La purificación del templo

Mons. Àngel Saiz Meneses     El Evangelio del tercer domingo de Cuaresma nos presenta una reacción enérgica de Jesús frente a los que habían convertido en un mercado la casa de su Padre. Este acto significa la purificación del templo de Jerusalén y es un gesto de autoridad que, según la esperanza de los profetas y del pueblo fiel, tenía que realizar el Mesías. A partir de este episodio, el Evangelio de San Juan se eleva a la consideración de otro “templo”, el templo verdadero que es el mismo Jesús.

El templo de Jerusalén había sido profanado no pocas veces por reyes impíos de Judá o por invasores extranjeros. Cuando se recuperaba la normalidad, se procedía a su purificación. Pero ahora se trataba de una profanación desde el interior de Israel, con un mercadeo que invadía el espacio reservado a significar y vivir la presencia de Dios.

En el marco dela Pascua, la gran fiesta religiosa que incluía la peregrinación a Jerusalén por parte de los judíos piadosos, Jesús realiza un signo impresionante, al estilo de los grandes profetas. Con esta acción cargada de simbolismo, quiere llevar a sus últimas consecuencias la denuncia de que el templo, la casa de su Padre, casa de oración, haya sido convertido en lugar recompra y venta, y que el carácter religioso del templo, donde se ha de adorar a Dios, haya quedado desvirtuado.

Los judíos intervienen pidiendo signos que justifiquen su proceder, y Jesús les responde de manera enigmática aludiendo a su muerte y resurrección: “Destruid este templo y en tres días lo levantaré”. Él hablaba del templo de su cuerpo y se refería a la resurrección al tercer día de su muerte, como lo entendieron sus discípulos después de los acontecimientos pascuales. Su muerte y su resurrección son el signo que legitima su actuación. Todo el pasaje se orienta a esta manifestación de Cristo en su misterio salvador. Cristo, nuevo templo, da paso a una nueva Alianza y a un nuevo culto “en espíritu y en verdad”.

El nuevo templo espiritual se construye sobre Cristo, muerto y resucitado, que es el fundamento de la nueva Alianza. Por medio de él y unidos a él, también los cristianos somos piedras vivas que formamos parte de la construcción de un edificio espiritual para ofrecer a Dios sacrificios espirituales, agradables al Padre y aceptados por él por medio de Jesucristo y en el Espíritu Santo. Cada uno de los creyentes que vive en comunión con él, se convierte en una piedra viva de ese templo que hace presente en medio del mundo la fuerza salvadora de Dios, que ofrece un culto al Padre en espíritu y en verdad y que es un signo del amor salvador de Dios en Cristo y en el Espíritu Santo para la  humanidad entera.

Para lograr ser fieles a esta vocación, estamos llamados a purificarnos siempre nuevamente de nuestros pecados, acogiéndonos a la misericordia de Dios y a su gracia salvadora. Y también estamos llamados a purificarla Iglesia, que aunque es santa por los dones que le ha merecido y le ha confiado Jesucristo, necesita también ser limpiada del pecado que hay en ella porque está formada por hombres inclinados al mal y, a menudo pecadores. Por esta razón, el Papa nos recuerda, en esta Cuaresma, la importancia de acudir al  sacramento del perdón de Dios, a la confesión, que nos purifica del pecado y nos reconcilia con Dios, conla Iglesiay con los hermanos y hermanas en la fe.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar.Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos.En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989).El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”.El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis.El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa.En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.