Vivir y comunicar la fe

Mons. Javier Salinas     Pentecostés es la memoria permanente del día en que la Iglesia se manifestó públicamente ante el mundo. El impulso del Espíritu que Cristo Resucitado derramó sobre los Apóstoles nos abarca también a nosotros hoy. Allí surgió como una semilla el nuevo pueblo de Dios, que tiene como meta su Reino, como estado la libertad de sus hijos, como ley el precepto del amor.

Pentecostés nos invita permanentemente a vivir la fe ya comunicarla. Es la hora de todo el pueblo de Dios en sus múltiples manifestaciones, especialmente de los laicos, la misión evangelizadora de los cuales en el corazón de la familia y de la sociedad se resalta especialmente en este día. Así lo proclama el Concilio Vaticano II: “Tanto si son hombres como mujeres, su deber principal es el tetimoniatge de Jesucristo, que deben dar con la vida y con la palabra en la familia, en la propia comunidad social y en el campo de su profesión. Hay, en efecto, que se manifieste en ellos el hombre nuevo, creado según Dios en justicia y santidad verdaderas. Novedad de vida que deben expresar en el ámbito de la sociedad y en el de la cultura de la patria, de acuerdo con las tradiciones de su nación “(AG, 21).

A la luz de esta misión fundamental, urge hacer una llamada a vivir y comunicar la fe, no sólo a través del testimonio personal sino también comunitario. En esta línea adquiere un valor particular la aportación de la Acción Católica en sus múltiples manifestaciones. En ella “los laicos se asocian libremente de modo orgánico y estable, bajo el impulso del Espíritu Santo, en comunión con el Obispo y con los sacerdotes, para poder servir, con fidelidad y laboriosidad … al incremento de toda la comunidad cristiana, a los proyectos pastorales ya la animación evangélica de todos los ámbitos de la vida “(CHL, 31). En esta forma de asociación laical lo importante no es su nombre sino lo que significa: participación de los laicos en la misión evangelizadora de la Iglesia.

Han pasado los tiempos en que la Acción Católica desempeñó un papel fundamental para la formación y el apostolado laical en un contexto cultural y social donde la Iglesia estaba llamada a mostrar su presencia. Hoy quizá se considere una propuesta ya pasada. Pero insisto, lo importante no es el nombre sino la propuesta de esta forma de asociación o movimiento laical que ofrece tantas posibilidades para la formación, la vida y el testimonio de los laicos en la sociedad y en la familia. Por tanto, con el nombre de Acción Católica o con otro, es necesario continuar impulsando este ámbito de vida cristiana para que los laicos puedan desarrollar su vocación y misión. Será una manifestación de la fuerza de Pentecostés entre nosotros. 

+ Javier Salinas Viñals

Obispo de Tortosa

Mons. Javier Salinas Viñals
Acerca de Mons. Javier Salinas Viñals 48 Artículos
Nace en Valencia el 23 de enero de 1948. Cursó estudios eclesiásticos en el Seminario valenciano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 23 de junio de 1974. Es Doctor en Catequesis por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma (1979-1982). CARGOS PASTORALESSu ministerio sacerdotal lo inició en la Parroquia de San Jaime de Moncada, de donde fue coadjutor entre 1974 y 1976. Este último año fue nombrado superior del Seminario Menor de Valencia, cargo que desempeñó hasta 1977, cuando fue nombrado consiliario diocesano del Movimiento Junior.Tras su estancia en Roma, volvió a Valencia como delegado episcopal de Catequesis, de 1982 a 1992; capellán y director espiritual en el Colegio Seminario Corpus Christi de Valencia, de 1987 a 1992; y Vicario Episcopal, de 1990 a 1992. Este último año fue nombrado obispo de Ibiza, sede de la que estuvo al frente hasta 1997, cuando fue promovido a la diócesis de Tortosa. El 16 de noviembre de 2012 fue nombrado obispo de Mallorca.El 8 de septiembre de 2016 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE preside la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde el año 2014, tras ser reelegido para un segundo trienio el 15 de marzo de 2017.Desde el año 1999 hasta 2014 presidió la Subcomisión Episcopal de Catequesis.El 23 de octubre de 2012 la Santa Sede le nombró miembro del Consejo Internacional para la Catequesis (COINCAT), organismo consultivo vinculado a la Congregación para el Clero.