Alegrías aparentes y verdaderas

Mons. Francisco Gil Hellín     “¿Qué pintas tú aquí, tan joven, tan guapa y tan alegre?”, le dijo como saludo un periodista a una antigua compañera a la que venía a hacer una entrevista. “Eso mismo digo yo, respondió ella con humor y gracejo. Pero soy tan inmensamente feliz, que de aquí no me voy aunque me echen”.

La misma música, aunque con distinta letra, vengo oyendo, año tras año, el día de san Juan de Ávila, cuando los sacerdotes celebran sus jubileos de plata, oro o platino, rodeados de la presencia y el cariño de sus familiares, amigos y muchos compañeros. Cuando, al finalizar la santa Misa, sale uno de ellos a dar gracias, siempre dice, de una u otra forma: “Si volviera a nacer, volvería otra vez al seminario para ser sacerdote. Porque he sido inmensamente feliz, aunque no hayan faltado las dificultades”.

Quizás alguno se extrañe al leer esto. Hasta cierto punto es lógica su extrañeza. Porque el mensaje que hoy transmite el medio ambiente y, de modo especial, los medios de comunicación es que no hay más remedio que alejarse de Dios, que es un aguafiestas, y que nadie puede ser feliz viviendo la castidad en el noviazgo y muchísimo menos siendo célibe para todala vida. Segúnellos, la felicidad del joven –de ellos y ellas- está asociada indisolublemente al sexo, al alcohol y a las discotecas.

Si pudieran escuchar al joven romano Roberto Dichiera quizás matizaran sus afirmaciones. Roberto tiene ahora 37 años. A los trece, se apartó completamente de la fe y dela Iglesia.“Llegué a ser un vendedor de droga y consumidor, desde el éxtasis al ácido LSD, alucinógenos y cocaína. Empecé a blasfemar de Dios y dela Virgen. Através de gente mayor que yo, me introduje en el mundo de las discotecas, el alcohol y las drogas. No tenía ningún sentido moral, no creía enla Iglesia”.

Pero la felicidad no la encontró ahí, sino en una chica católica de la que se enamoró locamente cuando tenía veinte años. “Ella –dice Roberto- me servía de ejemplo. Con esta chica comencé a rezar, a acercarme de nuevo a la confesión que de tantos años no hacía y hacer la primera comunión”. Dios se lo “pagó” quitándole el novio y haciéndole luego sacerdote. Quien llegue en avión a Roma muy avanzada la noche, puede encontrarse con el sacerdote Roberto, que cada noche sale a buscar a los chicos que viven el mismo mundo que el conoce bien. Según ha manifestado reiteradamente, ahora es cuando se siente verdaderamente feliz.

La felicidad no está en tener muchas cosas ni disfrutar todo lo que “me apetece”. La pasión dura unos momentos, mientras que los posos de amargura e insatisfacción perduran y atormentan. Con el egoísmo en el alma es imposible ser feliz. Para serlo, hay que salir de ese pozo y decidirse a recorrer los caminos de darse a los demás, de ser solidario, de compartir la amistad con los demás, de arrimar el hombro en las causas nobles y, desde luego, de dar la vida gratuitamente para ayudar a los demás a que sean felices en esta tierra –con la felicidad que aquí es posible- y luego puedan gozar eternamente de Dios en el Cielo.

A la luz de esto se entiende muy bien que hoy, víspera de san José y del Día del Seminario, los obispos de España hayamos elegido un cartel muy sugerente. Un grupo de jóvenes está levantandola Cruzde las Jornadas Mundiales dela Juventud. Encimadestaca esta inscripción: “Pasión por el Evangelio”.

Por esa “pasión de anunciar el evangelio” muchos jóvenes han hecho la opción de entregar su vida como sacerdotes para anunciar a Jesucristo, como único Salvador del Mundo. Están contentos y se sienten plenamente realizados. Si algún joven lee esto, me atrevería a plantearle esta pregunta: ¿No has pensado nunca ser sacerdote? Y si ahora te lo plantearas, ¿qué podría pasar?        

+ Francisco Gil Hellín

 Arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975.CARGOS PASTORALESEjerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996.Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997).Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002.Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces.El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.