Conocer a las personas

Mons. Antonio Algora   “La cifra de parados en la provincia de Ciudad Real alcanzó las 63.800 personas en el cuatro trimestre de 2011, según los datos dela Encuestade Población Activa (EPA) difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con esta cifra de personas desempleadas, la tasa de paro se sitúa en el 27,02 por ciento, la más alta de Castilla-La Mancha. Hay 33.900 hombres parados y 30.000 desempleadas. El año ha terminado con 172.500 personas trabajando, de las que 104.100 son hombres y 68.300 son mujeres. (Lanza 27/01/2012)

Estas son las cifras. Nosotros debemos poner rostro a estos números, tanto personalcomocomunitariamente. ¿Qué parados conozco y cuánto tiempo llevan parados? Sería la pregunta que nos debe inquietar permanentemente. Y esto no sólo por lo que pueda saber de mi familia y amigos, sino por los cauces normales de abrir los ojos y saber lo que ocurre a nuestro alrededor: vecinosdelbarrio, gente en general de la que hablamos y nos dicen. Es un ejercicio que debemos hacer, no sea que nos adormilemos y apliquemos el refrán de “ojos que no ven, corazón que no siente”. Pues, a continuación, surge la duda de que “total yo ¿qué puedo hacer?

El Papa nos escribió ya hace tres años la carta “Caritas in veritate” y salía al paso de esa tentación de desánimo dando en el clavo: “El amor de Dios nos invita a salir de lo que es limitado y no definitivo, nos da valor para trabajar y seguir en busca del bien de todos, aun cuando no se realice inmediatamente, aun cuando lo que consigamos nosotros, las autoridades políticas y los agentes económicos, sea siempre menos de lo que anhelamos. Dios nos da la fuerza para luchar y sufrir por amor al bien común, porque Él es nuestro Todo, nuestra esperanza más grande.” (CV 78)

Efectivamente Santo Tomás de Aquino decía que “nadie ama lo que no conoce”. Por eso no creáis que es un ejercicio inútil este de conocer la situación de paro de las personas que tengo alrededor. Nuestra fe nos empuja a generar en nosotros no sólo sentimientos de solidaridad, sino a poner manos a la obra. Fijaos en lo que dice el Papa y que no me canso de citar: “El desarrollo necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración, cristianos conscientes de que el amor lleno de verdad, caritas in veritate, del que procede el auténtico desarrollo, no es el resultado de nuestro esfuerzo sino un don. Por ello, también en los momentos más difíciles y complejos, además de actuar con sensatez, hemos de volvernos ante todo a su amor. El desarrollo conlleva atención a la vida espiritual, tener en cuenta seriamente la experiencia de fe en Dios, de fraternidad espiritual en Cristo, de confianza enla Providenciay enla Misericordiadivina, de amor y perdón, de renuncia a uno mismo, de acogida del prójimo, de justicia y de paz. Todo esto es indispensable para transformar los « corazones de piedra » en « corazones de carne » (Ez 36,26), y hacer así la vida terrena más « divina » y por tanto más dignadelhombre.”

Oración, actuar con sensatez, volver a su amor, atención a la vida espiritual, renuncia a uno mismo, acogidadelprójimo, estilos nuevos de vida… cambiar el corazón. Todo un programa para vivir una existencia nueva que cambie nuestra vida o nos ayude a seguir viviendo de un modo nuevo. Y todo esto buscando cumplir la voluntad de Dios Padre que no es otra que los parados se sientan amparados y queridos con su Amor, que no es otra que seamos nosotros para ellos el Evangelio,la Buena Noticiaque están esperando… ¿Puedo decir los nombres de las personas que están paradas a mi alrededor?

Vuestro obispo

+ Antonio Algora

Obispo de Ciudad Real

 

Mons. Antonio Algora
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D. Antonio Ángel Algora Hernando nació en La Vilueña (Zaragoza), el 2 de octubre de 1.940. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Madrid.El 23 de diciembre de 1.967 fue ordenado de sacerdote y quedó incardinado en la que entonces era Archidiócesis de Madrid-Alcalá y hoy son tres diócesis: Madrid, Alcalá y Getafe.Desde 1968 a 1.973 fue Consiliario de las Hermandades del Trabajo en Alcalá.de Henares. Trasladado a Madrid como Consiliario de los jóvenes de Hermandades, sustituyó al fundador, D. Abundio García Román, en 1.978, como Consiliario del Centro de Madrid.El 9 de octubre de 1.984 fue nombrado Vicario Episcopal de la Vicaría VIII de la Archidiócesis de Madrid.El 20 de Julio de 1.985 fue nombrado Obispo de Teruel y Albarracín. Recibió la consagración episcopal el 29 de septiembre de ese mismo año.Su especialidad académica es la Sociología. En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y como tal, responsable del Secretariado para el Sostenimiento Económico de la Iglesia. Además, es vocal de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, y responsable del Departamento de Pastoral Obrera.