Carta del Cardenal Arzobispo de Madrid ante el Día de la Caridad

Mons. Antonio Mª Rouco Varela     Queridos hermanos y hermanas: 

En la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, fiesta grande de la Eucaristía, del Amor infinito de Dios a los hombres, la Iglesia celebra el Día de la Caridad. 

El Señor, al instituir la Eucaristía en la Última Cena, anticipa su muerte y resurrección, dándose a sí mismo en el pan y vino, su Cuerpo y su Sangre, como nuevo maná. Al celebrar la Eucaristía, al participar comulgando el Pan de la Vida –el mismo Jesucristo- nos implicamos en el dinamismo de su entrega, y en la comunión sacramental quedamos unidos al Señor todos los que comulgamos. La unión con Cristo es unión al mismo tiempo con todos a los que Él se entrega. En la comunión eucarística está incluido el ser amado por Dios y el amor a los otros. 

“Los santos –nos recuerda el Papa- han adquirido su capacidad de amar al prójimo de manera siempre renovada gracias a su encuentro con el Señor eucarístico y, viceversa, este encuentro ha adquirido realismo y profundidad precisamente en su servicio a los demás. Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento, pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero. Así pues, no se trata de un ‘mandamiento’ externo, que nos impone lo imposible, sino de una experiencia de amor nacida desde dentro, un amor que por su propia naturaleza ha de ser ulteriormente comunicado a otros. El amor crece a través del amor” (DCE 18). 

Después del Vía Crucis que celebramos en la pasada JMJ, el Santo Padre nos decía: “no paséis de largo ante el sufrimiento humano, donde Dios os espera para que entreguéis lo mejor de vosotros mismos: vuestra capacidad de amar y de compadecer”. Y también, aquella misma tarde, nos dijo: “el Padre quiso amar a los hombres en el abrazo de su Hijo crucificado por amor. La cruz representa ese amor del Padre y de Cristo a los hombres. En ella reconocemos el icono del amor supremo, en donde aprendemos a amar lo que Dios ama y como Él lo hace: esta es la buena noticia que devuelve la esperanza al mundo”. 

Es mucho tiempo, varios años, el que llevamos afectados por la grave crisis cuyos efectos devastadores no han dejado de crecer. Los datos que de un modo periódico hemos ido conociendo, sobre todo el número de personas que pierden el empleo, son alarmantes, por las graves consecuencias que afectan a tantas personas y familias cuya situación de penuria está siendo en muchos casos dramática. 

Pero la crisis no es sólo económica y financiera, también estamos padeciendo una profunda crisis moral y de valores. Se idolatra el confort, el bienestar, el dinero, el placer… introduciéndose hondamente en el modo de vida establecido y se rechaza al Dios verdadero. Esta es la raíz fundamental de todos nuestros males. No saldremos de esta situación si no nos convertimos y volvemos nuestra vida a Dios, origen de todo bien. 

Es el amor de Dios el que nos impulsa a vivir amando y sirviendo, y con él, recibimos la gracia para construir una sociedad más justa y fraterna, austera y solidaria, apartándonos de la codicia, la acumulación de bienes y el enriquecimiento rápido. Es el amor de Dios el que impulsa al corazón humano a amar y este amor es servir, siendo cauces del amor de Dios para los otros. 

Cristo es ‘el Camino, la Verdad y la Vida’ (Jn 14,6), y es en Él y con Él de quien recibiremos la fuerza, hecha caridad, para acertar en la salida de la crisis. Sin esta caridad, que es generosidad sincera, servicio desinteresado, solidaridad fraterna y austeridad, será imposible introducir los cambios necesarios en el estilo de vida y en las costumbres sociales y políticas que han conducido a la crisis y que seguirán amenazantes siempre. 

Nuestra Cáritas Diocesana, Cáritas Madrid, ha sido galardonada recientemente con la medalla de oro de la Comunidad Autónoma de Madrid y también cuenta con el apoyo y reconocimiento de gran parte de la población. Cáritas Madrid es la institución de nuestra Iglesia Diocesana al servicio de los pobres. Es el amor de Dios el que moviliza a tantos corazones a vivir amando y sirviendo a los que sufren. Las parroquias, cáritas parroquiales, instituciones de consagrados, voluntarios, donantes, suscriptores, trabajadores, técnicos… y beneficiarios, formamos esa gran familia de Cáritas Diocesana donde circula por los corazones la fraternidad y la concordia, la generosidad y la esperanza. 

Aunque en este tiempo las ayudas que Cáritas ha hecho llegar a las personas que sufren más duramente las consecuencias de la crisis han crecido muy significativamente, los fondos de Cáritas siguen aumentando gracias a la generosidad de suscriptores y donantes. Os agradezco sinceramente que este ‘milagro’ de generosidad siga siendo posible. También quiero expresar mi agradecimiento a todas las personas que, viendo las dificultades de tantos que están siendo golpeados por la crisis, se dedican a amar y a servir, acompañando y atendiendo a los más necesitados. 

