La Asamblea diocesana, una oportunidad

Mons. Joan Piris    En las Visitas Pastorales es frecuente encontrar personas que se responsabilizan de algunos servicios parroquiales y me dicen que «colaboran» todo lo que pueden con el Padre. Nunca lo agradeceremos suficientemente, pero habría que ayudarles a descubrir que son más que colaboradores, para que la aportación de los laicos es parte de la identidad de la Iglesia de Jesús. Por eso, sobre todo desde el Concilio Vaticano II, hablamos más de «participación» (pasar de una situación de pasividad a una postura activa y responsable), de «cooperación» (entre los diferentes grupos y sectores a partir de encuentros, comunicación, diálogo, vida asociativa, etc). Hay que vamos ayudándonos unos a otros a encontrar la manera de practicar una deseable y progresiva corresponsabilidad, aumentando la participación, como mínimo, en el proceso de elaboración de las decisiones, lo que no resulta fácil en la situación actual.

Sabemos que el ministerio apostólico tiene sus particularidades indiscutibles (y responsabilidades específicas) pero el sujeto y el «signo» evangelizador es la comunidad eclesial (1Cor 15; Rom 1,1; Hechos 2, 14): evangelizan los 12 y todos aquellos que han compartido la experiencia «de haber visto» Jesús resucitado (1Tess 1,5-8). Toda la Iglesia es evangelizadora, y lo hace encarnada en Iglesias particulares o Diócesis y con ministerios y tareas diferentes: Papa, Obispos, Sacerdotes , Diáconos, Religiosos / as y Laicos … (cfr. EN 66 y 73; LG 10, 11, 13, 17-18 y 30-32). Sabemos también que evangelizar no es un acto aislado e individual, ni ningún cristiano es señor absoluto de su acción evangelizadora y que es imprescindible la función coordinadora en la acción pastoral. Son cosas bien conocidas por todos, por eso estamos insistiendo mucho en trabajar de manera complementaria. Pero, en la práctica, aunque no acertemos a hacer de manera satisfactoria y habrá que seguir buscando a la luz de la Palabra y de la Tradición eclesial y dejándonos interpelar por los signos de los tiempos.

A las puertas de una nueva Asamblea Diocesana (el próximo sábado 26) encuentro conveniente repetir que hay en la Iglesia Ministerios diferentes: unos se reciben en virtud del Sacramento del Orden y otros son ‘instituidos’ por el ministerio apostólico para diferentes servicios. Recordemos los que Pablo VI citó expresamente: «catequistas, animadores de la oración y del canto, cristianos dedicados a la proclamación de la Palabra de Dios oa la asistencia de los hermanos necesitados, jefes de pequeñas comunidades, responsables de movimientos apostólicos u otros responsables «(EN 73). Además de estos, van surgiendo otros ministerios: animadores de la comunidad en espera de Presbítero, ministros extraordinarios del Bautismo, preparadores para el Matrimonio, responsables de la Pastoral en un sector o territorio,delegados para recibir el Consentimiento Matrimonial, etc. El servicio es siempre hacia el interior de la Iglesia y también hacia fuera, es decir, hacia el Mundo … Juan Pablo II, en Christifideles Laici (36-44), explicitó algunos campos concretos de mayor importancia y urgencia donde los laicos tienen una imprescindible Misión extraeclesiales.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

 + Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.