Fallece Mons. Felipe Fernández, obispo emérito de Tenerife

A primera hora de la tarde de hoy, Viernes Santo, ha fallecido en el Hospital Universitario de Canarias, en Tenerife, Mons. Felipe Fernández García, Obispo emérito de Tenerife. El mismo había sido trasladado desde la Casa de Acogida del Sauzal, a este centro hospitalario a última hora de la tarde del Jueves Santo al haberse agravado considerablemente su estado de salud.
El Obispo Nivariense, Bernardo Álvarez, ha transmitido hoy su pesar por el fallecimiento de su antecesor en la Sede Episcopal de S. Cristóbal de La Laguna, Felipe Fernández, el cual falleció a primera hora de la tarde de este Viernes Santo, a los 76 años.
Mons. Álvarez señaló que “D. Felipe ha sido, es y será clave en la historia de nuestra diócesis”, ya que fueron catorce años de una intensa dedicación a esta iglesia. Por un lado – prosiguió el Obispo en declaraciones a la COPE – “acometió grandes proyectos pastorales como el primer Sínodo Diocesano y, por otro, también impulsó importantes obras a nivel de infraestructuras. Le preocupó mucho que todos los barrios nuevos tuvieran su templo. Recorrió varias veces todos los lugares de la diócesis e hizo intensas visitas pastorales a no pocas parroquias de las cuatro islas.
“El señor ha querido que sea hoy, Viernes Santo, un día en el que el Señor Jesucristo también entregó su vida por la salvación del mundo, cuando llamó a su presencia a nuestro hermano, el Obispo Felipe. Que descanse en paz y que el Señor le premie tantas obras, de modo particular en nuestra diócesis, y que él, desde el cielo, interceda por nosotros”. En cuanto al momento en que le comunicaron la noticia señaló estaba presidiendo los cultos de la Pasión y Muerte del Señor en la Sede Catedralicia. Concretamente – indicó- fue en “el momento el que estábamos en la adoración de la Cruz, cuando él estaba cargando con su personal Cruz en el Hospital Universitario; la cruz de una enfermedad muy dolorosa.”

En los últimos tres años – prosiguió el prelado nivariense- “le tocó llevar una cruz muy grande, puesto que con plenitud de facultades intelectuales, sin embargo, estaba muy limitado en su movilidad, casi perdió el habla, no veía, etc. Ha sido una enfermedad muy dolorosa. Pienso que el Señor le ha purificado y le premiará esta comunión tan grande que tuvo con Jesucristo en su dolor y su sufrimiento”. “De él a prendí muchísimo” – dijo Álvarez- “Él tuvo mucho que ver en que fuera designado como su sucesor; así son las cosas del Señor, y así son las mediaciones. Me ha tocado sustituirle y ahora despedirle”.

“El señor ha querido que sea hoy, Viernes Santo, un día en el que el Señor Jesucristo también entregó su vida por la salvación del mundo, cuando llamó a su presencia a nuestro hermano, el Obispo Felipe. Que descanse en paz y que el Señor le premie tantas obras, de modo particular en nuestra diócesis, y que él, desde el cielo, interceda por nosotros”. En cuanto al momento en que le comunicaron la noticia señaló estaba presidiendo los cultos de la Pasión y Muerte del Señor en la Sede Catedralicia. Concretamente – indicó- fue en “el momento el que estábamos en la adoración de la Cruz, cuando él estaba cargando con su personal Cruz en el Hospital Universitario; la cruz de una enfermedad muy dolorosa.”

En los últimos tres años – prosiguió el prelado nivariense- “le tocó llevar una cruz muy grande, puesto que con plenitud de facultades intelectuales, sin embargo, estaba muy limitado en su movilidad, casi perdió el habla, no veía, etc. Ha sido una enfermedad muy dolorosa. Pienso que el Señor le ha purificado y le premiará esta comunión tan grande que tuvo con Jesucristo en su dolor y su sufrimiento”. “De él a prendí muchísimo” – dijo Álvarez- “Él tuvo mucho que ver en que fuera designado como su sucesor; así son las cosas del Señor, y así son las mediaciones. Me ha tocado sustituirle y ahora despedirle”.

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