IV Domingo de Pascua o Dominica del Buen Pastor

Mons. Ureña      Jornada Mundial de Oración en favor de las vocaciones para el sacerdocio ministerial y para la vida consagrada, tanto en los países de antigua cristianización como en los países de evangelización más reciente 

Año tras año, la Iglesia celebra, en el IV Domingo de Pascua, la fiesta del Buen Pastor. Cristo, el Verbo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado por todos, es el único redentor y salvador de la humanidad. En Él, y sólo en Él, hemos obtenido los hombres nuestra reconciliación con Dios. Nadie, excepto Él, puede salvarnos (cf. Hch 4, 8-12). Sólo Él es la piedra angular sobre la que se levanta el edificio de la Iglesia (Sal 117). Sólo gracias a Él veremos a Dios tal cual es (1 Jn 3, 1-2). Y sólo Él, el Buen Pastor, puede dar la vida eficazmente por las ovejas y la ha dado de hecho (Jn 10, 11-18).

Pues bien, la Iglesia celebra siempre, en la Dominica del Buen Pastor, la Jornada Mundial de oración por las vocaciones sacerdotales y consagradas.

Pero, más de una vez, cosa que ocurre por ejemplo este año, la referida Jornada en favor de las vocaciones específicas coincide con la Jornada misionera de oración y de colecta por las vocaciones nativas. Esta última es organizada por la Obra pontificia de San Pedro Apóstol.

Sin embargo, esta coincidencia no distorsiona la finalidad de cada una de las jornadas, sino que muestra, más bien, que una y otra apuntan al mismo fin: orar en todas partes por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, y cooperar con recursos espirituales y económicos a su sostenimiento.

Con todo, será bueno contemplar estas campañas por separado para captar mejor la especificidad de cada una de ellas.

1.- Jornada mundial de oración en favor de las vocaciones para el sacerdocio ministerial y para la vida consagrada en países de antigua evangelización.

La presente Jornada nos invita a reflexionar sobre el tema: las vocaciones, don de la caridad de Dios.

En efecto, todo lo que Dios nos ofrece es fruto y expresión de su amor. Ahora bien, el amor de Dios implica siempre la auto-donación de sí mismo, su oblación total por las criaturas. Consecuentemente, el que ha sido alcanzado por el don divino de la vocación, se auto-dona a Dios y a la misión que Él le encomienda. Así lo subraya el Papa en su Mensaje para la XLIX Jornada mundial de oración por las vocaciones. El sacerdote y el consagrado aman así a Dios y a los hombres con el mismo amor con que Dios ama.

2.- Jornada de oración y de colecta en favor de las vocaciones para el sacerdocio ministerial y para la vida consagrada en países de más reciente evangelización.

Estas vocaciones específicas o de especial consagración, que son también un don del amor de Dios y que son llamadas “vocaciones nativas”, reclaman nuestra atención y nuestra ayuda, pues la Iglesia es una comunión y, por tanto, constituye una familia, en la que todos los miembros son y se comportan como una sola alma y como un mismo corazón. Además: hay que impedir por todos los medios que se pierdan vocaciones por falta de ayuda espiritual y económica. Y, finalmente, hay que tener en cuenta que las vocaciones específicas son muy numerosas en los territorios de misión. No olvidemos que en tales latitudes hay actualmente 50.000 seminaristas menores, 30.000 seminaristas mayores y 15.000 novicios y novicias en su primer año canónico.

La Dirección Nacional de OMP en España ha propuesto el siguiente lema para la actual Jornada: “María alienta las vocaciones en la misión”. Y el Consejo Nacional de OMP sigue haciendo la propuesta de que los equipos sacerdotales que integran un arciprestazgo o una zona pastoral subvencionen una beca completa para un seminarista en cualquiera de los seminarios existentes en los territorios de misión. En nuestra Iglesia particular de Zaragoza ya lo venimos haciendo desde1995 através de la Dirección diocesana de OMP.

Ayudemos con nuestra oración y con nuestra limosna a las vocaciones de especial consagración aquí en España y en los países de misión.

Y pidamos a la Virgen María interceda ante su Hijo el Señor, para que no falten nunca estas vocaciones en la Iglesia.

Saludo cordialmente al seminarista de nuestra diócesis, Radoslaw Gos, quien, tras haber sido instruido y formado humana y espiritualmente en nuestro seminario metropolitano, accederá hoy, 29 de abril, al sagrado orden del diaconado. Os espero a las seis de la tarde en la catedral del Salvador, de Zaragoza.

Y os pido a los sacerdotes, seculares y religiosos, acudáis al retiro espiritual que, organizado por los obispos de nuestra provincia eclesiástica con motivo de cumplirse este año el 75º aniversario de los mártires de Barbastro, se celebrará el próximo jueves, día 3 de mayo, en Zaragoza, en el lugar y según el horario ya anunciados, y que dirigirá Su Eminencia Reverendísima, el Prefecto para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato.             

† Manuel Ureña

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
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Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia. Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe. Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986). Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.