Monasterios: luz de la Nueva Evangelización

Mons.  Javier Salinas     Cada etapa de Iglesia ha tenido sus acentos, sus puntos de insistencia. Hoy el gran tema que guía nuestros pasos es el anuncio del Evangelio. Una responsabilidad de toda la comunidad eclesial, sin excepción; una misión que se realiza de múltiples formas y que hoy se propone alcanzar a quienes se han alejado de la fe pero aún guardan en su corazón el deseo de una plenitud de vida, incluso la nostalgia de Dios. Esta es la tarea de la nueva evangelización a la que nos convoca Benedicto XVI. 

En esta línea, los Monasterios de monjas contemplativas, esparcidos por todo el territorio diocesano, son una luz que nos ilumina. Ellas, desde la soledad y el silencio nos ofrecen el testimonio de quienes, impulsadas por el Espíritu Santo, han comprendido que “sólo Dios basta”, como decía Santa Teresa de Jesús. Los Monasterios son lugares donde se experimenta el Misterio de Dios, con su cercanía y su oscuridad a la vez; donde se escucha su Palabra; donde surgen el deseo de comunicar a todos el gozo de la esperanza cristiana que Jesús, muerto y resucitado, ha sembrado entre nosotros. En verdad, en la vida contemplativa se cumple, dentro de los límites de la experiencia humana, esta palabra del Salmo 34,6: “contempladlo y quedaréis radiantes”. 

El testimonio de los Monasterios, como el grano de mostaza, tan humilde y al mismo tiempo tan rico en posibilidades, ilumina nuestro caminar y nos impulsa a asumir la gran tarea de proponer de nuevo la fe a todos, también a aquellos que dicen conocerla tanto que la han dejado de lado. Las monjas, con su arte de vivir nos indican el camino de la vida; son como faros en medio de la noche; son la realización constante de esta indicación que el Papa nos hace: “El mundo de hoy necesita personas que hablen a Dios para poder hablar de Dios. Y también debemos recordar siempre que Jesús no redimió al mundo con palabras bellas o medios vistosos, sino con el sufrimiento y la muerte. La ley del grano de trigo que muere en la tierra es válida también hoy; no podemos dar vida a los demás, sin dar nuestra vida: «el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará», nos dice el Señor” (Mc 8, 35)”. 

Este domingo, cuando celebremos la Eucaristía recordemos que en los Monasterios de la Diócesis unas hermanas nuestras oran por nosotros, nos recuerdan que la misión evangelizadora tiene su origen en la contemplación. Las monjas contemplativas realizan su labor con tanta discreción que pasan inadvertidas, parece que no cuentan. Sin embargo con su vivir nos indican dónde está la luz que ilumina nuestra vida, nos dan testimonio de que es Cristo quien nos enseña el arte de vivir.

 + Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALESSu ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior.Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca.El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017.Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis.El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.