Visita pastoral del Obispo de Málaga visita a Santa María de la Victoria

La Parroquia, Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria recibe este fin de semana la visita pastoral del Obispo de Málaga, monseñor Jesús Catalá. Será la parroquia del arciprestazgo del mismo nombre en la que más tiempo pasará el prelado puesto que el programa se desarrolla a lo largo de tres días, del viernes 9 al domingo 11 de marzo.

El calendario de actividades proporcionado se inicia el viernes 9, a las 10 de la mañana, con la bienvenida al Obispo diocesano por parte del párroco, Manuel Torres, y los sacerdotes Ignacio Mantilla y Enrique Pinzón (salesiano), que también prestan su servicio en dicha comunidad. La jornada se completa con visitas a enfermos, a la sede de la Fundación Diocesana de Enseñanza (antiguo colegio de la Victoria), reuniones con catequistas, con niños de iniciación cristiana –más de 300– y sus padres, con jóvenes y con miembros de Caritas parroquial.

El Sábado 10, el programa recoge encuentros con distintos grupos de la parroquia: Consejo de Economía, Legión de María, catecumenado de adultos, Centro Juvenil Victoria y las cuatro cofradías presentes en la comunidad: la Hermandad de la Victoria, Calvario, Amor y Caridad, y Humildad.

El domingo 11, a las 11 de la mañana, está previsto que el Obispo presida la celebración de la Eucaristía con la que se dará por finalizada la visita a una comunidad parroquial privilegiada, al contar con la imagen de la patrona de Málaga, Santa María de la Victoria. Una joya del templo cuyo principal tesoro es, no obstante, la fe que reúne a miles de feligreses en torno a ella.

La iglesia de San Sebastián de Ardales, una joya restaurada

La iglesia de San Sebastián de Ardales fue un convento de PP. Capuchinos fundado en 1630. Llegado a nuestros días tras la desamortización de los frailes en 1835, subsiste la Iglesia con parte de las dependencias conventuales. El resto del edificio conventual, es propiedad hoy en día de un particular ubicado junto a la Iglesia.
La iglesia presenta una sola nave a la que se abren tres capillas en el lado del Evangelio. El resto de dependencias corresponden a la antigua sacristía conventual y a los accesos a la planta superior del convento y coro.

Su estructura es muy sencilla, desprovista de ornamentación; tiene planta de cruz, cubierta su nave con bóveda de medio cañón de perfil carpanel con lunetos, separando los tramos arcos diafragmas, añadidos en una reparación, que en la nave apoyan sobre pilastras y en la cabecera en ménsulas. Esta es plana y ante ella, en el crucero, hay una bóveda semiesférica apoyada en pechinas. El coro se eleva a los pies sostenido en el centro por columnas de mármol muy esbeltas.

En los muros laterales se abren capillas entre contrafuertes. Las del lado del evangelio se cubren con bóvedas vaídas que se adaptan airosamente a la planta rectangular de la capilla; la última con una cupulita con decoración de palmas en la clave se comunica por medio de un arco carpanel abocinado. En el muro de la epístola solo queda una capilla pues las otras son retablos.

Obra de restauración

El proyecto debido a la magnitud de las obras se dividió en dos fases. Una primera intervención en las cubiertas, estructuras y fachadas del edificio; y una segunda intervención en el interior del mismo.

1ª Fase: cubiertas, estructura y fachada

El estado inicial que presentaba el edificio era caótico, tenía graves problemas en todo el sistema envolvente del edificio. Las cubiertas de la nave principal del templo y de la zona superior estaban realizadas en madera de chopo sin escuadrías, es decir con rollizos de distintas secciones. Estos se cubrían mediante un cañizo con yeso que formaba el plano sobre el que se asentaba la teja. Las filtraciones de agua de lluvia eran generalizadas, por los elementos de las cubiertas, estando la estructura de madera portante totalmente podrida y sin capacidad portante. Igualmente los muros del templo, torreones, etc.; presentaban grietas y giros que en determinados casos se determinó su demolición, para su posterior reconstrucción. Todos los forjados de pisos tuvieron que ser sustituidos por nuevos de hormigón, debido al peligro de desplome de los antiguos realizados también en madera. De la misma manera, la bóveda que cubre la nave del templo acaecía de riesgo de desplome, pues se encontraba agrietada en sentido longitudinal debido a los desplomes y desplazamientos de los muros laterales hacia el exterior.

La solución más inmediata para la reparación de la cubierta fue la sustitución completa de la misma a excepción del cimborrio ó torreón del templo, que mantuvo su estructura de madera. Teniendo en cuenta el carácter monumental del edificio, fuimos más exigentes en cuanto a la tipología de la cubrición, huyendo de la simplificación mediante cérchas y correas, típica de las naves industriales. Es por lo que se realizará una estructura de pares metálicos que descansan sobre un durmiente, también metálico, anclado a su vez a un zuncho perimetral de hormigón armado atirantado y colocado en la coronación de los muros; teniendo la doble misión de centrar y transmitir las cargas de la cubierta a los muros, contrarrestando los empujes horizontales, además de atar los muros principales del edificio en su coronación, evitando y corrigiendo los desplomes de los mismos. Se ha pretendido con esta solución formal y constructiva, reinterpretar la estructura de madera anterior, con materiales actuales como el acero y el hormigón armado, sin ser una imitación y consiguiendo un espacio bajo cubierta similar al original.