Este modo de vivir, amando y sirviendo a los que nadie quiere, es vivir en plenitud, que sólo podemos conseguir sintiéndonos amados por Dios. Que esta manera de vivir de tantas personas que a través de Cáritas aman y sirven a los pobres, sea un ejemplo y un estímulo para toda la ciudadanía y, caminando juntos, salgamos de esta crisis construyendo una sociedad más justa y fraterna. 

El Santo Padre, en su despedida de la JMJ, nos decía: “al amor de Cristo sólo se puede responder con amor y esto es lo que os pide el Papa: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros”. 

Que Santa María nuestra Madre nos ayude a descubrir la grandeza de la Eucaristía: que el Amor de Cristo llegue a nuestros corazones y nos dé fuerza para amar como Él nos ama, acompañando y sirviendo a los que sufren, construyendo un mundo nuevo y distinto, donde el Amor de Dios sea la fuerza transformadora de la vida en nuestra sociedad. 

Con todo mi afecto y bendición, 

+Antonio Mª Rouco Varela

Cardenal Arzobispo de Madrid.

Mons. Antonio Mª Rouco Varela
Acerca de Mons. Antonio Mª Rouco Varela 68 Artículos
Nació el 20 de Agosto de 1936 en Villalba (Lugo). Estudios en Latín, Humanidades y Filosofía en el Seminario de Mondoñedo 1946-1947 a 1953-1954. Estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca 1954-55 a 1957-58, donde obtiene la Licenciatura en esa disciplina en Junio de 1958. Se ordena Sacerdote el 28 de Marzo de 1959, en la Catedral Vieja de Salamanca, y el día 1 de Abril celebra su Primera Misa en la iglesia parroquial de Santa María de Villalba. Estudios de Derecho y Teología en la Universidad de Munich, cursos 1959-60 a 1963-64, donde se doctora en Derecho Canónico el 25 de Julio de 1964, con la tesis: “Iglesia y Estado en la España del siglo XVI”. Profesor en el Seminario de Mondoñedo los cursos 1964-65 y 1965-66, de Teología Fundamental y Derecho Canónico. Profesor Adjunto en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich de 1966 a 1969. Profesor de Derecho Público Eclesiástico en la Universidad Pontificia de Salamanca de 1969 a 1971 y Catedrático de Derecho Canónico Fundamental en la misma Universidad en 1971 y Vicerrector de la misma Universidad en 1972. Cargos que desempeña hasta su nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela en Septiembre de 1976. “Perito” del Concilio Pastoral de Galicia desde la fase preparatoria del mismo 1974. Consagrado Obispo, con el Titulo de Gergi, el 31 de Octubre de 1976. En los años de estudio y trabajo científico en la Universidad de Munich estuvo adscrito a las parroquias de San Rafael y San Ansgar de esa ciudad, y en Salamanca fue Consiliario de Acción Católica Nacional de Propagandistas. Ha publicado Libros y numerosos trabajos científicos en Revistas Españolas y extranjeras de su especialidad sobre temas relativos a la fundamentación teológica del Derecho Canónico y a los problemas de las relaciones Iglesia Estado. Es miembro de la Asociación Internacional de Derecho Canónico y de la Asociación Española de Canonistas. Ha sido ponente en la Semana Española de Derecho Canónico y en Congresos Internacionales de la misma materia. Perteneció al Círculo Ecuménico de Canonistas de Heidelberg y al Comité Cristiano Interconfesional de Madrid. Fue Consultor de la Sagrada Congregación para el Clero desde 1973. En la Conferencia Episcopal Española fue Presidente de la Junta de Asesores Jurídicos y Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, durante tres trienios 1981-1989. Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española desde 1984. Arzobispo de Santiago de Compostela 18 de mayo de 1984 (Bula de 9 de mayo de 1984). Posesión 30 de junio de 1984. Le impone el Sagrado Palio el Nuncio Apostólico Mons. Antonio Innocenti el 25 de julio de 1984 en la Catedral de Santiago en el Pontifical del Apóstol. Responsable de la IV Jornada Mundial de la Juventud, 19-20 de Agosto de 1989 en Santiago de Compostela) Nombrado Hijo adoptivo y Medalla de Oro al Mérito Ciudadano de la ciudad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 26 de julio de 1990. Elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades en Febrero de 1990. Miembro del Sínodo de los Obispos Octubre 1993: sobre la formación de los Sacerdotes. Participante en los Simposios de Obispos Europeos de 1985-1989. Miembro del Comité Ejecutivo de la CEE – 1993. Nombrado por el Santo Padre, con fecha 27 de Junio de 1994, miembro de la Congregación para la Educación Católica. Nombrado por el Santo Padre, el 28 de Julio de 1994, Arzobispo de Madrid. Nombrado “Socio de Honor” de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Madrid, 22 de octubre de 1994. Recibió en Palio como Arzobispo Metropolitano de Madrid el 29 de Junio de 1995. Recibió el “Baylio Gran Cruz de Justicia” de la S.O.M. Constantiniana de San Jorge. Madrid, 17 de Octubre de 1995. Nombrado “Magnum Cancellarium” de la Facultad de Teología San Dámaso por el Santo Padre, el 19 de septiembre de 1996. Nombrado Cardenal de la Santa Iglesia con el título de San Lorenzo in Damaso, por SS. Juan Pablo II, en el Consistorio del 21 