Miguel Mañara, ejemplo de caridad

Mons. Asenjo   En el elenco de vidas santas de nuestra Archidiócesis figura por derecho propio el Venerable  D. Miguel Mañara, cuya vida admirable llena un tramo importante del siglo XVII sevillano. Desde principios del siglo XIX tiene incoada la causa de canonización, actuando como actora la Hermandad de la Santa Caridad, pero no ha llegado todavía el día en que sea declarado beato y ulteriormente santo. Es Venerable desde el 6 de julio de 1985, fecha en que el Papa Juan Pablo II proclamó la heroicidad de sus virtudes.

Si Mañara no figura todavía en el catalogo de los santos y beatos, se debe  a que no ha realizado todavía los milagros requeridos, en primer término para su beatificación y posteriormente para su canonización.

No creo equivocarme si afirmo que su figura va resultando cada vez más lejana para los sevillanos, a pesar de los esfuerzos encomiables de la Hermandad de la Santa Caridad para que no se pierda su memoria. Por otra parte, la identificación que algunos han hecho de su figura con el Don Juan de El Burlador de Sevilla de Tirso de Molina o con Don Juan Tenorio de José Zorrilla, ha tenido como consecuencia que no pocos consideren a Mañara como un personaje legendario o novelesco que poco tiene que ver con la santidad.

Los milagros se piden a Dios nuestro Señor por intercesión de los santos. Seguramente hoy no son suficientes los sevillanos o los católicos de otras latitudes que se encomiendan a su intercesión para que obre el milagro que sería necesario para su beatificación. La causa, sin embargo, lo merece. Es necesaria la  implicación de todos, de la Hermandad de la Santa Caridad, que probablemente debe redoblar sus esfuerzos para que Mañara sea conocido sobre todo por las jóvenes generaciones, mediante publicaciones sencillas y masivas, conferencias, exposiciones con un fuerte acento didáctico, concursos literarios, etc. Ha de implicarse también la Archidiócesis a través de la Delegación para las Causas de los Santos; y han implicarse todos los buenos católicos sevillanos, que tienen en Mañara un modelo y referente, y al mismo tiempo, un eficaz intercesor al que acudir. 

Miguel Mañara nació en Sevilla el 3 de marzo de 1627 en el seno de una familia originaria de Córcega perteneciente a la pequeña nobleza sevillana, que le procuró a una esmerada educación humanística y también religiosa. Muerto su padre, del que heredó una considerable fortuna, contrajo matrimonio en agosto 1648 con Doña Jerónima María Carrillo de Mendoza. Fue el suyo un matrimonio feliz, del que no hubo descendencia. Mayores éxitos tuvo Mañara en el ámbito profesional, pues detentó importantes cargos en el concejo sevillano. Parece seguro que fue profundamente religioso y, como se ha insinuado más arriba, no tienen razón quienes hablan de una vida escandalosa y de una supuesta conversión.

Muerta su esposa en septiembre de1661, Mañara se retiró al desierto carmelitano de Ntra. Sra. de las Nieves, cerca de Ronda, por espacio de cinco meses, para dedicarse a la oración y a la meditación acerca de su futuro. Vuelto a Sevilla, y sin descartar el ingreso en una orden religiosa, una tarde del verano de 1662 se encontró en las orillas del Guadalquivir  con un grupo de hombres encabezados por el hermano mayor de la Hermandad de la Santa Caridad, Diego de Mirafuentes, con quien entabló un diálogo que modificó sus planes y determinó su futuro. Esa misma tarde solicitó el ingreso en la Hermandad, cuya primera finalidad era enterrar a los ahogados, a los muertos que aparecían por las calles y a los ajusticiados.

Empezó ejerciendo el cargo de diputado de entierros y limosnas, lo que le dio la oportunidad de conocer los sufrimientos de tantos pobres sevillanos que morían en la calle. Este contacto con la pobreza extrema llevó al Venerable  a proponer a los miembros de su Hermandad la creación de un hospital. La idea no prosperó de momento, pero en el mes de diciembre de 1663 Mañara fue elegido Hermano Mayor, cargo que desempeñará  hasta su muerte. Fue entonces cuando pudo llevar a cabo su propósito entregándose en cuerpo y alma a esta obra en la que invirtió  su propio patrimonio y para cuyo servicio renunció a sus cargos en el concejo. 

En la vida de Mañara, que muere 9 de mayo de 1679, destaca su radicalidad, su humildad, su huida de la mediocridad y de la rutina, su profunda vida interior, fruto de su hondo amor a Jesucristo, su convicción de que el Señor se identifica especialmente con los más pobres de nuestros hermanos y que es a Él al que servimos cuando servimos a los necesitados.

Dios quiera que Sevilla no se olvide de esta figura preclara. Acudamos a él pidiéndole mereces y gracias, propaguemos su figura, pidamos al Señor su pronta glorificación e imitémosle sirviendo con esmero a los pobres especialmente en esta coyuntura desgraciada fruto de la crisis económica.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Juan José  Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

 

Mons. Juan José Asenjo
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Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana.CARGOS PASTORALESLos primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993).En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003.El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo.Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009.Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017).Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003.Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003.Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".