Peregrinación a Liébana

Mons. Vicente Jiménez Zamora    Uno de los signos de la Conmemoración Jubilar Lebaniega es la peregrinación.

Alude a la condición itinerante del ser humano, que concibe su existencia como camino. Desde el nacimiento hasta la muerte, la condición de cada uno no es otra que la peculiar del homo viator (hombre en camino). Ya lo expresó significativamente el poeta castellano Jorge Manrique en sus célebres Coplas a la muerte de su padre: “Este mundo es el camino / para el otro, que es morada / sin pesar, / mas cumple tener buen tino / para andar esta jornada / sin errar”.

La Sagrada Escritura manifiesta en numerosos pasajes el valor de ponerse en camino hacia los lugares sagrados. Era tradición que el israelita fuera en peregrinación a la ciudad donde se conservaba el arca de la alianza, o los santuarios de Betel y de Silo.

Jesús, María y José peregrinaron también a la ciudad santa de Jerusalén (cfr. Lc 2, 41).

La historia de la Iglesia es la diaria peregrinación, que nunca acaba. En la peregrinación a Roma, Tierra Santa o hacia los antiguos y nuevos santuarios dedicados a la Virgen María o a los santos, muchos fieles de todas las épocas han alimentado su fe y piedad.

La peregrinación evoca el itinerario personal y comunitario tras las huellas de Jesucristo redentor del hombre: es ejercicio de laboriosa ascesis, de arrepentimiento por las debilidades humanas, de constante vigilancia sobre la propia fragilidad, de la peregrinación interior para la conversión y cambio de corazón.

La peregrinación es un camino exterior e interior. Exterior, porque partimos de un lugar y llegamos a otro, como caminó Jesús con la cruz a cuestas desde el Pretorio de Poncio Pilato hasta la cima del Calvario. Interior, porque entramos dentro de nosotros mismos, para encontrarnos con Dios, a través de la escucha de su Palabra, de la oración personal y comunitaria, de la celebración de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía, signo de unidad y vínculo de caridad con Dios y con los hermanos.

La peregrinación a Santo Toribio de Liébana ha de suponer un renovado impulso en nuestra Diócesis para renovar la fe y vivir la caridad: niños, jóvenes, adultos, sacerdotes, consagrados y fieles laicos, Parroquias, Unidades Pastorales, Arciprestazgos, Vicarías Territoriales. En estas peregrinaciones son esenciales los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía.

Como Obispo y Pastor de la Diócesis exhorto vivamente a todos los diocesanos a realizar estas peregrinaciones a Liébana y a participar en ellas con espíritu de renovación cristiana. Vayamos jubilosos a venerar el Lignum Crucis, emblema glorioso de la historia de Liébana, centro de la fe y del sentido de nuestra vida cristiana. Por la cruz hemos sido salvados y redimidos.

Debemos prepararnos para conseguir los frutos espirituales. Animo de manera especial a los jóvenes a que peregrinen a Liébana, después de la rica experiencia de la peregrinación de la cruz por nuestra Diócesis, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Fue una experiencia gratificante para muchos jóvenes y mayores, y una siembra de esperanza.

+ Vicente Jiménez Zamora

Obispo de Santander

 

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma.CARGOS PASTORALESSu ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria.El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017.Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014.El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.