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para la Educación Católica, por S.S. Juan Pablo II, el 25 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación del Clero, por S.S. Juan Pablo II, 25 de febrero de 1998. Premio “Madrigallego de Oro” de 1998. Madrid, 28 de mayo de 1998. Galardonado con la “Medalla de Oro de Galicia 1998”, por la Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 25 de julio de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, por S.S. Juan Pablo II, 17 de octubre de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para los Obispos por un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Insignia de Oro, por la Asociación de Médicos Gallegos: ASOMEGA. Madrid, 24 de Noviembre de 1998. Nombrado miembro de Honor del Foro Iberoamericano de la Fundación Carlos III. Madrid 23 de octubre de 1998. Elegido Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid, 1 de diciembre de 1998. Ingreso con el discurso: “Los fundamentos de los Derechos Humanos: una cuestión urgente”, en Madrid, 29 de mayo de 2001. Elegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 1999-2002. Madrid, 2 de marzo de 1999. Nombrado Enviado Especial del Papa, para el Congreso Eucarístico Nacional del 26/29 de mayo de 1999 en Santiago de Compostela (26 de marzo de 1999). Elegido “Gallego del año”, por El Correo Gallego. Santiago de Compostela, 29 de octubre de 1999. Nombrado Relator General del Sínodo de Obispos para Europa (octubre de 1999), por S.S. Juan Pablo II. Nombrado “Gallego del Año 2000”, por el Círculo de Periodistas Gallegos en Madrid. Madrid, 23 de junio de 2000. Nombrado miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum”, por S.S. Juan Pablo II, el 20 de septiembre de 2000. Participante en la X Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos 30 septiembre /27 octubre de 2001. Recibió el XV Grelo de Ouro, de la Fundación O Grelo – ‘Amigos de Galicia’. Villalba (Galicia), 10 de noviembre de 2001. Recibió el Percebe de Oro, de la Enxebre Xuntanza do Percebe. Barcelona, 22 de febrero de 2002. Reelegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 2002-2005. Madrid, 26 de febrero de 2002. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. 17 de enero de 2003. Recibió la Insignia de Oro de los Amigos del Camino Portugués a Santiago. Pontevedra. 11 de agosto de 2003. Recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, concedida por S.M. el Rey. Madrid, 13 de julio de 2003. Recibió la Insignia de Oro 2002 de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago. Pontevedra, 11 de agosto de 2003. Reelegido miembro de la Congregación para los Obispos por un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 10 de noviembre de 2003. Reelegido como miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de diciembre de 2003, para un nuevo quinquenio. Nombrado miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de marzo de 2004, para un quinquenio. Recibió el Premio “Vieira de Plata”, en su categoría de GALLEGO UNIVERSAL, en su XV edición. Madrid, 17 de mayo de 2004. Nombrado Enviado Pontificio para presidir las ceremonias de conclusión de la Peregrinación de Jóvenes a Santiago de Compostela del 7 y 8 de agosto de 2004. Roma, 19 de junio de 2004. Nombrado Académico de Honor de la Academia de la Hispanidad, por el Capítulo de Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Ávila, 9 de marzo de 2004. Nombrado Caballero de Honor por el Capítulo de la Orden Militar de los Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Madrid, 1 septiembre de 2004. Nombrado miembro del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos para un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 21 de octubre de 2004. Nombrado miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 29 de noviembre de 2004. Nombrado miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 6 de marzo de 2005. Participante en la XI Asamblea Ordinaria General del Sínodo de Obispos 1/24 octubre de 2005. Recibió la Medalla de Oro de la Universidad Pontificia de Salamanca. Madrid, 10 de marzo de 2006. Designado como Legado Pontificio para presidir los actos conmemorativos del V Centenario del Nacimiento de San Francisco Javier, que tendrán lugar en el Santuario de Javier (Navarra) el día 7 de abril de 2006. Roma, 27 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad FASTA (“Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino”). Mar del Plata (Argentina) 20 de abril de 2006. Nombrado miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas de Buenos Aires. Buenos Aires (Argentina), 2 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Pablo-CEU. Madrid 16 de junio de 2006. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, por S.S. Benedicto XVI, 7 de octubre de 2006. Elegido Miembro de Número de la Sección Primera de Teología de la Real Academia de Doctores de España. Madrid, 8 de noviembre de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos. Burgos, 17 de septiembre 1999. Reelegido miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum” para un quinquenio, por S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2007.