El recuerdo de Jesús: ¡Fuente de la verdadera alegría!

Mons. Luis Quinteiro  Queridos diocesanos:

Con la solemne bendición de los ramos iniciaremos la Semana Santa del año 2012. Nuestra Madre la Iglesia nos invita a entrar de lleno en los Misterios que constituyen el corazón de nuestra fe. Estamos llamados a revivir con el Señor la intimidad de la última Cena, la angustia del prendimiento, el dolor acerbo de la flagelación, la coronación de espinas y el camino hacia el Calvario, la soledad y el abandono del Padre en la Cruz pero, sobre todo, estamos llamados a dejarnos transformar por la alegría inefable de su Resurrección en la luminosa noche de Pascua.

En la carta apostólica Novo millennio ineunte, el Beato Papa Juan Pablo II ponía a nuestra consideración una gran y esperanzadora realidad:

Después de dos mil años de estos acontecimientos, la Iglesia vive estos Misterios como si hubieran sucedido hoy. En el rostro de Cristo ella, su Esposa, contempla su tesoro y su alegría. ¡Cuán dulce es el recuerdo de Jesús, fuente de verdadera alegría del corazón! (NMI 28). Verdaderamente, en el Misterio Pascual está el sentido y el culmen de la historia humana ya que, el camino del cristiano es un camino llamado a reproducir el Misterio de Cristo.

Bien sabemos que nuestra vida es un caminar continuo.

Estamos inmersos en el tiempo y vamos ascendiendo hacia la Jerusalén del cielo. Dentro de la existencia humana podemos experimentar los padecimientos de Jesús, pero en el seguimiento del Señor, no sólo son superables sino que, nos invitan a la plenitud de vida a la que el hombre aspira. Que no nos sorprenda el dolor y las dificultades de la vida: son camino de salvación. Por encima del mal y del pecado está el amor de Dios en Cristo Jesús.

Vamos a vivir un año más la Pascua, el paso del Señor de este mundo al Padre. Al mismo tiempo es el paso del Señor junto a nosotros para transformar nuestra vida, recrearla y humanizarla. Jesús está llamando ya a nuestra puerta. Abrámosle de modo que quien en la Pascua Resucita para la Iglesia y para el mundo, resucite también en nuestros corazones y en nuestras vidas.

Queridos diocesanos, que en esta “Gran Semana” busquemos espacios amplios de oración para agradecer Cristo su entrega. Con recogimiento y sentido penitencial acompañemos al Señor en las hermosas procesiones que recorrerán nuestros pueblos y ciudades. Estas son primariamente actos de piedad, de catequesis, de evangelización, y también llamada a la conversión. Participemos en ellas con emoción, pero como complemento de una participación previa, activa y gozosa en las celebraciones litúrgicas del Triduo Pascual: verdadero Memorial de la Pascua del Señor.

Vuestro afmo. en Jesucristo

+Luis Quinteiro Fiuza

Obispo de Tui-Vigo

Mons. Luis Quinteiro
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Don Luis Quinteiro Fiuza, nace en Sabrexo (Vila de Cruces-Pontevedra) en el año 1947. Ingresa en el Seminario Menor de Belvís de Santiago de Compostela en 1958. Unos años después, en 1966, siendo seminarista mayor, comienza sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad de Comillas (Santander) y, trasladada esta universidad a Madrid, obtiene el grado de Licenciado en Teología y realiza los cursos de doctorado. En Junio de 1971 es ordenado presbítero en Madrid, en la Iglesia de I.C.A.I. de los Padres Jesuitas. En 1978 va a Roma para ampliar estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana. Durante esta estancia en la Ciudad Eterna, se especializa en Filosofía Contemporánea y realiza varios cursos y seminarios sobre el estudio y pensamiento de Karl Marx En 1981 asiste en Alemania a unos cursos da Hochschule für Philosophie de Munich. Es Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidade Gregoriana de Roma, con una tesis sobre el Realismo Transcendental, en la que obtiene la cualificación de Summa cum laude. En su diócesis de origen ha desarrollado una intensa labor pastoral e intelectual: coadjutor de la Parroquia de San Juan, Director de la Residencia Universitaria “Burgo de las Naciones”, Formador y Profesor del Seminario Menor y Capellán de de la Residencia Universitaria “Padre Míguez” de las religiosas Calasancias de la Divina Pastora. En el año 1982 es nombrado Profesor del Instituto Teológico Compostelano y director del Centro de Formación Teológica de Seglares de la Archidiócesis. En el año 1992 será Director del Instituto Teológico Compostelano y en 1997, Rector del Seminario Mayor de Santiago de Compostela. En 1999 el Papa Juan Pablo II le nombra Obispo titular de Fuerteventura y Auxiliar de Santiago de Compostela, siendo ordenado el 19 de junio siguiente. Su lema episcopal “Beati Misericordes” (Mt 5,7), recoge una de las Bienaventuranzas, en la cual el Señor invita a sus discípulos a recorrer el camino de la misericordia que tiene su punto de partida en la misericordia de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo. En el año 2002 se le designa Obispo de Ourense, diócesis en la que ha permanecido siete años. Pertenece en la Conferencia Episcopal Española a la Comisión Episcopal de la Doctrina de la Fe y a la de Migraciones; siendo en esta última el Obispo Promotor del Apostolado del Mar. El 28 de enero del presente año se hizo público su nombramiento como Obispo de Tui-Vigo. En la Santa Iglesia Catedral de Tui, toma posesión el día 24 de abril de 2010; y en el día siguiente realiza la entrada en la Con-Catedral de Vigo.