"Para que tengan vida" (Jn 10,10)

Mons. Julián Ruiz    El Plan Diocesano de Pastoral 2012-2015 pretende ser un proyecto global que integre, de manera articulada, coherente y coordinada, los diferentes procesos de la vida y de la misión de nuestra Diócesis. En cuanto principio organizador, dará coherencia a nuestra actividad pastoral, articulará prioridades, objetivos y líneas de acción y será un instrumento al servicio de la comunión. Se trata, por tanto, de alcanzar, entre todos, una respuesta específica, consciente y corresponsable a las necesidades de la evangelización, y se desarrollará en una dinámica de participación.
Estamos llamados a participar para dotarnos de un marco de referencia, con el deseo de que ayude a ejercer la misión de la Iglesia, con cuatro claves:

1) No es algo aislado, sino expresión de toda la vida eclesial diocesana. No se separa del contexto y del proceso en que surge, puesto que se sitúa en línea con toda la programación pastoral realizada en los años precedentes

2) Al servicio de la vida: el proyecto está al servicio de la vida de las personas, animándola, potenciándola en toda su amplitud tanto personal como comunitaria, estimulando la iniciativa y creatividad, bajo la acción del Espíritu Santo.

3) Con espíritu comunitario: somos hijos de Dios en Cristo Jesús por obra del Espíritu Santo, y de esta realidad se deriva un estilo de vida comunitario, que es signo de la comunidad cristiana y condición esencial para que la Iglesia pueda cumplir su misión evangelizadora.

4) Expresión de comunión y responsabilidad: el proyecto se ha de realizar con sentido de Iglesia, con responsabilidad compartida, con caridad fraterna y poniendo la confianza en la acción del Espíritu Santo.

 La planificación pastoral intenta crear condiciones favorables para expresar y vivir la comunión. Se pretende que los objetivos trazados sean comunes, perseguidos simultáneamente por todos, de modo que se haga más eficiente la vida y la misión de las parroquias, comunidades religiosas, sociedades de vida apostólica, institutos seculares, movimientos, asociaciones, cofradías y hermandades, delegaciones y arciprestazgos. A través del Plan se suscitarán propuestas y métodos, y también se creará una atmósfera de oración, reflexión y colaboración que ha de envolver a todos los agentes de pastoral.
El Plan Diocesano de Pastoral pretende estimular, ayudar y proponer, y ser instrumento y cauce de corresponsabilidad. Planificar es simplificar los procesos de trabajo, no complicarlos. La planificación de la actividad pastoral es, esencialmente, una respuesta a la comunión eclesial, a la unidad de la fe.
El beato Juan Pablo II escribió en la Exhortación Apostólica “Pastores gregis”: “La comunión eclesial vivida llevará al Obispo a un estilo pastoral cada vez más abierto a la colaboración de todos. Hay una cierta interrelación entre lo que el Obispo debe decidir bajo su responsabilidad personal para el bien de la Iglesia confiada a sus cuidados y la aportación que los fieles pueden ofrecerle a través de los órganos consultivos” (nº 44).

Y un poco más adelante: “La Iglesia es una comunión orgánica que se realiza coordinando los diversos carismas, ministerios y servicios para la consecución del bien común, que es la salvación. El Obispo es responsable de lograr esta unidad en la diversidad, favoreciendo (…) la sinergia de los diferentes agentes, de tal modo que sea posible recorrer juntos el camino común de fe y misión” (ibid.).

Para “recorrer juntos el camino común de fe y misión” necesitamos tu colaboración y solicitamos tu participación.  Muchas gracias por tu interés, tu disponibilidad y tu aportación.

 Recibe mi cordial saludo y mi bendición.

+ Julián Ruiz Martorell

Obispo de Jaca y de Huesca.

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.