Urgente llamada a la solidaridad, austeridad y caridad

Mons. Carlos López     El Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma nos ofrece el marco espiritual apropiado para presentar a la comunidad diocesana la “Declaración del Obispo y del Consejo Presbiteral de la Diócesis de Salamanca ante las consecuencias de la crisis económica”, que hicimos pública el pasado Miércoles de Ceniza.

En la frase transcrita de la Carta a los Hebreos ve el Papa expresada una enseñanza preciosa y actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.

La misma Carta a los Hebreos exhorta primero a “fijarse en Jesús” (cf. 3,1), para que nuestros ojos adquieran mayor capacidad de fijarse en las necesidades de los demás. Ahora, el Papa nos ha exhortado a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarnos extraños e indiferentes a la suerte de los hermanos. La voz del Señor nos sigue llamando hoy a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro como celosos “guardianes” de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9) en todos los aspectos: físico, moral y espiritual.

Estimularnos en la caridad

La atención recíproca tiene como fin “estimularnos a la caridad y a las buenas obras””, es decir, a un amor efectivo cada vez mayor, que sea testimonio de la santidad de vida, a la que estamos llamados todos los cristianos. Esta llamada es percibida con especial intensidad en el tiempo cuaresmal de preparación a la Pascua y ante la dramática situación de necesidad por la atraviesan numerosos hermanos en la fe y otros “prójimos” como consecuencia de la prolongada falta de empleo y de la insuficiencia o carencia de ayudas sociales.

Por ello, al comienzo de la Cuaresma, el Obispo y el Consejo Presbiteral invitamos a todos los ciudadanos a tomar conciencia de las necesidades de nuestra sociedad y de nuestro mundo, ampliando la mirada a las situaciones de crisis permanentes y extremas que padecen los pueblos menos desarrollados. Fijarnos en las necesidades de los demás debe llevarnos a crecer en sensibilidad social y en solidaridad con ellos, asumiendo compromisos personales y comunitarios de vida más austera, para tener más capacidad de compartir nuestros bienes.

Reconocemos la relevancia del servicio social que están llamados a prestar los responsables del bien común, les agradecemos sus desvelos y les alentamos a ejercer su misión pública con austeridad y sentido de la justicia, teniendo especialmente en cuenta a los más desfavorecidos a la hora de la distribución de las cargas, bienes y responsabilidades.

Laicos, sacerdotes y religiosos

De forma especial exhortamos a los fieles de nuestra Iglesia diocesana a sumir la urgente y grave determinación de iluminar la situación presente con la Palabra de Dios y de discernir las formas de nuestro compromiso social y caritativo a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia. Para ello, exhortamos a los pastores y a los fieles laicos a llevar cabo las tareas que respectivamente les corresponden en la predicación, acompañamiento espiritual, catequesis, formación permanente y compromiso de inspiración cristiana del orden temporal. La ocasión es propicia para que las parroquias, arciprestazgos y la propia comunidad diocesana programemos y llevemos a cabo en este año acciones significativas en este ámbito de la formación y el compromiso social y caritativo. Y lo mismo exhortamos a hacer a todas las comunidades, cofradías, asociaciones y movimientos y grupos apostólicos. Para ello, podremos contar con la ayuda de materiales preparados por las correspondientes delegaciones diocesanas. 

La conversión de los corazones, para amar como Jesús nos ha amado, es fruto de la gracia de Dios, que necesitamos suplicar cada día, iluminados por su Palabra. Por ello, exhortamos a todos los fieles a la oración cristiana: a una escucha más atenta de la Palabra de Dios, que nos llama al compromiso con la justicia y al servicio de la caridad. Y recomendamos que se incluyen intenciones para este fin en la oración de los fieles de cada eucaristía y que se promuevan celebraciones especiales que nos muevan a un intenso y gozoso testimonio de la caridad. Sería muy oportuno realizar durante esta Cuaresma una celebración en cada Parroquia y Comunidad religiosa, y otra en cada arciprestazgo. Asimismo, organizaremos una celebración diocesana, presidida por el Obispo, en el día y lugar que oportunamente se dará a conocer. 

Un porcentaje de los ingresos 

La iluminación de la conciencia y la oración tienen que mostrar su fruto en el testimonio efectivo de la caridad y la comunicación cristiana de bienes. En consecuencia, invitamos encarecidamente a todos los hermanos presbíteros, religiosos y fieles seglares, así como a todas las instituciones de nuestra diócesis, a entregar para fines de caridad, en Cáritas o en otras organizaciones de ayuda a los necesitados, un porcentaje fijo de sus ingresos mensuales, al menos durante el presente año. 

La fijación del porcentaje queda a la responsable determinación de los donantes, habida cuenta de su situación económica personal, familiar o institucional. Para las personas e instituciones que dispongan de medios suficientes, el porcentaje indicativo podría ser el 10%. Otro gesto significativo de libre aportación podría ser la entrega de alguna paga extraordinaria o de una parte de ella, o la entrega del ahorro resultante de una vida más sobria y del ayuno cuaresmal. 

+ Carlos López

Obispo de Salamanca

 

Mons. Carlos López Hernández
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Nació en Papatrigo (Provincia y Diócesis de Ávila) el 4-Noviembre-1945. Ordenado Sacerdote el 5 de Septiembre de 1970. Nombrado Obispo de Plasencia el 15 de Marzo de 1994. Consagración en la S.I.B. Catedral de Plasencia 15-Mayo-1994 con el lema “Gloria Dei Homo Vivens”.Toma posesión del Cargo el mismo 15 de Mayo de 1994. Obispo de Salamanca el 9 de enero de 2003, toma posesión de la misma Diócesis el 2 de marzo del mismo año. Actualmente, en la Conferencia Episcopal Española, es presidente de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, desde el 27 de Febrero de 2002. Reelegido en marzo de 2005 (Trienio 2005-2008). Y Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca (Noviembre 2005). Es también presidente de la Fundación “Edades del Hombre” ( 2006). Estudios: •1970.- Dip. en Liturgia (Instituto Superior de Pastoral) •1974.- Lic. en Teología (Universidad Pontificia de Salamanca) •1982.- Doctor en Derecho Canónico (Universidad Pontificia de Salamanca) Cargos y Actividades: •1970-1974.- Superior del Teologado de Ávila en Salamanca •1977-1979.- Cura ecónomo de Muñosancho (Ávila) •1980-1983.- Colaborador científico del Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich (Alemania). •1984-1985.- Párroco de Narros de Saldueña (Ávila) •1984-1994.- Vicario Judicial del la Diócesis de Ávila •1985-1994.- Secretario Técnico de la Junta de Asuntos Jurídicos de la C.E.E.1994-1999.- Miembro de la Comisión de Apostolado Seglar y de la Junta de Asuntos Jurídicos de la CEE. •1993-1994.- Vicario Episcopal para el Sínodo (Dioc. Ávila) •1994.- Fue nombrado Obispo de Plasencia. •1994-1999.- Miembro de la Comisión de Apostolado Seglar y de la Junta de Asuntos Jurídicos de la C.E.E. •2002.- Presidente de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos de la C.E.E. (2.002-2.008) •2003.- El 9 de Enero fue nombrado Obispo de Salamanca •2004.- El 2 de Marzo tomó posesión de la Diócesis Salmantina.