Campaña contra el hambre 2012

Mons. José  Mazuelos    A los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas  y a todos los fieles: 

Manos Unidas, que lleva más de cincuenta años luchando contra el hambre y la pobreza en el mundo y por el desarrollo de los pueblos empobrecidos, inicia este año su LIII Campaña con el lema: “La Salud Derecho de Todos. ¡Actúa!”. 

Cada eslogan viene a nuestra conciencia a modo de aldabonazos y nos exhortan a poner en práctica las exigencias de la caridad. La campaña del año 2012 nos alerta de nuevo sobre graves problemas de justicia y de incumplimiento de derechos fundamentales que se dan en nuestro mundo. Centrada en el «Objetivo de Desarrollo del Milenio nº. 6», tiene como fin proteger la salud de los más vulnerables, procurándoles unas condiciones de vida dignas y combatiendo enfermedades como el VIH/Sida, el paludismo, la tuberculosis que mata cada año a 250.000 africanos, la enfermedad del sueño que amenaza a más de 60 millones de personas en el África subsahariana, la leishmaniasis, el dengue, etc.

Además de las enfermedades expresamente mencionadas en el ODM 6, hay “otras enfermedades” contagiosas de las que la comunidad internacional no se acuerda: ni los Gobiernos de los Estados, ni las industrias farmacéuticas se ocupan de ellas; luchar por quienes las padecen no suele ser económicamente rentable y el éxito no siempre está garantizado, porque depende de factores estrechamente relacionados con la desnutrición, la miseria, el hacinamiento, la insalubridad, etc.

Manos Unidas vuelve a ofrecernos la posibilidad de promocionar y mejorar las condiciones de vida de nuestros hermanos empobrecidos y fortalecer nuestros lazos fraternos con ellos; por eso nos invita a un gesto de participación personal de cada uno -en la medida de sus posibilidades-, para hacer posible el derecho a la salud, que  no es una cuestión exclusivamente médica, sino que dentro de él hay que considerar además todo aquello que hace posible que las personas puedan vivir en condiciones dignas y saludables, dispongan de los alimentos y el agua necesarios, cuenten con un sistema sanitario básico que proporcione una atención estable, tengan garantizado el acceso a las vacunas, etc. Cualquier éxito a corto plazo en la lucha contra una enfermedad puede fracasar si no está garantizado por una mejora de las condiciones de vida.

Ante este reto quiero invitar a todas las Parroquias y comunidades cristianas de nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez, a participar en esta campaña que lleva a cabo Manos Unidas. Nuestra colaboración debe ir acompañada con el compromiso de una conversión personal y comunitaria, así como el empeño por reformar tantas estructuras injustas que causan pobreza y llevan a millones de familias a la más absoluta precariedad.

Renovemos nuestro esfuerzo por crear un mundo justo y fraterno y veremos qué hermoso es ayudar a nuestros hermanos más pequeños, para que puedan crecer sanos de modo que hagan posible -para ellos y para nosotros- un futuro esperanzador.

Os animo a participar con entusiasmo en esta campaña y a uniros a ese gesto significativo del «Día del Ayuno Voluntario» que tendrá lugar el viernes 10 de febrero, así como a ofrecer una generosa aportación económica tanto en las colectas de las Misas del próximo Domingo 12 de febrero, como en las mesas petitorias instaladas en la calle con ese objetivo

También deseo enviar un mensaje de felicitación y estímulo a los numerosos asociados y colaboradores que, inspirados por su conciencia cristiana, están comprometidos con Manos Unidas. Agradecemos a todos los voluntarios de dicha Institución su testimonio de entrega y amor y pedimos al Señor que siga bendiciendo esta obra de caridad.

