Día del Seminario 2012

Mons. Carlos Escribano    El Beato Juan XXIII nombró a San José patrono de la Iglesia Universal. La Iglesia “existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa” (EN nº14). 

Estas palabras de Pablo VI, nos hacen valorar la enorme tarea que tenemos por delante en todo el mundo, pero también en nuestra diócesis de Teruel y Albarracín. La acción evangelizadora, asistida por el Espíritu Santo, debe ser desarrollada por todo el Pueblo Santo de Dios. Por el bautismo, todos somos hechos misioneros y hemos sido constituidos en sacerdotes, profetas y reyes. Junto al sacerdocio común de los fieles, está el sacerdocio ministerial que en palabras del Concilio Vaticano II: “se ordena el uno para el otro, aunque cada cual participa de forma peculiar del sacerdocio de Cristo” (LG nº 10).

La Solemnidad de San José nos acerca también, todos los años, a la celebración de la campaña del seminario. A San José, el esposo de Santa María, le encomendamos nuestro seminario diocesano y a nuestros seminaristas, candidatos al sacerdocio ministerial, y le rogamos que siga intercediendo por nuestros jóvenes ante el Señor. Le pedimos que mueva su corazón joven para entregar su vida en servicio de nuestra Iglesia en Teruel y Albarracín.

La comunidad diocesana es consciente de las muchas dificultades que hay en las circunstancias actuales para llevar adelante la pastoral vocacional. Pero, no podemos caer  en la tentación del pesimismo. El Señor nos sorprende siempre y seguro que está buscando caminos para pronunciar esa palabra que tantas veces ha resonado en la historia de nuestra diócesis y que muchos de nosotros hemos escuchado ya: “Tú, sígueme”. Nuestro afán, nuestro compromiso, debe ir encaminado a propiciar cauces para que ello sea posible. Espero que las propuestas que surjan de nuestro Plan Diocesano de Pastoral, nos ofrezcan pistas que nos ayuden en la búsqueda de esos cauces. Pero un primer paso, al que todos podemos unirnos, es la oración confiada pidiendo al Señor de la mies que “envíe trabajadores a su mies” (Mt.9, 38).

En este día del Seminario os animo también apoyar a nuestros seminaristas. En el primer curso de teología tenemos este año a cuatro jóvenes colombianos que han tenido la generosidad de decirle que sí al Señor y la valentía de dejar atrás su patria, su familia y sus amigos para venir a Teruel a anunciar el Evangelio. A la vez hay otros tres, que todos conocéis, que están en etapa pastoral, dos de ellos ordenados diáconos hace unos meses. ¡Muchas gracias queridos seminaristas! Pedimos al Señor por vosotros para que os haga perseverar en con alegría en la vocación sacerdotal.

Que las palabras que os dirigió el Papa Benedicto XVI en la Catedral de la  Almudena de Madrid en la JMJ, nos animen a todos a seguir trabajando, con pasión, en la pastoral vocacional: “Al veros, compruebo de nuevo cómo Cristo sigue llamando a jóvenes discípulos para hacerlos apóstoles suyos, permaneciendo así viva la misión de la Iglesia y la oferta del evangelio al mundo. Como seminaristas, estáis en camino hacia una meta santa: ser prolongadores de la misión que Cristo recibió del Padre. Llamados por Él, habéis seguido su voz y atraídos por su mirada amorosa avanzáis hacia el ministerio sagrado. Poned vuestros ojos en Él, que por su encarnación es el revelador supremo de Dios al mundo y por su resurrección es el cumplidor fiel de su promesa. Dadle gracias por esta muestra de predilección que tiene con cada uno de vosotros”.

+ Carlos Escribano Subías

Obispo de Teruel y Albarracín

 

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.