Sobre los pares metálicos se ha colocado un tablero hidrófugo del tipo fenólico atornillado a los pares y con las juntas intermedias impermeabilizadas, sobre el mismo se ha colocado una impermeabilización mediante placas asfálticas onduladas consiguiendo una cobertura impermeable adicional a la tradicional de la teja.
Posteriormente se ha colocado la cubrición con la teja árabe desmontada recibida con mortero de cal. Todos los forjados de madera existentes, debido al estado de deterioro que presentaba, fueron demolidos y se sustituyeron por forjados unidireccionales de hormigón armado. Para la sujeción de la bóveda de la nave se realizó una estructura de perfiles metálicos apoyados en la coronación de los muros del templo, que mediante conectores de acero inoxidable atornillados a la misma, hace que esta quede suspendida de esta estructura.

Durante la obra se procedió a la recuperación de los paramentos originales del edificio, descubriéndose pinturas murales en fachada que emulan a revestimientos de fábricas y adornos de ovas en la cornisa del templo. Así mismo se recuperó la espadaña y la portada original del templo, transformada en el siglo XIX enmascarándola mediante una falsa arcada.

2ª Fase: reparación de interiores

Debido al agua procedente de la cubierta antes de su reparación, y a la falta de drenaje e impermeabilización, la solería había recibido una fuerte humedad, procedente del subsuelo, por capilaridad. La solería de la iglesia, de baldosas hidráulicas, se encontraba bastante afectada por la humedad, presentando abombamientos, baldosas partidas, grietas, etc… El suelo carecía de firme que soporte la solería, estando apoyada en una capa de relleno de 25 cms de espesor. Este material, especialmente la tierra de relleno de la antigua solería, no permite una buena transpiración del subsuelo de la iglesia.

En cuanto a los revestimientos de la iglesia, el interior se encontraba completamente revestido de mortero de cal, excepto la parte baja de muros y pilastras hasta unos 3m de altura aproximadamente, que se encontraban parcheados con mortero de cemento y presentaba desprendimientos debido a la disgregación de los morteros que lo recubrían… El origen de su disgregación está en la fuerte humedad que ascendía del terreno, y que el revestimiento de mortero rico en cemento impide que el muro se airee, provocándose una continua descarbonatación interior.

La instalación eléctrica existente realizada hace más de 20 años, la cual se había ido modificando en pequeños rasgos adaptándose a las distintas necesidades que han ido surgiendo a lo largo de su existencia. Siendo por tanto un serio riesgo para la seguridad de los usuarios de la instalación así como para el propio edifico que la alberga. El edificio carecía de aseos. Las premisas del proyecto, partían de dotar al edificio de las dependencias parroquiales necesarias para las labores pastorales, pero sin desvirtuar el carácter de austeridad, pobreza y sencillez del antiguo cenobio Capuchino. El programa que se desarrolla viene definido por las necesidades del uso del edificio como Templo y las actividades que en el se desarrollan como son: formación religiosa (Jóvenes y adultos), salas actividades, salón de actos, etc. Las dependencias parroquiales se han dotado de una entrada independiente al Templo, a fin de independizar el uso del mismo. Se han dotado de las más modernas instalaciones de electricidad, comunicaciones y medios audiovisuales, así como de calefacción, pero al mismo tiempo los materiales empleados son simples y sencillos, solería de ladrillo, yeso en paredes, pintura y techos con la estructura vista.

El templo se ha tratado con las mismas pautas, la extremada sencillez de ornato. Se ha pretendido recuperar las trazas originales, eliminando añadidos de distintas épocas. Se han recuperado las pinturas murales que cubrían las paredes y bóvedas en el coro y durante la obra han aparecido otras en la capilla primera del lado de la Epístola, pendientes de restaurar. Se ha procedido al levantado del solado general de todo el edificio realizando una excavación de 50 cms para la colocación de solera de hormigón armado sobre encachado de grava y lámina de polietileno de 600 galgas en toda la superficie. Durante la ejecución se ha descubierto en la nave de la Iglesia la cripta de enterramiento, oculta bajo la anterior solería, habiéndose limpiado y dotado de losa de entrada. Posteriormente se procedió al solado general de la iglesia mediante losas de mármol, siendo el solado del resto de dependencias y patios con ladrillo colocado en espina de pez.

Se ha procedido a la eliminación de los enfoscados y guarnecido de paramentos, para posteriormente reponerlos con mortero de cal. Los morteros de cal son más elásticos, su poro es mucho mayor permitiendo esa transpiración del aire ocluido en los poros del material cubierto, ante las diferencias de temperatura, tiene análogas características de dilataciones, conducción de calor, etc., del material que traba, piedra o ladrillo. No fisuran prácticamente. Su comportamiento con otros materiales tradicionales, ha sido neutro, y beneficioso, los ha protegido sin alterarlos, su vejez es noble. Se han reconstruido de cornisas, molduras y elementos decorativos deteriorados, tanto interiores como exteriores. Se han ejecutado de nuevas carpinterías en madera en puertas ventanas, armarios y cancel. Las ventanas exteriores llevan sistema de cierre tipo europeo y vidrio climalit.

A su vez se ha dotado al templo de una moderna instalación de calefacción por suelo radiante y de una instalación de iluminación y megafonía. La iluminación de un lugar de culto siempre debe empezar por ciertos principios fundamentales (valores correctos de iluminación, luminancia controlada, decoración arquitectónica) era necesario crear relaciones entre los diferentes valores de la iluminación (lux) seleccionada de entre las diferentes áreas, superficies y “funciones visuales” (Altar, Ambón, bóvedas, esculturas, superficies para andar, luces para leer, etc.), prestando atención especial a la posición de las diferentes luminarias para evitar deslumbramiento, proporcionando diferentes interruptores de apagado y encendido para satisfacer funciones diferentes, así como efectos decorativos.

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 37369 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).