Semana Santa

Mons. Francesc Pardo i Artigas     ¿Será una semana santa o será una semana de…? Cada cual puede responder según sus deseos, respecto de lo que quiere que sean estos días. A mi me interesa subrayar que puede ser una Semana Santa para cada uno de nosotros. Debemos afinar por qué llamamos “santa” a esta semana  que rememoramos en nuestras plegarias y procesiones, y en la que actualizamos por medio de las celebraciones, la pasión, muerte, sepultura y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. ¿Por qué la llamamos santa? ¿Acaso los días son distintos? Por ellos mismos no lo son: somos nosotros quienes los hacemos distintos, según como los vivimos. Por ello os propongo la siguiente reflexión. 

La semana es santa porque en ella vivimos y actualizamos la redención de Cristo, que nos convierte en “santos” o, lo que es lo mismo, en “hijos amados y salvados” de Dios. 

Os ofrezco algunas sugerencias para vivir esta semana: leer pausadamente la pasión del Señor “como si fuésemos protagonistas y espectadores privilegiados”, pues lo somos. Se trata de meditar la pasión, fijándonos en primer lugar, en Jesús, en sus palabras, en sus sentimientos, en sus silencios, en su dolor, en sus actitudes… y pensar: “todo esto lo ha vivido por mi porque me ama”. 

Pero, también podemos fijarnos en cada uno de  los personajes que aparecen en la pasión y preguntarnos por nuestras semejanzas respecto de alguno de ellos en lo que se refiere a nuestras actitudes. 

¿Qué habríamos hecho nosotros en aquellos días? ¿Con que personajes del drama de la pasión nos podemos identificar? Ante nuestra mirada, al escuchar o leer la pasión, desfilaran muchos personajes: 

Judas, el amigo desengañado que cae en el oscuro agujero de la traición.

Los soldados y guardias que cumplen órdenes, aunque estas sean indignas.

Los sacerdotes y dirigentes del pueblo que, en nombre de Dios, se atreven a juzgar y condenar.

Pedro, el primero de los discípulos, que quiere comerse el mundo entero y luego niega a Jesús y se esconde.

Pilatos, el gobernador romano, que no sabe como sacarse de encima aquel embrollo y al cual, por razones políticas y con cinismo, pues no le interesa en absoluto la verdad, no le importa ejecutar a un inocente.

Los que miran lo que sucede, sin hacer nada para impedirlo, en una aparente neutralidad, no están ni a favor ni en contra.

María y les demás mujeres con el discípulo Juan, que permanecen al pie de la cruz, acompañando a Jesús.

El soldado compasivo, que ofrece vinagre a Jesús para aligerar su agonía.

José de Arimatea y Nicodemo, discípulos clandestinos de buena posición y que han de dar la cara para poder enterrar a su maestro. 

La actitud que hoy tenemos en relación con Jesús es la que habríamos tenido en aquellos días. No lo dudéis. Casi seguro que no nos identificamos con un único personaje, sino que participamos en las diversas actitudes de todos ellos. No temamos reconocer quienes somos y que hacemos, porque es la única forma de sentirnos amados y perdonados. 

Por todo ello, para vivir auténticamente la Semana Santa, es fundamental participar en las celebraciones, que no son únicamente memoria, sino memorial, es decir actualización aquí y ahora de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. 

En la medida que sea posible participemos también en las procesiones, Vía Crucis y otros actos de piedad que nos puedan ayudar a vivir “plásticamente” y popularmente, con sentimiento, los hechos de nuestra redención. 

Da cada uno de nosotros depende que convirtamos esta semana en un tiempo decisivo en nuestra vida o que sólo sea una semana con algunos días más de fiesta laboral. 

Os animo a que esta semana sea para cada uno de nosotros nuestra SEMANA SANTA. No os arrepentiréis.

 

+Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 389 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.