Decalogo Cuaresmal

Mons. Ángel Rubio    1º Cuaresma de la caridad y las buenas obras. “Partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne” (Is 58, 1). Este es el ayuno que Dios quiere que hagan los hombres. Es necesario vivir entregados al servicio de quienes nos necesitan y comprometernos con los más desgraciados, compartimos con ellos su sufrimiento y sus carencias, pero también, nuestro amor, nuestra fe y nuestros bienes. El amor exige riesgo, donación, sufrimiento y muerte por los otros.

2º Cuaresma de la alegría evangélica. Cuando ayunes, cuando oréis, cuando deis limosna hacedlo siempre con alegría evangélica. La alegría cristiana  ha de impregnar toda nuestra vida, debe ser un signo de nuestra identidad. La celebración de la Cuaresma —camino de la Pascua— ha de provocar en nosotros una experiencia de profunda alegría. Hemos de ser la comunidad de la alegría, el pueblo de las bienaventuranzas porque creemos en Jesús y conocemos su presencia en medio de nuestras debilidades.

3º Cuaresma de la reconciliación. La reconciliación es posible a pesar de los conflictos, divisiones, luchas de clases, incomprensiones abusos y dominaciones. Anunciar la reconciliación es ponerse en camino hacía una nueva vida reconciliada. Los frutos de la reconciliación han de ser vividos en el perdón mutuo. También se ha de vivir el sacramento de la confesión desde una actitud penitencial que nos lleve a la reconciliación sacramental.

4º Cuaresma de la nueva evangelización. Que no puede llevarse a cabo sin un gran esfuerzo de renovación espiritual e institucional de nuestras comunidades, sin una búsqueda sincera, realista y profunda del verdadero Dios viviente, superando ideas falsas y purificando la fe, hasta aceptarle en su autentico papel en la propia vida personal, familiar y social. El mundo, la cultura, la sociedad, el hombre de hoy tiene una visión de las cosas, una actitud ante Dios, los demás y el mundo creado, que son en gran medida “nuevos”. “Existimos para evangelizar” (Benedicto XVI).

5º Cuaresma de la conversión sincera. Conversión con todas las consecuencias. Cambio de mentalidad y de vida en lo que haga falta. Abrir el alma, la fe, la esperanza, el amor y la vida al dinamismo de la muerte y resurrección de Cristo y a su luz; y con su fuerza, purificar, quemar hacer ceniza, lo que sea preciso arrancar; destruir el propio vivir egoísta y retornar a la morada del Padre. Uno se convierte con todo su ser, en cuerpo y alma, bien paso a paso o de repente. Una conversión que dura toda la vida.

6º  Cuaresma de la comunión eclesial. Debemos procurar no agrietar las distancias y divisiones dentro de la Iglesia, ni crear grupos sectarios, sino más bien, ser fermentos de unidad en la fraternidad de la Iglesia. Nuestra misión es hacer unidad en la caridad. La Iglesia diocesana y la Iglesia universal son la única Iglesia de Cristo que está en Roma y en cualquier parroquia de la diócesis y en la propia comunidad. Caminamos hacía la Pascua llevando las cargas los unos de los otros  y rechazando las tentaciones  egoístas  que nos asedian y generan conpetividad.

7º Cuaresma de la iniciación cristiana. Los sacramentos del bautismo, confirmación y eucaristía son núcleos vivos de la cuaresma cristiana. Consiste en madurar la conversión, vivir el misterio de la liturgia, descubrir el valor de la comunidad y orientar el compromiso con el mundo. Una de las cosas más urgentes de nuestros días es hacer más nítida y trasparente nuestra identidad cristiana. Para ello será necesario organizar el catecumenado como servicio pastoral de iniciación cristiana, donde los adultos convertidos serán instruidos en la fe, introducidos en la moral evangélica y en el compromiso personal e integrador en la comunidad cristiana.

8º Cuaresma de la familia unida. Ha de ser una ocasión privilegiada en perspectiva de una familia unida y abierta a la vida, bien insertada en la sociedad y en la Iglesia, atenta a la caridad de las relaciones. El futuro de la humanidad está estrechamente ligado al de la familia. Hay que potenciar el Día del Señor, el tiempo de la oración y de la Palabra de Dios en familia. Con la palabra y el ejemplo en las relaciones y decisiones cotidianas, los padres se conviertan en los primeros educadores de la fe de sus hijos.

9º Cuaresma de la oración intensa. Abrir el corazón esperando que Dios lo llene de su Espíritu. Hay que acostumbrarse a ver a Dios en todo y vivir la realidad cambiante para ver como de ella brota una visión nueva de la realidad humana. En medio del despliegue de fuerzas de que dispone el hombre en la actualidad, la oración sigue siendo la mayor fuerza que todo hombre tiene a su disposición. Oración que no peca ni de palabrería hueca ni de formalismos rutinarios. Dios sabe bien lo que necesitamos pero gusta que se le diga, la necesidad viene de nosotros.

10º Cuaresma bajo el signo de la santidad. Santidad para los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Es necesaria la formación de cristianos adultos y maduros en la fe, es decir, ¡santos! Porque la santidad no es otra cosa que “el alto grado de la vida cristiana ordinaria” (NMI 31). El mundo necesita cristianos santos, es decir, verdaderos cristianos. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación  de cada uno. Si estamos llamados a ser santos, si esa es nuestra vocación, es evidente que seremos verdaderas personas y nos sentiremos realizados en la medida que seamos santos. En caso contrario, seremos unos fracasados. Lo contrario de santo no es pecador sino fracasado.

 +Ángel Rubio

Obispo Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Articles
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca.CARGOS PASTORALESTanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004.El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año.El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor.Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.