para ampliar estudios. Allí obtendrá la licenciatura en Filosofía Teorética por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y las diplomaturas de Arqueología Sagrada, Archivística y Biblioteconomía. Más tarde, obtiene el doctorado en Filosofía por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Roma, en junio de 1987, con la tesis Lo que llamamos ser humano. Ensayo sobre la antropo-ontología de Ángel Amor Ruibal. En el curso 1985-1986 empezará su actividad docente como profesor de Filosofía en el Instituto Teológico Compostelano y en el Seminario Menor de la Asunción, hasta la actualidad. Entre 1986 y 1988 ejercerá de capellán de la Residencia Universitaria Cristo Rey en Santiago de Compostela y profesor de religión en el Chester College International School. Desde septiembre de 1988 hasta junio de 2001 será Formador en el Seminario Mayor de Santiago de Compostela, labor que compaginará como sacerdote adscrito de la parroquia de S. Fernando, desde 1987 hasta la actualidad. Tras su etapa en el Seminario Mayor es nombrado Director Técnico del Seminario Menor Diocesano en el año 2001, cargo que desempeña en estos momentos. En el Instituto Teológico Compostelano, Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, desempeñará el cargo de Vicedirector desde 2007 hasta la actualidad, Director de la Biblioteca de Estudio Teolóxicos de Galicia, desde 1993 hasta 2007 y Director del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas desde 2006. En diciembre de 2003 será nombrado por el Arzobispo de Santiago, D. Julián Barrio Barrio, Canónigo de la Catedral de Santiago de Compostela, ocupando el oficio de Canónigo-Secretario Capitular de la misma. El 16 de diciembre de 2011 la Santa Sede hizo público que S. S. Benedicto XVI lo ha nombrado nuevo obispo de Ourense.