Jesucristo es nuestro único pastor

Mons. Àngel Saiz  Meneses    En el cuarto domingo de Pascua, llamado también del Buen Pastor, la espiritualidad de este tiempo litúrgico alcanza una verdadera cumbre que puede resumirse en las palabras de un salmo muy divulgado. “El Señor es mi pastor, nada me falta”. 

La Iglesiaprimitiva tenía una conciencia muy clara de que Jesucristo –y sólo Él- es el único pastor, el “Buen Pastor” dela Iglesia, de cada comunidad, de cada cristiano. El ministerio de aquellos a quienes se ha confiado el servicio de presidir y dirigir las comunidades ha de procurar “no ocultar” la presencia del único y verdadero pastor. 

Así lo corroboran, entre muchos otros, dos grandes testigos del cristianismo primitivo. Uno es San Ignacio de Antioquía, mártir de Cristo en Roma el año 107. En la carta que escribe a los cristianos de Roma antes de llegar a la ciudad para dar en ella su vida por Cristo, les dice: “Acordaos en vuestras oraciones dela Iglesiaque está en Siria, la cual, en lugar de mí, tiene a Dios por pastor. Jesucristo sólo y vuestro amor serán su obispo”. 

El otro testimonio es de San Fructuoso, el cual, camino del anfiteatro de Tarragona, donde fue condenado a morir por el fuego junto con sus dos diáconos Augurio y Eulogio en el año 259 –so de hecho los mártires más antiguos dela Hispaniaromana de cuyo martirio tenemos constancia fidedigna- dijo lo siguiente a los cristianos: “No os faltará nunca pastor. Porque nunca podrán fallar el amor y la promesa del Señor, ni en este mundo ni en el otro, porque esto que ahora veis es breve, como el sufrimiento de una hora”. 

Permitidme que, como obispo vuestro, os confieso que deseo compartir la plena confianza en Dios de nuestro protomártir tarraconense en estos momentos de escasez de vocaciones al ministerio sagrado entre nosotros. Y aún cabe referirse a unas palabras del profeta Jeremías que el beato Juan Pablo II puso como título de su exhortación apostólica sobre las vocaciones enla Iglesia: “Os daré pastores según mi corazón” (Jer 3,15). 

En este domingo del Buen Pastor, la Iglesiacelebrala JornadaMundialde Oración por las Vocaciones, tanto sacerdotales como religiosas. En el mensaje que ha publicado con ocasión de esta jornada, Benedicto XVI glosa el tema de las vocaciones enla Iglesiacomo un don de la caridad de Dios. Y hace una petición muy concreta a quienes trabajamos enla Iglesia, a los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, catequistas, colaboradores de las tareas eclesiales y a todos los que trabajan enla educación de las nuevas generaciones. La petición del papa es ésta: “Os exhorto con viva solicitud a prestar atención a todos aquellos en quienes, en las comunidades parroquiales, las asociaciones y los movimientos, se advierta la manifestación  de los signos de una llamada al sacerdocio o a una especial consagración. Es importante que se creen enla Iglesialas condiciones favorables para que puedan aflorar tantos síes, en respuesta generosa a la llamada del amor de Dios”. 

Hemos de ser conscientes de la importancia de la pastoral vocacional y trabajar a fondo en ella, y el Señor bendecirá nuestros esfuerzos. Confiamos mucho en las familias cristianas, porque ellas son como el primer seminario y el primer noviciado en el que las nuevas generaciones pueden descubrir la belleza y la importancia del sacerdocio y de la vida consagrada a Dios.

 + Josep Àngel Saiz  Meneses 

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.