En el Día Nacional de la Caridad los Voluntarios ilustran la expresión del amor

(iglesiadeasturias.org)

Casi dos millares de asturianos donan su tiempo y trabajo desinteresadamente a Cártias. Algunos llevan más de media vida; otros, comienzan de jóvenes y cuando les llega el momento de incorporarse al mundo laboral tienen que dejarlo. Otros comienzan ya en la madurez de su vida, porque las circunstancias les llevan a querer donar parte de su tiempo a los demás. Por múltiples motivos que se engloban y se amparan, en el fondo, hay un gran y único motivo: la gente se hace voluntaria en Cáritas por amor.

Ante la festividad del Corpus Christi, tradicionalmente el Día Nacional de Caridad, Cáritas diocesana recuerda que detrás de esos terribles números de la pobreza y la exclusión hay nada menos que 1.870 voluntarios en toda Asturias que tienen una dedicación semanal, en programas de ayuda que abarcan realidades tan distintas como infancia, mayores o toxicomanías.

La historia de estos voluntarios puede parecerse a la de Alberto Fernández Delgado, un joven de 33 años que vive en Mieres y que, después de estar desde los 18 años trabajando en el programa de Infancia en Cáritas, con el que comenzó colaborando en su parroquia, hoy es el coordinador de la Cáritas del arciprestazgo de El Caudal, donde trabaja en 11 parroquias, que a su vez llevan programas de infancia, de empleo, roperos, etc. Han sido muchos años trabajando con niños en todo tipo de situaciones de exclusión social. Ha sido testigo
de casos particulares que le han impactado, pero también ha recibido mucho cariño, “porque los niños te acaban dando mucho más cariño que los mayores”, dice.

“Es cierto que siendo voluntario de Cáritas eres testigo en primera persona de realidades que tenemos entre nosotros, pero que normalmente no vemos si no queremos, porque podemos cambiar de canal el telediario, por ejemplo. Pero mi experiencia es que compensa más lo bueno que lo malo”.

Durante tantos años entre niños confiesa que son el “sector más frágil”, y por eso, en los encuentros semanales a los que acudía, un día en Mieres, y otro en Pola de Lena, lo que intentaban era “que se olvidaran de las problemáticas que tenían en su casa, y que aquel fuera un lugar de diversión para ellos”.

La voz de la experiencia la marca Ana María Juliá Tolrá. Lleva siendo voluntaria de Cáritas desde el año 1967. En esta institución ha pasado por todos los proyectos que uno pueda imaginar, pero ella afirma que “en todos estuve a gusto y de todos me llevo gratos recuerdos”, porque tiene una motivación rotunda por la cual presta servicios en Cáritas como voluntaria: “En mi caso, es un compromiso de fe. Soy creyente, y por tanto, consecuente: emprendo la acción social y me pongo del lado de los últimos”.

Con su larga experiencia, Ana María Juliá afirma que “la pobreza es cambiante, y que uno no puede vivir pensando que las cosas deben hacerse como siempre se han hecho. Hay que ir adaptándose a los momentos, porque la sociedad cambia, y esto nos obliga a reciclarnos y tomarnos en serio la formación que nos dan”. En su opinión, desde que empezó, hace casi cincuenta años, hasta ahora, la “Administración ampara más a los necesitados, hay más residencias de ancianos, por ejemplo, pero sigue habiendo otro tipo de pobrezas que están ahí, como la soledad. Tal vez los mayores tengan ahora un sitio donde estar, pero también están solos: se les ha aparcado como si fueran muebles”.

La soledad, este mal que afecta a nuestros mayores, es también la parte más sombría de su trabajo con los ancianos, que destaca el voluntario Alfonso Rodríguez Fidalgo, médico de 61 años. Él llegó a Cáritas “a raíz de un acontecimiento vital trascendente, por el que sentí la necesidad de devolver parte de la ayuda que en su
momento a mí me habían prestado mis prójimos. El lugar elegido fue Cáritas, porque soy creyente y creía que era una buena vía”.

“Comencé atendiendo el piso de asistencia a toxicómanos, allá por el año 1994, que Cáritas tenía en Oviedo. Siempre digo que fue el sitio donde más a gusto he estado en mi vida, pues estas personas me enseñaron muchas cosas”.

Hoy, tras una larga experiencia como voluntario, Alfonso es el coordinador del programa de mayores, donde Cáritas procura llegar allá donde la administración no puede llegar, pues “la filosofía de Cáritas es estar allí donde no está nadie”.

Cáritas en la calle

En esta festividad del Corpus Christi los voluntarios y Cáritas en general han decidido hacerse presente, no sólo en la Iglesia y para la gente de Iglesia, sino también en la calle, dando testimonio e informando precisamente en esa realidad donde Cáritas trabaja, en medio de la sociedad, de la que es parte.

Así, hoy en Oviedo contará con varias mesas informativas repartidas por toda la ciudad donde un buen número de voluntarios darán a conocer los diversos proyectos que Cáritas lleva a cabo en la zona.

Una de ellas estará situada en la plaza del Ayuntamiento, y otras nueve se encontrarán repartidas en diferentes calles de la ciudad.

Los mismo sucederá en el resto de las ciudades y villas de Asturias.

Alberto Fernández Delgado

Este joven de 33 años lleva colaborando desde los 18 con Cáritas, fundamentalmente en el programa de infancia. Hoy, con sus años de experiencia, es el coordinador de Cáritas en el arciprestazgo de El Caudal, trabajando en las 11 parroquias que comprende la zona, y donde se llevan a cabo proyectos diversos con los más necesitados.

Alfonso Rodríguez Fidalgo

Este médico de 61 años es un ejemplo de cómo vocación y profesión pueden unirse y ponerse al servicio de los demás. Desde el año 1994 colabora gratuitamente con Cáritas, allí donde le necesitan. Actualmente, ejerce de coordinador del programa de mayores, evaluando los proyectos y proporcionando formación a los voluntarios

Ana María Juliá Tolrá

Es una de las más veteranas voluntarias de Cáritas. Lleva trabajando desinteresadamente con esta institución desde el año 1967. Gracias a ello, puede realizar una atinada descripción de la la evolución de la pobreza en estos últimos 50 años. Ha trabajado en prácticamente todos los ámbitos en los que se encuentra Cáritas.

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