Carta a todos los Sacerdotes de la Diócesis

Mons Rafael Palmero Ramos    Queridos hermanos:

Os invité hace 3 años por estas fechas –celebrábamos la fiesta de san Juan de Ávila- a vosotros y, por vuestro medio a todos los  fieles seglares de vuestras
Parroquias, a tener un gesto solidario con tantas familias que pasaban entonces necesidad. ¿Cómo podíamos hacerlo? Ofreciendo generosamente, los que pudiéramos, la nómina extraordinaria del mes de junio, a Cáritas –parroquial, interparroquial o diocesana-, para que desde ellas siguieran siendo atendidos, en sus necesidades primarias al menos, centenares y miles  de hermanos, que acuden diariamente o con cierta periodicidad a las mismas.

El resultado fue bueno y muchos agradecieron el signo de fraterna caridad. El
Señor es quien recompensa siempre con creces a todos.

 Hoy, las circunstancias no han cambiado notablemente y a nuestro lado viven y se mueven familias o personas solas que son atendidas en la medida de las posibilidades. Pero en muchos lugares estos recursos van escaseando.
 Consultado el Consejo Diocesano de Pastoral, convenimos en hacer una
llamada nueva en estos días. Vienen a visitarnos las reliquias de san Juan de Ávila, Patrono del Clero Secular Español, pronto Doctor de la Iglesia. Reconozcamos los favores que Dios nos hace a todos y tenga cada uno a la vista lo que este Santo nos dice: “No hay momento en que la misericordia y la largueza del Señor no esté lloviendo en ti nuevas mercedes” (Sermón 42,12).
 Pido de nuevo, en consecuencia que, quienes puedan hacerlo, ofrezcan a
Cáritas otra nómina extraordinaria, la del próximo  mes de junio. Unámonos todos, Obispo, Sacerdotes, Seglares y también las Comunidades religiosas. Estas, con la cantidad que puedan facilitar,  la que sea, desprendiéndose de algo no siemprenecesario.

 Nos apoyamos en el mismo argumento que data de muy atrás. San Clemente
Romano escribía a la comunidad cristiana de Corinto en los últimos años del siglo I de nuestra era:

“Que se conserve entero este cuerpo que formamos en Cristo Jesús… El fuerte cuide del débil, y el débil respete al fuerte; el rico sea generoso con el pobre, y el pobre alabe a Dios que le ha proporcionado alguien para remedio de su pobreza. Que el sabio manifieste su sabiduría no en palabras, sino en buenas obras, y que el humilde  no haga propaganda de sí mismo, sino que aguarde a que otro dé testimonio de él…”

 En la deliberación mencionada con el Consejo Diocesano de Pastoral se pidió
también que algunas instituciones y organismos que tienen posibilidad de ayudar con alguno de sus fondos, estudien la forma de mejorar  esta posibilidad, siendo más generosos. También se pedía que consideraran otros  la posibilidad de seguir ofreciendo, en sus ambientes, bolsas de trabajo, que ayuden a jóvenes o a mayores a encontrar una colocación. El momento es duro y el tiempo apremia. Gracias a todos.

 Muy sinceramente y siempre unidos en la oración.

+ Rafael Palmero Ramos

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Rafael Palmero
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Nace en Morales del Rey, provincia de Zamora y diócesis de Astorga, el 27 de julio de 1936. Curso los estudios de humanidades y filosóficos y los dos primeros años de teología en el seminario conciliar de Astorga. Después, en Roma, amplió su formación teológica. Allí obtuvo la licenciatura y el doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana y la licenciatura en Ciencias Sociales por la Pontificia Universidad Santo Tomas de Aquino “Angelicum”. Fue ordenado sacerdote el 13 de septiembre de 1959 en Astorga. En 1972 se incardinó en la archidiócesis de Toledo. CARGOS PASTORALES Su ministerio presbiteral comenzó en la diócesis de Astorga. Entre 1961 y 1965 fue secretario de estudios y profesor de Eclesiología y de Doctrina Social de la Iglesia en el seminario mayor diocesano de Astorga y, entre 1963 y 1968, fue delegado episcopal de cáritas diocesana de Astorga. En el año 1968 se trasladó a Barcelona como secretario particular del entonces arzobispo coadjutor de Barcelona, Mons. Marcelo González Martín, cargo que desempeñó hasta el año 1972. También hasta este año, y desde 1969, fue el Presidente del Patronato Diocesano de la “Obra Benéfica Asistencial del Niño Dios”, en la ciudad condal. El año 1972 se trasladó, junto a Mons. González Martín, a Toledo. En esta diócesis fue Vicario General y profesor del Seminario Mayor, entre 1972 y 1987, y arcediano de la Catedral, entre 1974 y 1987. El 24 de noviembre de 1987 fue nombrado obispo auxiliar de Toledo y obispo titular de Pedena. Recibió la ordenación episcopal el 24 de enero de 1988. El 9 de enero de 1996 fue trasladado a la sede episcopal de Palencia. El 26 de noviembre de 2005 fue nombrado Obispo de Orihuela-Alicante, tomando posesión de la sede el 21 de enero de 2006. El 27 de julio de 2012, el Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis, en conformidad con el canon 401, párrafo 1, del Código de Derecho Canónico. Dejó la diócesis el 29 de septiembre de 2012. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde 1987 hasta 1990. Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 1990 hasta 1993. De 1990 a 1999 ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales y de 1993 a 1999 de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Desde 1999 es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral, donde es responsable del Departamento de Pastoral de la Salud. Fue miembro del Consejo de Economía desde 1999 hasta noviembre de 2012.