Aprovechemos el tiempo cuaresmal

Mons. Joan Piris   A las puertas  de una nueva Cuaresma parecería oportuno poner en práctica aquello que recomendaba san Anselmoo: «Entra en la zona más íntima de tu mente, saca fuera todas las cosas excepto Dios y, cerrada la puerta, busca al. Señor, enseñáis a mi corazón dónde y como os puede buscar, dónde y como os puede encontrar». Y esto quiero ponerlo en relación expresa con una orientación que el Concilio Vaticano II nos presentó a los miembros de la Iglesia, que vale para todos, y que hace falta repetir muchas veces –y querer poner en práctica–: «escrutar los signos de los tiempos (…) por tal de poder responder a los interrogantes perennes del hombre sobre el sentido de la vida presente y futura, y sobre su relación recíproca» (GS 3-4).

Vivimos en medio de un mundo lleno de ruido, y hace falta recuperar la capacidad de silencio y de escucha con tal de  asegurar una buena relación con nosotros mismos y también para sabernos poner ante los otros sintiendo la propia responsabilidad.

Dicen que la progresiva conquista de autonomía de la que disfruta el hombre moderno nos hace  alérgicos a los deberes, pero quizás también una concepción ambigua de libertad y el fuerte subjetivismo existente nos lleve a perder el principio de responsabilidad. Esto podría explicar aquel cierto desinterés que parece haber hacia algunas de las realidades que nos rodean. Hay quienes “pasan” de demasiadas cosas como si no fuera miembro de la misma comunidad humana. Esto es preocupante porque, llevándolo alextremo, podría reproducirse aquello que la Biblia pone a los labios de Caín: «Soy yo quizás el guardián de mi hermano?».

Por otra parte es bonito, y dice mucho en favor de quienes nos llamamos cristianos, empezar a preparar las celebraciones de los acontecimientos centrales de nuestra fe, concentrando la atención en algunos momentos de la vida de Jesús, sobre todo los que nos ayudan a revivir su Muerte y Pasión. Reconozco que tiene su mérito y es una proclamación pública que nos puede hacer mucho bien a todos. Pero, ¿dónde queda la celebración de la Resurrección y las perspectivas de vida y realización que obra la Pascua del Señor? ¿Cómo podemos tenerla más en cuenta y prepararnos ya a vivirla de manera participativa y responsable?

Este es un tiempo en el que, a nuestras comunidades parroquiales, suele aumentar la oferta de formación y haría falta aprovecharla. Seguimos teniendo necesidad de discernir, de ver pros y contras, de separar el grano de la paja, etc, y a todos nos vendrá bien poner al día aspectos fundamentales de nuestra vida cristiana. Cuando menos por actualizar algunos aspectos o contenidos,e incluso, actitudes más o menos adecuadas que nos pueden ayudar a profundizar y a distinguir entre “asistir y celebrar o participar”. Sin hablar de las generalizaciones habituales que se hacen indistintamente de los denominados “oficios religiosos”, sin mayores precisiones litúrgicas.

Así, pues, empecemos a evaluar y seguro que podremos mejorar.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida

 

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia.En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984.CARGOS PASTORALESHa sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste.El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año.El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesisOTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.