“Sin la Eucaristía la Iglesia no puede vivir", afirma en La Orotava el Nuncio en España monseñor Fratini

El Nuncio del Papa en España, monseñor Renzo Fratini, presidió en el templo de la Concepción de la Orotava la Eucaristía con ocasión de la Octava del Corpus. En la celebración se encontraban, entre otros representantes públicos, el presidente del gobierno de Canarias, el del Cabildo insular, y el alcalde de la Villa junto al resto de la corporación municipal.

En la homilía de la Misa concelebrada por el Obispo de Tenerife, monseñor Bernardo Álvarez, sus vicarios generales y un buen número de sacerdotes, el Nuncio reflexionó sobre la importancia de la Eucaristía, “presencia cercana y accesible” de Jesús, prueba de su amor sin límites. Por ello, el Corpus es la “fiesta del Cuerpo de Cristo, es la Fiesta de una Presencia“. Sin la Eucaristía la Iglesia no puede vivir –sostuvo. “Ella porta aquel Pan vivo, principio de vida eterna para todo aquel que lo coma con fe”.

Fratini resaltó la importancia tanto de la celebración de la Eucaristía como de las manifestaciones de culto fuera de la Misa, al igual que resaltó la adoración “como acto de fe y de oración dirigido al Señor Jesús, realmente presente en el Sacramento del Altar”, ya que “en lo más profundo de nuestro corazón no puede faltar- como dijera el Papa- el sentido de la presencia constante de Jesús en medio de nosotros y con nosotros, una presencia concreta, cercana, en medio de nuestras casas, como ‘corazón que late’ en la ciudad, en el país, y en el territorio, vivificando todas sus expresiones y actividades. El sacramento de la Caridad de Cristo debe permear toda la vida cotidiana”.

En otro momento de la homilía, el Nuncio señaló que la participación en la Sagrada Comunión, “al acrecentar nuestra unión con Jesús y reforzar los lazos de la caridad, nos hace sensibles hacia las necesidades de nuestros hermanos”. En este sentido, recordando el reciente mensaje de los obispos de la Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, puso de relieve la necesidad de “la búsqueda del bien común, no solo el propio, expresada en actitudes concretas de compromiso claro a favor de los más necesitados, asumiendo la propia responsabilidad con sinceridad, haciéndonos cargo de la situación del otro y dando cabida a la gratuidad, esto es, al ejercicio concreto de la caridad cristiana que siempre nos invita a ir más allá, a ser generosos. El amor, que brota de la Eucaristía, es la única fuerza que puede transformar el mundo”.

Por último, monseñor Renzo Fratini se congratuló “hondamente” por la arraigada devoción mariana de estas islas, ya que los cristianos no pueden prescindir de María como tampoco pueden prescindir de la Iglesia.

Procesión, alocución del Obispo y Bendición desde el balcón

Al finalizar la Eucaristía se inició la procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del centro de la Villa de La Orotava donde se habían realizado las tradicionales alfombras.

A su llegada a la plaza del Ayuntamiento, cuyo tapiz central estaba dedicado, en esta ocasión, a la fe tomó la palabra, desde el balcón del Consistorio, el Obispo monseñor Bernardo Álvarez. El prelado alabó la hermosa manifestación de fe que supone el Corpus, tanto dentro de los templos como en las calles y plazas, que lucían espléndidas con sus alfombras de flores. Moseñor Álvarez invitó a los presentes a convertirse, en su vida diaria, en las ‘verdaderas alfombras’ que dan gloria con las obras a Jesús y lo hacen presente.

El Obispo recordó que todos, cada uno, hemos de beber en la fuente de la Eucaristía, presencia real pero misteriosa de Jesús en medio de nosotros. De ella obtenemos el aliento y la energía para vivir como cristianos y para servir a los hermanos, sobre todo, a los más necesitados- dijo.

Desde el mismo balcón del Ayuntamiento, cuando ya oscurecía, el Nuncio monseñor Fratini, bendijo a todos con el Santísimo Sacramento.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37840 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).