¿Qué Iglesia?

Mons. Agustí Cortés    Jesucristo marchó a la gloria y nos dejó su Iglesia. En ella puede ser encontrado, pues desde Pentecostés se ha convertido en morada de su Espíritu.

Durante treinta o cuarenta años, sobre todo en tiempos de crisis, viene sonando una pregunta de manera insistente: “¿Qué Iglesia queremos construir?” Esta pregunta, cuanto menos, es desafortunada. Primero, porque no deja de ser una osadía eso de que “nosotros construimosla Iglesia”. Segundo, porque, si la pregunta se formula a un grupo cristiano verdaderamente plural, normalmente queda sin respuesta concreta, ya que, sencillamente, no se puede responder.

En efecto,la Iglesiaen sí no puede ser el resultado de un consenso de ideas, sentimientos o voluntades. No son las ideas, los sentimientos o las voluntades, legítimamente plurales, la medida de la verdad dela Iglesia. Másbien la pregunta pertinente sería: “¿Qué Iglesia quiso y quiere Jesucristo?”.

No negamos aquella pregunta. Lo que decimos es que esta otra ha de ser previa, necesaria y fundamental. Preguntarnos sobrela Iglesiaque deseamos sería legítimo, en cierto modo, si nos dirigiéramos a un grupo de creyentes que, tras un camino de conversión y “conformación” a Cristo, compartiera una misma sensibilidad espiritual, como, por ejemplo, un carisma determinado. Así ha ocurrido con los grandes fundadores o iniciadores de carismas en la Iglesia.

La realidad, sin embargo, es otra. Todos se sienten con la capacidad y el derecho de dictaminar cómo ha de serla Iglesia. Tambiénen esto nos hemos contagiado del sistema de vida “a la carta”, en el que las cosas no son lo que son, sino lo que decidimos que sean. El resultado es, no tanto una Iglesia legítimamente plural, sino una Iglesia inexistente. Hoy enla Iglesiano pecamos de pluralidad, sino de unidad.

Desgraciadamente los hechos reales, unidos a una intención aviesa y a un periodismo sin objetividad, hacen fácil la caricatura. Hace unos dos meses se emitió por televisión un programa sobre los sacerdotes en Cataluña. Tenía un único

objetivo: mostrar un contraste radical entre una manera de vivir el ministerio sacerdotal y otra, como si se tratara de iglesias diferentes o contradictorias. La mayor parte del material grabado fue desechado por no servir o ser contrario a la tesis que se quería demostrar.

Entonces, si preguntásemos a Jesucristo qué Iglesia quiere, nos respondería precisamente que la primera nota dela Iglesiasegún su voluntad es la unidad: que sea una comunión de amor en Él, en su Espíritu.

– Jesucristo quiere la unión de lo plural en su Iglesia.

– Pero lo plural no se une por la formalidad de un título o por el pacto entre fuerzas dispares.

– Sólo el Espíritu de Cristo, su mismo espíritu, hace posible la comunión de infinitas lenguas.

Con la reunión crece la realidad. Miles de pequeñas antorchas separadas cien metros unas de otras, poco alumbran. Pero si se juntan en un único fuego producen un gran resplandor. El sol dispersando sus rayos parece inocente y suave. Cuando los concentramos con una lupa puede producir fuego… ¿Qué será, pues, una comunidad, un pueblo, una Iglesia, aglutinada por el amor?

 † Agustí Cortés Soriano

Obispo de Sant Feliu de Llobregat

Mons. Agustí Cortés Soriano
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Nació el 23 de octubre de 1947 en Valencia.Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Valencia. Se licenció en teología por la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. En 1993 se doctoró en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 23 de diciembre de 1971. En su ministerio sacerdotal, entre 1972 y 1974, fue vicario en Quart de Poblet; de 1973 a 1984, capellán del Colegio San José de la Montaña de Valencia; de 1974 a 1976, párroco de Quart de Poblet y profesor en la Instituto Luis Vives de Valencia; de 1976 a 1978, director del Secretariado Diocesano de Pastoral Juvenil; el año 1978, vicario de San Antonio de Padua de Valencia; de 1978 a 1984, secretario particular del que entonces era arzobispo de Valencia, Mons. . Miguel Roca Cabanellas; de 1986 a 1997, rector del Seminario Metropolitano de Valencia; de 1997 a 1998, canónigo penitenciario de la catedral de Valencia, y entre 1990 y 1998, profesor de teología en la Facultad Teológica, en el Instituto Teológico para el matrimonio y la Familia y al Instituto de Ciencias Religiosas de Valencia. Fue nombrado obispo de Ibiza el 20 de febrero de 1998 y recibió la ordenación episcopal el 18 de abril de 1998.El 12 de septiembre de 2004 inició su ministerio como primer obispo de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, en la catedral de San Lorenzo de Sant Feliu de Llobregat.En la CEE es vicepresidente de la Comisión episcopal de seminarios y Universidades y presidente de la Subcomisión de Universidades.En la Conferencia Episcopal Tarraconense es el obispo delegado de la Pastoral Familiar y, desde la reunión de los obispos catalanes el pasado 30 de septiembre y 1 de octubre de 2008, encargado del Secretariado Interdiocesano de Pastoral de Santuarios, peregrinaciones y turismo de Cataluña y las Islas.