Corpus-Cáritas-Donación

Mons. Joan Piris     De hecho, son sinónimos y nos hablan de amor incondicional a todos, especialmente a los más débiles, un amor que podemos hacer presente (y recibirlo) con pequeños o grandes gestos de donación personal y / o material, según nuestras posibilidades y generosidad. Todos tenemos experiencia desde muy pequeños del poder de la entrega, de la donación, la entrega. En el fondo se trata de vivir para los demás como Jesús.

Pero el de Jesús es todo un desafío amoroso: ¿quieres vivir, vivir más, vivir bien, vivir mejor, vivir para siempre? Él dice que tiene la definitiva solución para esta aspiración fundamental de los humanos: “Yo soy el pan de vida… El que come de este pan vivirá para siempre” (Jn 6, 48-51).

Al celebrar por primera vez la Eucaristía con sus discípulos, y con su ‘gesto’ de lavarles los pies, les hace ver que también ellos deben dejarse animar por este mismo amor que le lleva a hacerse sirviente. Por eso dice: “¿Comprendéis lo que os he hecho? Me decís Maestro y Señor y decís bien porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los unos a otros. Os he dado ejemplo para que, como yo lo he hecho, lo hagáis también vosotros… Conociendo estas cosas, seréis bienaventurados si las ponéis en práctica “(vv.12-15:17).

El sentimiento que anima Jesús en la Santa Cena es únicamente el amor que se hace “don, servicio y sacrificio”. Y nos propone reproducirlo: la vida del cristiano debe ser, precisamente, un servicio a los demás para su bien, como ha hecho Jesús que ha venido “no para ser servido, sino para servir y dar su vida por muchos “(Mc 10,45).

Sabemos que en este mundo hay de todo… pero, gracias a Dios, son muchas las personas sacrificadas, sencillas, silenciosas y humildes que hacen de su vida una entrega generosa: entregadas a hacer el bien, a curar a quien sufre, a enseñar a quien no sabe, compartiendo con quien no tiene. Y no de cualquier manera sino dándose a sí mismos, sus propios proyectos, su tiempo. Todos agradecemos mucho recibir cariño y ternura, comprensión, escucha, acogida, perdón, respeto, confianza, e incluso cosas más materiales (un vaso de agua, dinero…) y muchas veces sin ninguna contrapartida. ¿Qué sería de la acción caritativa y social de nuestras Parroquias y Comunidades sin este gran número de voluntarios anónimos que se multiplican día y noche?

Celebrando el CORPUS, Día Nacional de Caridad, hay que dar gracias a Dios por todos ellos.

El cristianismo sería impensable sin la Eucaristía: Jesús nos dejó como “memorial” el pan partido ante el que cantamos con frecuencia y con verdad “Dios está aquí”, dado que el signo sacramental “realiza” eficazmente lo que significa, no sólo “recuerda” sino que lo hace realmente presente. Pero celebrar la Eucaristía significa reconocer al Señor presente en el Santísimo y presente también en los hermanos, que son su cuerpo. Por ello, la celebración eucarística es siempre un acto comunitario-eclesial que tiene como efecto propio reunir al pueblo de Dios en la Caridad. Acto comunitario no sólo porque lo celebramos todos juntos sino porque lo celebramos todos unidos. Y al comulgar, sentimos como propio todo aquello que afecta a los demás, sobre todo sus sufrimientos tantas veces injustos.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

 Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Artículos
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.