También pedimos a la Santísima Virgen, siempre sensible al dolor de los enfermos, que sigamos escuchando la llamada de su Hijo a servirle en nuestros hermanos más necesitados y que respondamos con prontitud y generosidad en un compromiso constante por erradicar la pobreza y alumbrar un mundo donde la alegría y la paz sean signos para todos de la justicia y el amor. Con mi cordial saludo y bendición,  

+ José  Mazuelos Pérez
Obispo de Asidonia-Jerez

Mons. José Mazuelos Pérez
Acerca de Mons. José Mazuelos Pérez 43 Articles
Nace el 9 de Octubre de 1960 en Osuna (Sevilla). Tras cursar estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad Hispalense, obtiene en Junio de 1983 el título de licenciado en Medicina. Ejerce como médico en su pueblo natal y, durante su servicio militar en la Armada, en el Hospital Militar de San Carlos de San Fernando (Cádiz). En Octubre de 1985 ingresa en el Seminario de Sevilla, donde cursa los estudios eclesiásticos. El 17 de Marzo de 1990 es ordenado sacerdote en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios de Sevilla, y es nombrado párroco de la Parroquia S. Isidro Labrador del Priorato en Lora del Río (Sevilla), donde permanece hasta Septiembre de 1993, que es enviado a realizar estudios en Roma. En el año 1995 obtiene la Licenciatura en Teología moral en la Academia Alfonsiana - Universidad Lateranense de Roma. En el 1998, en la misma Universidad, defiende la tesis: “Posibilidad y significado de una bioética mediterránea. Estudio comparativo de los modelos bioéticos de D. Gracia y H.T. Engelhardt”, obteniendo el título de doctor en Teología Moral. También, durante su estancia en Roma, realiza el Curso de Perfeccionamiento en Bioética en la Facultad de Medicina Gemelli y colabora en la parroquia de Santa Francesca Cabrini de Roma. En Octubre de 1998 es nombrado Párroco de Santa María de las Nieves de Benacazón y Subdirector del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla. En Octubre del año 2000 es designado Director del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla, Delegado de Pastoral Universitaria y Director Espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad Hispalense. El 27 de Abril de 2002 es nombrado Canónigo Penitenciario de la Iglesia Catedral de Sevilla y posteriormente miembro del Colegio de Consultores. Desde su doctorado ha realizado labores docentes como Profesor de la Licenciatura en Moral de la Facultad de Teología de S. Dámaso de Madrid. Profesor auxiliar de la Facultad de Teología Redemptoris Mater del Callao (Perú). Profesor del Instituto Superior de Ciencias Teológicas de Jerez donde, desde su fundación, realiza su docencia como profesor de Teología Moral. Es también Consultor de la Subcomisión de Familia de la Conferencia Episcopal Española. Ha dado diversos cursos, conferencias y seminarios de formación sobre temas de bioéticas a sacerdotes y seglares en diferentes diócesis de España y del extranjero. Se destacan algunas de sus publicaciones tanto en revistas como en obras colectivas: Reflexiones sobre la eutanasia, Isidorianum 16 (1999) 457-488. El problema del inicio de la vida humana y su tutela en el tercer milenio, Burgense 2 (2000) 517-534. Fundamentos y contenidos de la cultura de la vida en el Magisterio de Juan Pablo II, Burgense 45/2 (2004) 465-486. Iglesia y cultura de la vida: retos de la bioética, Asidonense 1 (2008). Reconocimiento de la dignidad personal en la procreación y el origen, en la enfermedad y el final de la vida, en CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, Bioética: Reconocimiento de la persona, Madrid 2002, p. 29-53. La fe cristiana fundamento de una educación sexual responsable, en ARZOBISPADO DE SEVILLA, La formación humana en la vida y ministerio del sacerdote, Sevilla 2002, p. 155-169. Libertad de investigación y respeto a la vida, en J.J. PÉREZ-SOBA (Ed.) Para ser libres nos ha liberado, Madrid 2003, p. 204-220. Metabioética y Relación Médico-enfermo, en C. SIMÓN (dir), Diccionario de bioética, Monte Carmelo, Burgos 2006. La vida humana naciente: clarificación y juicio moral, en J. RICO PAVÉS (dir.), La fe de los sencillos. Comentario a la Instrucción Pastoral Teología y secularización en España, En prensa.